El tribunal supremo de Estados Unidos dictaminó el viernes que los aranceles comerciales que el presidente Donald Trump había impuesto el año pasado carecían de base legal, lo que lleva a su eliminación de la práctica vigente. La decisión, adoptada en el contexto de una disputa legal sobre el uso de poderes de emergencia para establecer aranceles, puede influir en la estructura de costos de algunas actividades ligadas al sector de hidrocarburos.

Especialistas y analistas consultados por Reuters indicaron que la anulación de estas tarifas puede reducir el costo de construcción de infraestructura energética de gran escala que depende de módulos y piezas fabricadas en el exterior y sujetas a aranceles. Esto incluye instalaciones de exportación de gas natural licuado que ensamblan componentes importados antes de completar su montaje en territorio estadounidense.

La eliminación de las tarifas arancelarias reduce directamente una carga de costos que impactaba tanto a productores de crudo como a empresas proveedoras de servicios en la cadena energética. Operadores de equipos y repuestos señalaron que en ejercicios anteriores debieron absorber la mayor parte del impuesto, lo que encareció las operaciones y redujo la flexibilidad financiera.

Aunque la medida puede aliviar costos específicos, el fallo no elimina ciertos gravámenes sobre materias primas como acero y aluminio que también afectan a la industria. Además, directivos del sector manifestaron su preocupación por la posibilidad de que la administración utilice otras herramientas legales para reinstaurar cargas impositivas similares bajo diferentes mecanismos.

Fuentes especializadas en gas natural señalaron que, incluso con la eliminación de los aranceles, es poco probable que los flujos de exportación de combustibles a mercados como China experimenten cambios significativos en el corto plazo. La estructura de costos relativos y las decisiones de compra de los principales compradores están determinadas por factores económicos y estratégicos que trascienden la existencia de gravámenes específicos.

La decisión del tribunal deja en claro que los aranceles impuestos bajo la herramienta de emergencia no contaban con el respaldo jurídico adecuado para mantenerse en vigor. El proceso para determinar si las empresas que pagaron estos aranceles pueden recuperar los importes ya desembolsados permanece abierto, y se espera que los tribunales inferiores establezcan criterios operativos en los próximos meses.

La anulación de los aranceles supone una modificación de la política comercial que había generado tensiones y aumentos de costos indirectos en las cadenas de suministro energéticas. Sin embargo, la materialización de efectos concretos sobre inversión, flujos comerciales y decisiones de desarrollo de proyectos dependerá de la evolución normativa y de las respuestas de los actores tanto en Estados Unidos como en los mercados internacionales de hidrocarburos.

La respuesta del presidente americano no se hizo esperar y horas después del fallo de la Corte Suprema, el mandatario anunció un nuevo arancel del 10% sobre la mayoría de las importaciones estadounidenses.

Trump justifica esta decisión basándose en el “Trade Expansion Act of 1962” (Ley de Expansión de Comercio de 1962), “Trade Act of 1974” (Ley de Comercio de 1974) y “Tariff Act of 1930” (Ley Arancelaria de 1930).