En una entrevista con El Economista, Marcelo Alvarez, presidente de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER), mostró algunas diferencias con el Gobierno frente a la próxima convocatoria de los planes Renovar 2.0 y dijo que los precios para las energías renovables deberían estar más cerca de lo que fue la ronda 1.0 que de la 1.5, cuando hubo una baja abrupta. El subsecretario de Energías Renovables, Sebastián Kind, dijo recientemente que esperaba bajas en los precios de la compulsa que impulsará el Gobierno para la Renovar 2.0.

 

El Gobierno asegura que los precios del Renovar 2.0 van a tener una baja no tan abrupta como la que hubo entre el Renovar 1.0 y el 1.5 pero que seguirán bajando ¿Qué opinan al respecto?

Acompaño la descripción de Sebastián Kind, pero no soy tan optimista sobre algunos puntos. Creo que en las rondas 1.0 y 1.5 hubo bajas importantes pero en algunos casos de forma no responsable. Hubo gente que bajó precios pensando ‘si él puede  yo también y después veo cómo lo hago’. Y se subestimaron costos y algunas  barreras para conseguir el financiamiento adecuado. Además, hay varios rumores de que en breve se terminan los estímulos aduaneros para importar los bienes de capital a tasa 0. Y también las discusiones gremiales con Luz y Fuerza y con la UOCRA siguen encaminadas, pero no se sabe el costo real del trabajo. En mi opinión esos valores fueron subestimados en la ronda 1.5. Y además, un punto clave es que las tasas de interés de los proyectos que se financian en el exterior eran tasas previas a Donald Trump. Y ahora estamos enfrentando tasas de interés más elevadas. Si ponemos todos estos factores en la balanza es cierto que acá y en todo el mundo la curva de aprendizaje  baja los precios. Por todo eso, yo me quedaría conforme si los precios finalmente de la Renovar 2.0 se ubicaran cerca de la ronda 1.0 más que de la 1.5. Creo que todos estaríamos contentos porque serían proyectos más maduros, con más tiempo de desarrollo. Además, la ronda
2.0 va a asignar proyectos en los que no figura el financiamiento. En la 1.0 y 1.5 hubo pólizas de los proyectos que fueron temerarias. Con plazos de cumplimiento muy cortos y estrictos que complicaron el financiamiento.

 

Y desde CADER,  ¿qué otros puntos plantearon al Gobierno frente a la compulsa?

Desde CADER lo que hemos pedido con respecto a Renovar es que haya segmentación regional para evitar que todos los parques, sean eólicos o solares,  se concentren en  las zonas de máxima radiación. Argentina tiene buena parte de su territorio cubierto  con recursos que están muy por encima de la media europea. Se pueden hacer parques solares no sólo en el NOA también en Córdoba y Santa Fe, pero obviamente esto requiere que haya un marco que lo permita, si no todos se irán al NOA. También regionalizando  por tecnología. Porque además los nodos y las redes eléctricas se encuentran saturados, y al regionalizarlos se evita el impacto.  La otra cosa que le hemos pedido es que el mercado privado tenga seguridad jurídica, en términos de capacidad de despacho. Y que las rondas del Renovar que vengan no tengan prevalencia sobre los acuerdos entre privados que se firmen ahora. Por ahora, en el Renovar 2.0 que  se viene en octubre esto es así. Es decir los contratos firmados con el Gobierno tienen prevalencia en la capacidad de despacho sobre los privados.

 

¿Cómo está viendo CADER el escenario de las renovables con los nuevos anuncios del Gobierno que convocó a la ronda 2.0?

Desde la sanción de la Ley 27.191 (de promoción a las energías renovables) que se reglamentó al inicio de este Gobierno en enero de 2016 estas energías vivieron un escenario favorable sobre todo lo que son grandes parques. Y dentro de eso los parques fotovolcaicos y eólicos que lograron objetivos que parecían muy difíciles de conseguir para apuntar al cumplimiento de los objetivos de la ley, para el modelo de cuota con incentivos fiscales de licitar con los primeros 6 megas y del que hubo 6.500 de oferta. Y que con la ronda 1.5 se  terminaron entregando casi 2.500 megas de oferta que fue un éxito rotundo en precio y en cantidad de oferta. El desafío para solar y eólica pasa ahora por construir estos parques en tiempo y forma con los costos proyectados y con el financiamiento acordado. Lo cual es fácil decir, pero no tan fácil de hacer. En el caso de las otras renovables como biomasa, biogás y los proyectos hidromicros por ahora el éxito ha sido parcial. Ni los precios de las cantidades han sido los esperados y esto tuvo que ver más con la modalidad de la convocatoria, ya que al tener un combustible de pago y tratarse de contratos a 20 años es difícil, lo que hace que la incertidumbre de los precios se vaya para arriba.

 

¿También fue clave la baja de las tasas de interés?

Sí fue clave la reglamentación de la ley, y sobre todo el acuerdo con el Banco Mundial para poder tener plazos de cumplimiento de contrato que permitan a los segmentos locales y extranjeros bajar la incertidumbre, la tasa de interés y los precios. Y también fue importante el acuerdo  con los holdouts que permitió una reducción de la tasa del 15% al 7,5%. Todavía es elevada, casi el doble que la de Chile o Uruguay, pero es la mitad de lo que era.

 

¿Cómo ven hoy la situación del  mercado de las energías renovables?

Entendemos que se ha avanzado y mejorado mucho en este tiempo. Pero para el cumplimiento de la ley y para poder llegar a los objetivos del 20% en 2025 todavía falta marcarle la cancha a los grandes usuarios. Y esto implica saber a cuánto va a vender Cammesa y cuáles son las condiciones contractuales entre privados. Y también cómo va a ser la certificación de la autogeneración eventual que deba hacer el que quiera un parque solar o eólico propio o con socios en un parque industrial por ejemplo. En ese caso lo que falta saber es cuál va a ser el precio de Cammesa lo que determinará  que todo el resto de los actores se muevan. Si Cammesa vende la energía  renovable en sus licitaciones a un precio igual o mayor  al que vende hoy la energía convencional va a haber un incentivo para que los actores se muevan. Y si el precio es inferior, mucha gente se va a quedar esperando que Cammessa le traslade lo que termine contratando.

 

¿Cómo funciona en la práctica?

Lo que hace Cammesa es tomar todos los proyectos del Renovar, los derivados de la administración anterior. Al promedio al que compra eso le pone dos coeficientes: uno al gasto administrativo y otro al gasto financiero y lo entrega a los privados. Como esos coeficientes son muy discrecionales,  y hacen que el precio sea mayor o menor, dependiendo de cómo ponga ese precio, va a determinar hacia dónde lleva el mercado. Y están todos los jugadores: tanto los compradores como los vendedores esperando ver cómo queda la resolución. Salió a consideración pública recientemente y se aguarda la definitiva. Lo que va a terminar  haciendo la resolución es marcando la cancha de dónde se para el precio de la energía autogenerada y de los compradores a privados que queden dentro de la subasta de Cammesa, que va a ser en función de este precio. Con respecto a esos precios no hemos hecho sugerencias porque estamos esperando la resolución  definitiva del Gobierno. Lo que creemos es que si está la meta de crecer gradualmente y que el mercado se porte correctamente, impulsado también por el segmento privado y para eso se requiere estímulo. Y para ello es importante que el precio de Cammesa no sea inferior. Si no la mayoría de los proyectos se van a frenar.