La canasta de servicios públicos del AMBA se redujo 7,3% en septiembre de 2026 respecto a agosto, aunque acumula un alza interanual del 55% y un incremento del 867% desde diciembre de 2023, muy por encima del 254% del IPC general. La caída mensual se explica por la menor demanda estacional de energía eléctrica y gas natural, que más que compensó los aumentos tarifarios. El gasto en transporte, que representa el 47% de la canasta, creció 2,4% mensual y 70% interanual. Los hogares del AMBA cubren en promedio el 54% de los costos de los servicios, mientras el Estado se hace cargo del 46% restante. El proyecto de Presupuesto 2027 proyecta una reducción de los subsidios a la energía y al transporte de 0,11 puntos del PIB, con el objetivo de llevar la cobertura promedio del costo de abastecimiento por encima del 88% en 2027.
Según el Observatorio de Tarifas y Subsidios IIEP (UBA – CONICET), el gasto en servicios públicos se redujo 7,3% en septiembre de 2026 respecto del mes anterior. Esta baja del gasto de los hogares respecto de agosto se explica por los factores gas, energçia eléctrica, transporte colectivo y agua.
En septiembre el cargo fijo de gas, subió 1,9% y el variable 1%. Sin embargo, la reducción del consumo por estacionalidad una vez pasado el invierno más que compensa el incremento en el cuadro tarifario respecto del mes anterior. La combinación de ambos factores arroja una baja de la factura del 19,9%.
Por su parte la energía eléctrica,al igual que en el gas, reduce el consumo una vez pasado el invierno. Esto se combina con aumento tarifario del 1,7% en el cargo fijo y una reducción del 0,8% en el variable para usuarios sin subsidio. El resultado es una baja del gasto del 18,8% respecto de agosto.

El transporte colectivo de la Capital aumentaron 4,1% (IPC de julio 2,1% más 2% por regla indexatoria). Las líneas interjurisdiccionales, que habían subido 7,7% en abril, 7,1% en junio y 3,2% en julio, no tuvieron aumento en septiembre. El gasto total de las familias en transporte sube 2,4% respecto del mes anterior.
En el caso del agua confluyen dos factores. Por un lado, los días de consumo (septiembre tiene 30 días) y por otro un aumento del componente variable del 2,4%. Con esto, el gasto en este servicio se redujo 0,9% respecto de agosto aunque se mantiene levemente por debajo de la factura de mayo y junio.
La reducción del 7,3% mensual en la canasta de servicios responde a la combinación de incrementos tarifarios en los servicios y la menor demanda energética estacional a la salida del invierno. El componente más relevante en septiembre es la energía eléctrica y el gas natural que, por su peso relativo en la canasta, explican la variación negativa.
La canasta de servicios públicos del AMBA se incrementó 867% desde diciembre de 2023 hasta septiembre de 2026, mientras que se estima que el nivel general de precios lo hizo en 254%. Con respecto a septiembre de 2025 (interanual), el costo de la canasta total se incrementó 22 puntos porcentuales por encima del índice general de precios del período. La canasta aumentó 55% mientras el IPC se estima un incremento del 33%.

En la desagregación por servicio, el incremento interanual más importante se observa en la factura de transporte con un aumento del 70% respecto a septiembre de 2025, por encima del IPC estimado. Por otra parte, el gasto en agua, energía eléctrica y gas natural aumentaron 40%, 48% y 42% respectivamente en términos interanuales.
Al momento de explicar la variación interanual de la canasta (+55%), el gasto en transporte aportó por sí solo 30 puntos porcentuales de los 55 totales del incremento interanual, mientras que el gasto en agua, gas y energía eléctrica aportaron 7, 8 y 9 puntos porcentuales cada uno.
Canasta y salario
La canasta de servicios públicos del AMBA de septiembre representa el 14,6% del salario promedio registrado estimado ($2.024.647) o bien, con un salario alcanza para comprar 7,5 canastas de servicios públicos (vs 8,9 en septiembre de 2025). A su vez, el peso del gasto en transporte explica el 47% de la canasta y se presenta como el gasto de mayor consideración sobre los ingresos del hogar.

Subsidios
En los hogares del AMBA se pagan tarifas de servicios públicos que, en promedio, cubren el 54% de los costos y, por lo tanto, el Estado se hace cargo del 46% restante. En septiembre se aplica la bonificación extra del 25% en el precio mayorista del gas y en el precio mayorista de la energía eléctrica (solo por el componente “precio” y son complementarios a la bonificación ya otorgada por el nuevo esquema SEF). Con esto, las bonificaciones totales alcanzan un 75% en el caso del gas y la energía eléctrica para usuarios con subsidios por el bloque base subsidiado.
