
La Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería (ENSI), propiedad de la provincia de Neuquén y de la Comisión Nacional de Energía Atómica, decidió el año pasado poner en venta un stock de 6,2 toneladas de agua pesada que no estaba en condiciones de ser utilizada por las tres centrales nucleares de potencia que tiene el país. Once compañías extranjeras participaron de la compulsa. La china Wuhan Spectra fue la que más ofertó en cinco de los ocho lotes y en los tres lotes restantes la mejor oferta la hizo la alemana Merk. Según reveló C5N el miércoles, la exportación de parte de ese stock se terminó concretando recién esta semana. Unas 3,5 toneladas deberían haber partido hacia China, pero lo hicieron a los Estados Unidos. ¿Qué pasó en el medio?
Fuentes oficiales y privadas confirmaron a EconoJournal que el Ministerio de Defensa, cuando todavía estaba comandado por Luis Petri, fue quien vetó la venta de agua pesada a China. Para hacerlo hizo valer el decreto 603/92 que fija el régimen de control de las exportaciones sensitivas y de material bélico.
El motivo central por el cual se frena una exportación bajo este decreto es el riesgo de proliferación nuclear. Es decir, la sospecha o el peligro de que los materiales, equipos o la tecnología exportada terminen usándose para fabricar armas de destrucción masiva en lugar de aplicarse a fines médicos, científicos o energéticos pacíficos.
Toda esta información no fue explicitada este jueves por la “Oficina de Respuesta Oficial” cuando salió al cruce en la red social X del periodista Alejandro Bercovich, quien reveló en C5N que se estaba exportando agua pesada a Estados Unidos y calificó el hecho como “otro mimo para Trump de un Milei entregado”. “La exportación que menciona, unas 3,56 toneladas de agua pesada de grado no nuclear, es una venta que se realizó mediante una compulsa internacional de precios por la Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería (ENSI), hace más de un año, y los lotes fueron adjudicados a empresas tanto de Estados Unidos como de Alemania, que presentaron las mejores ofertas”, señaló la cuenta oficial.
El veto a Huwan Spectra se manejó con reserva, pero EconoJournal accedió a un informe de aquel proceso de venta donde queda claro que la firma china realizó la mejor oferta en cinco de los ocho lotes de agua pesada por un total de US$ 2.201.825. Los otros tres se los quedó Merk al comprometer US$ 1.775.571. ENSI iba a recibir de chinos y alemanes un total de US$ 3.957.396, pero la estadounidense Cambridge Isotope Laboratories (CIL), que había entrado tercera al podio, se terminó quedando con parte de ese stock al desplazar a Huwan.
¿Veto por riesgo nuclear o alineamiento estratégico?
Las fuentes del sector nuclear consultadas por EconoJournal aseguraron que la causa que llevó al veto a China hay que buscarla más por el lado del alineamiento político con Estados Unidos que por el riesgo de que esa agua pesada terminara contribuyendo con la fabricación de un arma nuclear. De hecho, en los últimos meses hubo varias decisiones de Milei que perjudicaron a empresas chinas.
En los pliegos de la nueva concesión de la Hidrovía conocidos en diciembre se estableció que no podían participar personas jurídicas controladas directa o indirectamente por Estados soberanos o agencias estatales. Eso dejó afuera a CCCC Shanghai Dredging, empresa estatal china que había mostrado interés en la concesión.
En febrero Argentina y EE.UU. acordaron profundizar la cooperación sobre minerales críticos como litio y cobre. El canciller Pablo Quirno sostuvo que el acuerdo no excluye formalmente a China, pero sí establece una orientación hacia EE.UU. y sus socios frente a economías consideradas capaces de “manipular” los mercados.
En agosto, el Gobierno aprobó el pliego para la ampliación del sistema de transporte eléctrico AMBA I y el esquema volvió a restringir la participación de empresas controladas por Estados extranjeros, lo que afectó particularmente a PowerChina.
