Los precios del GNL en el mercado asiático mostraron un leve incremento durante la última semana. Esto se debe principalmente a dos cosas: el comienzo de la temporada fría y la cautela general frente a las sanciones sobre el gas ruso. Según Reuters, el promedio spot de GNL para diciembre en entregas en el noreste de Asia se ubicó en 11,20 USD por MMBtu, apenas por encima de los 11,10 de la semana pasada. La región mantiene estabilidad aparentemente gracias a inventarios elevados y producción local en alza, mientras Europa enfrenta un escenario más difícil, menos almacenamiento y complicaciones con Rusia.

En paralelo, los futuros de gas en los principales mercados también registraron ciertas variaciones. El Henry Hub estadounidense cerró en 3,39 USD/MMBtu (+12,3%), reflejando expectativas de una mayor demanda residencial con la llegada del invierno en el hemisferio norte. En Europa el TTF promedió 10,93 USD/MMBtu (+7,4%) en un contexto de preocupación por el suministro y eventos técnicos que reactivaron la volatilidad. En Asia el JKM avanzó hasta 11,18 USD/MMBtu (+1,4%) en correlación con el repunte europeo y un aumento de la actividad logística previo a los meses de mayor consumo.
El mercado de crudo, por otro lado, comenzó a corregirse levemente tras la fuerte suba de la semana anterior.

Los precios del Brent y el West Texas Intermediate cerraron con descensos de 0,5% y 0,3%, respectivamente, presionados por la intención de la OPEC+ de realizar un nuevo incremento de producción en diciembre. Ocho países del grupo, liderados por Arabia Saudita, respaldan la medida en busca de recuperar participación de mercado, lo que neutralizó el efecto de las sanciones estadounidenses sobre las principales petroleras rusas. Las conversaciones entre el presidente estadounidense Donald Trump y su par chino Xi Jinping, previstas para el jueves, concentran la atención de los operadores. Un posible entendimiento comercial podría aliviar las restricciones a las exportaciones chinas de tierras raras y reducir el riesgo de una nueva escalada arancelaria. En ese escenario, los analistas observan una pausa natural en el repunte del crudo, con los traders reacomodando posiciones a la espera de definiciones políticas.

Pese a la moderación en el petróleo, la dinámica general del complejo energético continúa marcada por factores estructurales: la fragilidad del equilibrio oferta-demanda, las sanciones sobre Rusia y la transición climática en curso. La demanda estacional sostiene los precios del gas, mientras la OPEC+ busca reordenar el mercado petrolero sin provocar un nuevo ciclo inflacionario. Los flujos energéticos globales permanecen condicionados por la misma lógica de cautela: inventarios elevados, clima adverso y una geopolítica que aún no ofrece estabilidad duradera.