La cobertura es dispar entre hogares y entre servicios. La cobertura tarifaria de los costos de la canasta de servicios se presenta creciente desde agosto de 2025 hasta febrero de 2026, a la vez que se observa un salto significativo a partir de la implementación del nuevo esquema de subsidios (SEF). Sin embargo, desde entonces la cobertura se presenta estable en torno al 55%.
Ejecución presupuestaria 2026
Los principales subsidios económicos a los sectores Energía y Transporte presentan un aumento nominal del 34% anual acumulado a septiembre y, por lo tanto, su variación real muestra un incremento del 2% anual.
Mientras los subsidios a la Energía, que representaron el 77% de los subsidios acumulados, aumentaron 52% anual nominal (+16% anual real), los subsidios al transporte caen 27% en términos reales al 18 de septiembre de 2026.
Las transferencias a CAMMESA, las más relevantes del sector, crecieron 88% nominal y 43% real, reflejando el mayor costo de la energía despachada en el período estacional de invierno. ENARSA registró una baja del 33% nominal y una caída del 46% real. En dirección contraria, el Fondo Fiduciario para el consumo de gas aumentó 197% nominal y 131% real. Las transferencias al Plan Gas.Ar cayeron 66% nominal y 72% real a septiembre.
El transporte concentra el 23% de las transferencias acumuladas en el año. El Fondo Fiduciario del Sistema de Infraestructura (FFSIT) acumula una reducción del 6% nominal (29% real) y no registra devengamientos en el mes de septiembre. La principal partida del sector, SOF, también retrocedió un 9% nominal y 31% real, completando un cuadro de ajuste sostenido en los subsidios al transporte de pasajeros.
En el acumulado de los últimos doce meses corridos, se observa que los subsidios son 60% menores a los observados en diciembre de 2023 y 73% inferiores respecto del pico de 12 meses acumulados observado en junio de 2022. A su vez, la evolución de los subsidios acumulados en 12 meses corridos muestra un estancamiento alrededor de su promedio ($10,8 billones de pesos anuales).
Los subsidios a la energía y el transporte representaron el 6,9% de los gastos primarios de la Administración Nacional acumulados al mes de agosto de 2026 (devengado). Esto es 1 punto porcentual mayor al observado en igual período de 2025.
Proyecto de Presupuesto 2027
El proyecto de Presupuesto 2027 proyecta una reducción de los subsidios a la energía y al transporte de 0,11 puntos del PIB. Las transferencias corrientes de las partidas seleccionadas pasan así de 0,64% del PIB en 2026 a 0,53% en 2027, con lo que sería el sexto año consecutivo de caída en el peso de los subsidios respecto del producto. Medido en dólares al tipo de cambio promedio de cada ejercicio, el gasto baja de US$ 5.200 millones a US$ 4.400 millones.
El objetivo que hay detrás de ese número es tarifario y consiste en llevar la cobertura promedio del costo de abastecimiento por encima del 88% en 2027 para luego estabilizarla en 91% en los años siguientes. Para lograrlo el proyecto combina tres herramientas: la recomposición del precio mayorista que paga la demanda, la focalización del subsidio en los hogares alcanzados por el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados y el repliegue del Estado en las empresas del sector, que incluye la privatización de ENARSA ya en curso.
El grueso de la reducción de subsidios proviene de una sola partida: la transferencia a CAMMESA cae 0,12 puntos del PIB. Los subsidios a los consumos residenciales de gas y de GLP presentan, para 2027, un incremento y cambios en la denominación de los programas que la componen. Si se suman el FFGAS más el nuevo programa de Garrafas 10kg (ex programa hogar), los subsidios para estos ítems se multiplican por tres y pasan de 0,02% a 0,07% del PIB.
Todo el esquema descansa sobre un conjunto acotado de supuestos. El presupuesto proyecta un IPC de 18,0% y un tipo de cambio nominal de $1.847,6 en diciembre de 2027, junto a un crecimiento real del PIB de 4,0%. Dado que el tipo de cambio sube 15,5% frente a ese IPC de 18,0%, el ejercicio incorpora apreciación real por segundo año consecutivo. El punto está lejos de ser menor, porque el costo del mercado eléctrico mayorista está mayoritariamente dolarizado mientras la tarifa se cobra en pesos, de manera que una parte del ahorro proyectado termina descansando sobre ese supuesto cambiario antes que sobre una mejora de eficiencia.
La contracara tarifaria de esos supuestos se ve en la cobertura prevista del costo de generación eléctrica, que llega a 94,62% para los usuarios residenciales sin subsidio y a 64,27% para los alcanzados por el régimen focalizado (que hoy pagan el 25% del costo). Ese régimen, a su vez, atiende a 8,8 millones de usuarios de electricidad, 5,2 millones de gas por redes y 3,0 millones de gas envasado.