También quedó frenado el proyecto China-Argentina Radio Telescope (CART) después de que en junio de 2025 venciera el convenio entre las instituciones argentinas y chinas y el gobierno no lo renovara. Por último, se podrían sumar al listado las presiones del embajador estadounidense Peter Lamelas para que la pyme CALF no contrate a la china Huawei frente a la pasividad del gobierno nacional.
La venta del stock de agua pesada de ENSI puede escribirse en esa serie, aunque es un negocio muy marginal. De hecho, la mayor oferta por el total de los lotes la había realizado la china Huwan Spectra y eran apenas 3,8 millones de dólares. No obstante, la intervención oficial hizo que lo que iba a ir para China terminara quedando en manos de la estadounidense CIL, que se había ubicado tercera en la compulsa, detrás de Huwan y Merk.
Ahora bien, ¿puede que haya habido efectivamente un riesgo asociado a la exportación de esa agua pesada a China y que la decisión no haya obedecido a las presiones de Estados Unidos? Para responder a esa pregunta es necesario explicar qué es el agua pesada y qué función cumple en la industria nuclear.
¿Qué es el agua pesada?
Cuando dos átomos de deuterio se combinan con un átomo de oxígeno forman agua pesada (D₂O). Es, en esencia, agua cuyas moléculas contienen deuterio en lugar del hidrógeno común. Se llama “pesada” porque el deuterio hace que cada molécula pese más que una molécula de agua convencional.
El agua pesada tiene una propiedad particularmente importante en la industria nuclear: puede utilizarse como moderador en determinados tipos de reactores, donde ayuda a controlar los neutrones producidos durante la fisión. Por eso es un material sujeto a controles internacionales de no proliferación.
¿Qué significa exactamente que puede utilizarse como moderador? En un reactor nuclear, la fisión libera neutrones muy rápidos. Para que puedan provocar nuevas fisiones de manera eficiente en determinados reactores, hay que reducir su velocidad. Ahí entra el agua pesada: actúa como moderador, porque los átomos de deuterio frenan esos neutrones al interactuar con ellos. Así se consigue que los neutrones sean más eficaces para mantener la reacción en cadena. Es decir, no significa que controle la potencia del reactor como un regulador, sino que modera —desacelera— los neutrones.
Su relevancia para la proliferación está en que permite operar determinados reactores con uranio natural, y esos reactores pueden producir plutonio. De hecho, el Departamento de Defensa de EE.UU. señala que los reactores de agua pesada son particularmente aptos para producir plutonio para armas.
El problema es que esta agua pesada estaba “fuera de especificación”. Tenía una concentración de D₂O demasiado baja y eso afectaba su utilidad como moderador. Por eso ENSI no le vendió esa agua pesada a Nucleoeléctrica Argentina para Atucha I, Atucha II o Embalse.
¿Si no servía como moderador de un reactor nuclear por qué se vetó su exportación a China haciendo valer el decreto 603/1992? Los expertos consultados coincidieron en señalar que “fuera de especificación” no equivale automáticamente a que resulte inútil para cualquier aplicación nuclear, pero tampoco permite concluir que tenga utilidad bélica. Depende de qué parámetro hizo que quedara fuera de especificación y en qué concentración de D₂O quedó.
El lote 1 tenía una concentración de deuterio de 99,88 y el lote 2 de 99,39. Fuentes del sector remarcaron a EconoJournal que para que sirva como moderador de los reactores nucleares que opera Nucleoeléctrica debe tener 99,95. Sin embargo, la India, por ejemplo, informa actualmente un grado nuclear de 99,82–99,91% y CNEA acaba de utilizar en el RA-10 agua pesada de grado reactor con una concentración de 99,86. Además, agua pesada con concentraciones de deuterio de 99,39 o 98,38, como la que tenían los lotes 2 y 3 también puede ser considerada un material sensible. No obstante, nada de eso prueba que la china Huwan Spectra fuera hacer con el agua pesada algo diferente de lo que ahora hará la estadounidense CIL.

, Fernando Krakowiak





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