La Agencia Internacional de Energía (AIE) señala en su reciente informe mensual que “la demanda de petróleo es menor que los estándares históricos” frente al crecimiento de la oferta.
Anticipa que, en el cuarto trimestre de 2025, el crecimiento del consumo mundial de petróleo se desacelerará con respecto al observado entre julio y septiembre, mientras que la oferta de crudo se encamina a una mayor recuperación, “lo que agrava el desequilibrio del mercado”.
La agencia proyecta que la oferta mundial de petróleo aumentará en 3,1 millones de barriles diarios (mb/d) en 2025, hasta un promedio anual de 106,3 mb/d, y en otros 2,5 mb/d en 2026, hasta los 108,7 mb/d.
“A diferencia del pasado reciente, el aumento de este año se divide casi equitativamente entre los productores no pertenecientes a la OPEP+ y los de la OPEP+”, destaca.
En cualquier caso, advierte de que los riesgos para las previsiones son numerosos, dado que las repercusiones económicas de la reciente crisis arancelaria y el cierre del Gobierno federal estadounidense aún son inciertas, mientras que aún no se ha hecho evidente el impacto de las nuevas sanciones contra Rusia.
En tal sentido, la AIE afirma que la industria petrolera rusa se encuentra bajo una presión aún mayor después de que Estados Unidos y Reino Unido sancionaran a los dos mayores productores rusos, Rosneft y Lukoil, que en conjunto producen y comercializan internacionalmente cerca de la mitad del crudo del país, aunque reconoce que, hasta el momento, las exportaciones rusas han continuado prácticamente sin interrupción.




