Fuentes vinculadas a la empresa Techint indicaron que se evalúa presentar una denuncia por dumping en el caso de la licitación ganada por la firma Welspun (India) para proveer la tubería del gasoducto diseñado en el proyecto FLNG de Southern Energy, de producción de Gas Natural Licuado en plantas flotantes para su exportación desde Río Negro. La oferta calificada en el primer lugar fue de 203 millones de dólares.

La presentación ante las autoridades competentes por parte de Tenaris, empresa del Grupo Techint, haría hincapié en que se trató de una oferta realizada a precios de dumping, con tubos indios fabricados con chapa china, y que debería procurarse “evitar el daño a la producción local y el empleo asociado”.

Tenaris es el principal fabricante de tubos de acero con y sin costura del mundo, tiene plantas productivas en 17 países y más de 26.000 empleados a nivel global.

“En condiciones de competencia leal, la oferta de Tenaris para el proyecto FLNG de Southern Energy es competitiva con el precio internacional. La diferencia que circuló del 40 % entre la oferta que resultó ganadora y la de Tenaris es falsa”, argumentó la fuente consultada.

La secuencia de lo acontecido en este proceso licitatorio, señalaron las fuentes, es que contra una oferta realizada a precios de dumping , Tenaris ofreció, en una carta enviada al directorio del SESA, “igualar las condiciones comerciales de la oferta alternativa” con el objetivo de “preservar la operación industrial a largo plazo, aunque no resulte rentable para este negocio en particular, el cual representa más del 60 % del mercado argentino de tubería…”

Y se refiere que el régimen de incentivos RIGI en sus considerandos establece entre sus objetivos principales “fomentar el desarrollo de las cadenas de producción locales asociadas a los proyectos de inversión”. Sin embargo, con este proyecto va a ocurrir todo lo contrario. Con ingresos fiscales que cede el Estado nacional (y todos los argentinos), se financia el trabajo en la India y China”.

“Por el contrario, las empresas argentinas aún trabajan en un entorno poco competitivo con impuestos distorsivos como el impuesto al cheque (nacional), ingresos brutos (provinciales) y tasas municipales (locales) que penalizan la agregación de valor”, se puntualizó.

Hoy Tenaris-Siat emplea a 420 personas y, por cada empleado de la compañía, se estima que hay otros 4 empleos asociados en su cadena de valor.

“El debate de fondo es si queremos ser Noruega o Nigeria. Vaca Muerta y la minería pueden contribuir con el desarrollo de valor agregado nacional. O podemos seguir el otro camino, el de la primarización de la economía”, remarcaron las fuentes empresarias.

El martes 27 el presidente de la Nación, Javier Milei, calificó al empresario Paolo Rocca de “Don Chatarrín de los Tubitos Caros”, en una escalada de la controversia con el presidente del principal grupo industrial del país, que el lunes 26 también tuvo como protagonista al Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación. Este funcionario sostuvo que “Caños más caros implican menor rentabilidad del proyecto, menores inversiones, menos empleo, menos exportaciones”.

“No proveerse de insumos más baratos sería un mal negocio para las empresas y para el país. Si queremos ser competitivos no podemos imponer ineficiencias laborales, ni sobrecostos en los insumos”, agregó Sturzenegger. No se explayó acerca de las supuestas ineficiencias laborales.

El Proyecto Argentina FLNG (Southern Energy SESA) fue encarado por el Consorcio liderado por Pan American Energy (PAE), YPF, y Pampa Energía.

Ubicado en la zona del Golfo San Matías (Río Negro), utilizará buques FLNG, como el “Hilli Episeyo” de Golar LNG, que operará por 20 años.

La Infraestructura incluye gasoductos para transportar el gas desde la Cuenca Neuquina hasta la costa. La producción de GNL procurada estará entre 12 y 18 millones de toneladas anuales (MTA).