Tarifas eléctricas residenciales: cobertura y precios
Los precios mayoristas de la energía eléctrica fijados por la Secretaría de Energía a partir de septiembre de 2026 se rigen por las Resoluciones 222/2026, 223/26 y el Decreto 934/2025 que fijan los nuevos precios que paga la demanda y los parámetros de bonificación de los precios mayoristas del gas y energía eléctrica.
Para el presente análisis se consideran los umbrales de bonificación vigentes en el nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (50% para usuarios con subsidios hasta un consumo de 200kwh para septiembre más la bonificación extra del 25% – Resol. 223/26 SE). La cobertura de costos del sistema eléctrico para la categoría residencial indica que, en promedio, el 58% lo aporta el usuario vía tarifas mientras que el 42% del costo lo aporta el Estado nacional al tomar la cobertura respecto de los precios de referencia. Complementariamente, medido contra el costo estimado del MEM del segmento residencial, la cobertura es del 43% por parte de usuarios mientras que el Estado cubre el 57% restante.
El Precio Estabilizado de la Energía (PEE) pasó de $80.528/MWh en septiembre de 2025 a $84.965/MWh en agosto de 2026 y a $86.474/MWh en septiembre de 2026, un incremento del 7% en el último mes.
Comparativo de tarifas eléctricas entre provincias
Al mes de septiembre de 2026 se encuentra vigente la Resolución 222/26 que determina los precios estacionales de la energía a partir del 1º de septiembre de 2026 en todo el territorio nacional. A su vez, la Resolución 221/26 eleva a 200 kWh el consumo base subsidiado mientras que la Resolución 223/26 otorga una bonificación extraordinaria al precio del gas del 24,25% y al precio de la electricidad del 25%. Adicionalmente, el ritmo de los incrementos tarifarios correspondiente al componente del Valor Agregado de Distribución (VAD) es diferente entre provincias mientras que, a la fecha de elaboración del informe, existen jurisdicciones que todavía se encuentran adecuando sus cuadros tarifarios desde la antigua Segmentación al nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados.
Un análisis transversal indica que la factura final promedio de un hogar sin subsidios es 1,5 veces superior respecto de la factura de un hogar con subsidios. La factura promedio total país es de $94.307 para un hogar sin subsidios y de $62.815 para un hogar que recibe subsidios en el precio mayorista de la energía.
Un análisis adicional, para usuarios sin subsidios, puede realizarse a través del desvío de cada factura respecto a la media. Esta medición muestra cuánto se aleja cada provincia del promedio nacional de tarifa residencial. La dispersión revela que entre Neuquén (+70%) y EDENOR en el AMBA (-38% en promedio) hay 109 puntos porcentuales de diferencia.
Tarifas de gas natural por redes
En el mes de septiembre se sancionaron nuevos cuadros tarifarios que identifican dos segmentos de usuarios, uno sin subsidios que paga el costo pleno de abastecimiento del gas y otro con subsidios que recibe una bonificación del 50% más un 24,25% adicional sobre el costo de abastecimiento del gas, hasta un umbral regulado de consumo por región (Resolución 226/26). A su vez, la asignación de la carga del precio PIST entre categorías, zonas y subzonas implica que existan usuarios que paguen por encima o por debajo del Precio Anual Uniforme (PAU) establecido por la Secretaría de Energía en el marco del programa de focalización de subsidios vigente.
Con los nuevos valores, la factura promedio país del mes de septiembre para un usuario sin subsidios es de $91.428 por mes ajustada por estacionalidad, mientras que un usuario con subsidios, en promedio, afrontará una factura de $52.065.
Para los usuarios sin subsidio la composición promedio de la factura final es del 46% para el precio del gas, 33% para el VAD y 22% para los impuestos. Mientras que para los usuarios con subsidios estas proporciones son 26%, 53% y 22% respectivamente.
Las tarifas energéticas y el salario en el AMBA
En septiembre de 2026, los usuarios con y sin subsidio tuvieron un aumento nominal promedio del 1,7% en el cargo fijo mientras que el cargo variable se redujo 0,8% para los usuarios sin bonificaciones y 16,4% para los hogares con subsidio (bonificación del 50% en el precio mayorista de la energía eléctrica más un descuento extra del 25% por Resolución 223/26 SE).
De manera similar al caso eléctrico, en septiembre de 2026 los cuadros tarifarios del gas natural tuvieron un incremento promedio del 1,9% en el cargo fijo mientras que el cargo variable aumentó 1% para los usuarios sin subsidio y 1,5% para los usuarios subsidiados respecto del mes anterior.
Tanto en energía eléctrica como en gas, la aplicación de los umbrales de consumo subsidiados en el invierno, en conjunto con las bonificaciones otorgadas –75% para el gas y 75% para la energía eléctrica– implican que, entre segmentos de usuarios, las trayectorias de la factura promedio para los usuarios con subsidios tengan efectos más pronunciados: en electricidad cae más y en gas se incrementa más la factura respecto al usuario sin subsidios.
