
En la estepa patagónica, a 24 kilómetros de la ruta nacional 3, se levanta la megaterminal Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una obra de infraestructura valorada en u$s 3000 millones que YPF acaba de activar para acelerar la exportación de petróleo proveniente de la cuenca neuquina.
Ubicada en Punta Colorada, Río Negro, esta terminal representa una segunda oportunidad para un puerto que en los años 70 fue pensado para la exportación de hierro pero nunca alcanzó su potencial. Ahora, con el auge de Vaca Muerta, la terminal busca convertirse en un nodo clave para el mercado energético.
Las instalaciones ya cuentan con tres enormes tanques de almacenamiento terminados, cada uno con 83 metros de diámetro y una altura equivalente a 10 pisos. La capacidad de un tanque equivale a unas 50 piletas olímpicas, con espacio para almacenar el equivalente a 22 millones de pelotas de fútbol, lo que refleja la escala del proyecto.
VMOS incluye un oleoducto de 437 kilómetros, estaciones de bombeo y otros equipos necesarios para transportar el petróleo desde Vaca Muerta hasta la costa atlántica. Actualmente, la obra supera el 85% de avance físico y se espera que la primera etapa transporte 180.000 barriles diarios, con capacidad para escalar hasta 550.000 barriles y, en un futuro, alcanzar hasta un millón de barriles diarios, según explicó Gustavo Gallino, vicepresidente de Infraestructura de YPF y presidente de VMOS.
Gallino destacó la rapidez con la que se desarrolló el proyecto, iniciado en 2024 sin un terreno definido ni diseño terminado, y que en menos de dos años ya cuenta con la mayoría de su infraestructura principal instalada. Sin embargo, enfrentaron desafíos logísticos, como la escasez global de equipos críticos debido a conflictos internacionales, incluyendo el bloqueo del estrecho de Ormuz.
El proyecto utilizó una maqueta digital 3D para anticipar interferencias y organizar la obra, lo que permitió detectar y resolver problemas antes de que afectaran la construcción. El llenado del sistema con crudo está previsto para enero, con la primera carga de un barco estimada para marzo, dependiendo de la disponibilidad de petróleo de los productores asociados.
El proceso de llenado incluye el oleoducto y los tanques, con una capacidad total de hasta 1,2 millones de barriles. La terminal está diseñada para recibir buques de hasta 2 millones de barriles, lo que reduce significativamente los costos unitarios de transporte marítimo, con ahorros estimados entre u$s 2 y u$s 4 por barril.
Desde la sala de control, en construcción y con un equipo de 45 ingenieros, se monitoreará la operación las 24 horas, desde la recepción del crudo hasta la carga en los buques, con sistemas de seguridad y cámaras a lo largo de toda la infraestructura. La operación estará conectada con un centro de control centralizado en Buenos Aires.
Actualmente, unas 1600 personas trabajan en la construcción, y se espera que la terminal emplee directamente a unas 60 personas, con más de 200 empleos indirectos asociados en servicios y actividades vinculadas. Además, el proyecto contrató por más de u$s 300 millones en productos y servicios locales, con más del 80% de contrataciones a proveedores regionales, generando un fuerte impacto económico en la zona.
Gallino destacó cómo la obra ya está transformando la comunidad cercana de Sierra Grande, con mayor actividad comercial y movimiento, y expresó que “los proyectos de esta magnitud tienen que tener impacto en la comunidad”. Punta Colorada aspira a dejar atrás su pasado y convertirse en el puerto clave para la salida del crudo de Vaca Muerta hacia el mundo.
La entrada YPF pone en marcha megaterminal de u$s 3000 millones para exportar crudo desde Vaca Muerta se publicó primero en Energía Online.












