
La Central Nuclear Embalse, ubicada en Córdoba, salió de servicio el viernes pasado después de la hora pico nocturna para iniciar una nueva parada programada de inspección y mantenimiento. Según el cronograma previsto, la unidad volverá a incorporarse al sistema eléctrico hacia fines de noviembre.
La parada programada contempla un programa de tareas organizado en 25 capítulos, que incluye inspecciones, mantenimiento preventivo y correctivo, pruebas y mejoras en diferentes sistemas de la central.
Entre las principales intervenciones previstas se encuentran las inspecciones de los generadores de vapor, el mantenimiento de las bombas del sistema primario y el reacondicionamiento de componentes de gran tamaño, entre ellos la turbina, el alternador y el condensador.
Estas tareas requieren que la central permanezca fuera de servicio y forman parte del mantenimiento necesario para garantizar su operación segura y confiable durante el próximo ciclo de generación.
Nucleoeléctrica distribuyó el martes un comunicado donde destacó que «esta parada se realiza 24 meses después de la anterior, en lugar de los 18 meses habituales, lo que representa una ampliación de más del 33% del intervalo entre paradas».
“Extender el período entre paradas es otro paso en nuestro proceso de mejora continua. Nos permite generar energía durante más tiempo, optimizar el mantenimiento y seguir consolidando los niveles de seguridad y desempeño de nuestras centrales”, destacó Juan Martín Campos, presidente de Nucleoeléctrica.
, Redaccion EconoJournal












