
El Partido Demócrata volverá a controlar las dos cámaras del Congreso de los Estados Unidos en el trayecto final de la presidencia de Donald Trump después de que se impusiera en las elecciones de medio término. La ola demócrata fue motorizada en gran medida por el encarecimiento de la energía y el creciente rechazo social a los proyectos de data centers. En Texas, la gobernadora electa, Gina Hinojosa, prometió una declaración de emergencia energética en su primer día de mandato que incluirá el congelamiento de las boletas residenciales de electricidad.
De acuerdo con las proyecciones, los demócratas pasarán a controlar 54 sillas en el Senado y 228 sillas en la Cámara de Representantes, logrando así el control efectivo de ambas cámaras del Congreso. El partido obtuvo 7 sillas en el Senado que estaban en manos del Partido Republicano, correspondientes a los estados de Carolina del Norte, Carolina del Sur, Ohio, Maine, Iowa, Kansas y Texas. También recuperó las gobernaciones de Georgia, Nevada, Ohio, Iowa y Texas.
Justamente, la victoria en Texas fue una de las más resonantes. El Partido Demócrata no ganaba la gobernación desde 1990. Su candidata, Gina Hinojosa, se impuso con el 52% de los votos al gobernador republicano, Greg Abbott.
Los demócratas también recuperaron la cámara baja de la Legislatura estatal en Texas. La carrera por la cámara alta sigue abierta. Además, por primera vez desde 1990, lograron colar un comisionado en la estratégica Comisión de Ferrocarriles, el ente estatal regulador de la energía.
Data centers y costo de la energía, temas centrales en Texas
Las victoria de Hinojosa y el resto de los demócratas en las gobernaciones tienen dos temáticas comunes: el encarecimiento de la energía y la creciente impopularidad de los proyectos de centros de datos. Los republicanos llegaron a la contienda electoral abrumados por los precios de los combustibles, que este año alcanzaron niveles récord de la era Trump debido a la guerra en Medio Oriente.
En el caso de Texas, la gobernadora electa durante la campaña prometió imponer una moratoria a la aprobación de nuevos proyectos de data centers hasta que la Legislatura vote una ley específica para este tipo de proyectos. En rigor, ya existe una moratoria impuesta este año por el gobernador Abbott.
Hinojosa apunta a la falta de una regulación sobre el consumo de agua específica para los proyectos y las exenciones impositivas. Puntualmente, cuestionó que los data centers no pagan impuestos sobre la energía que consumen, una política que supone un costo fiscal de US$ 1000 millones por año. «Estos hiperescaladores están teniendo impactos a hiperescala en nuestras comunidades, y simplemente nos han dejado sin protección», declaró.
Texas es el epicentro de la inversión creciente en procesamiento de datos e infraestructura energética asociada para al desarrollo de la inteligencia artificial en los EE.UU. Junto a China son los dos países con mayor consumo de electricidad para data centers, representando casi el 80% del crecimiento global proyectado hasta 2030.
El correlato de esta industria en auge es un aumento significativo en los precios residenciales de la energía. Un estudio del MIT Center for Energy and Environmental Policy Research (CEEPR) publicado este año estima que la instalación de data centers entre 2010 y 2024 incrementó el precio promedio de la electricidad un 2,7%.
Para los usuarios residenciales el impacto fue solo de 2,1% promedio, pero en las distribuidoras privadas la suba llegó al 5,6% promedio, siendo compensada parcialmente por las distribuidoras públicas y cooperativas donde el incremento fue sustancialmente menor.
Ahora que la demanda de electricidad por parte de estos centros crecerá fuertemente, existen temores de que ese impacto sea todavía mayor. Por ese motivo, a muchos data centers se les exige que amplíen la capacidad de generación eléctrica para no hacer colapsar el sistema ni impactar de manera significativa en los precios de la energía. Además, lo hacen para evitar que sus proyectos se retrasen por falta de energía.
Ante la combinación de boletas de luz y precios de la gasolina (nafta) elevados, Hinojosa prometió que declarará una declaración de emergencia energética en Texas en su primer día de mandato.
«En el plazo de una hora tras prestar juramento al cargo, declararé una situación de emergencia por los elevados costos en el estado de Texas y emitiré una orden ejecutiva de emergencia para: primero, suspender el impuesto a la gasolina y al diésel; y segundo, congelar las tarifas eléctricas«, comunicó Hinojosa en la previa a la elección.
Ente regulador de la energía en Texas
Por otro lado, los demócratas también lograron obtener una de las tres sillas en el directorio de la Comisión de Ferrocarriles de Texas, el ente estatal regulador de la energía. Texas es el principal estado productor de petróleo crudo y de gas natural de los EE.UU.
El candidato demócrata, Jon Rosenthal, venció al candidato republicano, Bo French, en la elección a comisionado. Si bien la Comisión seguirá teniendo una mayoría republicana de dos contra uno, el ingreso de Rosenthal puede marcar a futuro un contrapunto para la industria del oil&gas.
Rosenthal en la campañá abordó cuestiones relevantes para el sector energético, como las aguas residuales, la contaminación y los costos de la electricidad. El comisionado electo prometió endurecer la supervisión de las instalaciones de gas natural e imponer una tasa por la inyección de aguas residuales en el subsuelo. También apuntó contra la problemática de los pozos de gas y petróleo abandonados.
, Nicolás Deza