El salario RIPTE estimado en septiembre indica que el peso de los servicios energéticos de un usuario con y sin subsidio representan el 5,1% y 3,4% del indicador respectivamente. Por otra parte, a partir de tres canastas básicas los usuarios no califican para recibir bonificaciones en los precios mayoristas mientras que por debajo de ella el peso en el salario depende de la escala de ingresos asociada.
En este sentido, sin tener en cuenta variables patrimoniales y georreferenciación, dentro del universo de usuarios con subsidio convive una amplia gama de hogares con características diferentes desde el punto de vista de sus ingresos. Por esto, el peso en el salario para estos hogares es muy variable intra segmento.
Transporte: relevamiento federal de tarifas
La determinación de las tarifas de transporte público es, en la mayoría de los casos, competencia de los gobiernos locales, mientras que, para el caso de servicios entre municipios, su fijación corresponde al gobierno provincial y, al tratarse de servicios interjurisdiccionales (entre provincias o entre una provincia y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) la potestad tarifaria recae sobre Nación. Desde el mes de febrero de 2024, tras la eliminación del Fondo de Compensación al Transporte Público del Interior, se produjo un abrupto salto en el nivel de tarifas de transporte en el interior del país, llevando al boleto promedio por encima de los valores registrados en el año 2019.
Tomando un promedio ponderado de las tarifas de transporte del interior, su valor medio al mes de septiembre de 2026 se ubica en $1.750. El boleto mínimo de colectivo para los servicios entre la Ciudad y el Gran Buenos Aires es de $743, mientras que los servicios con recorrido exclusivo en la Ciudad de Buenos Aires elevaron su costo a $888 y los servicios con recorrido exclusivo dentro del Gran Buenos Aires a $1.164. Por su parte el boleto mínimo de trenes en el AMBA es de $450 y el de subte asciende a $1.753.
Medido en términos reales, las tarifas del interior aumentaron 50% respecto a su valor de 2019, mientras que en el AMBA las tarifas se redujeron un 10% respecto de su nivel al mes de marzo de 2019.
Comparado a otras ciudades de la región, el transporte del interior supera en su peso sobre salario al AMBA y otras ciudades de América del Sur. Córdoba, el interior de Buenos Aires, Corrientes y Chaco cuentan con las tarifas más elevadas del país (relativa a ingresos), aunque debe tenerse presente el impacto de descuentos de orden local o provincial, no reflejados en el boleto medio relevado (salvo casos como Bariloche y su descuento para residentes). En el AMBA el costo del transporte supera holgadamente a pares regionales, salvo por el caso de San Pablo.
La tendencia decreciente del atributo social
Mediante la Resolución 40/2026, el gobierno nacional fijó un tope al descuento otorgado en concepto de atributo o tarifa social (beneficio dirigido a jubilados, receptoras de AUH, empleadas domésticas, veteranos de Malvinas, entre otros) al nivel de tarifas establecidas al 30 de junio de 2026. De este modo, el descuento aplicable, equivalente al 55% sobre la tarifa vigente, se irá licuando a medida que los boletos de transporte incrementen su valor. Junto a la supresión del boleto integrado para la Provincia de Buenos Aires y, recientemente, para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, los subsidios a la demanda pierden participación frente a la masa de compensaciones generales por oferta. Dada la trayectoria observada, la tarifa social pronto se ubicará por debajo del beneficio aplicado durante 2012-2015 que era del 40%, ampliándose al 55% a partir del año 2016.
Los costos del transporte público automotor del AMBA
Tras la publicación de las Resoluciones 102/25 en la Ciudad de Buenos Aires y el Decreto 3.231/25 en la Provincia de Buenos Aires, a partir del año 2026, el cálculo de los costos técnicos del transporte y, consecuentemente, la determinación del monto de los subsidios, correrá por parte del Estado Nacional, la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires de acuerdo con su propio criterio y metodología, desandando una larga tradición de armonización y centralización del costeo de transporte a cargo del Estado Nacional. A los fines del presente informe, se emplea la Resolución N° 48/26 de la Secretaría de Transporte de la Nación.
Desde el Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP se elaboró un índice propio para dimensionar la evolución de los costos del transporte público automotor del AMBA, expresando su valor en función de la cantidad de pasajero transportado. El costo técnico del servicio medido por pasajero transportado, es decir, la tarifa sin subsidios, asciende a $2.096 pesos al mes de agosto de 2026 según los cálculos realizados por el IIEP (considerando el IVA transporte es de $2.316). Este valor debe contrastarse con el costo reconocido por el Estado Nacional, el cual asciende a $1.644. La brecha respecto al boleto en CABA ($888) es del 136%.





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