Por Santiago Magrone

La Secretaria de Energía de la Nación, María Tettamanti, reiteró que el Gobierno no intervendrá en el mercado local de los combustibles en el actual contexto de fuertes alzas en la cotización internacional de petróleo, que a su vez está repercutiendo en subas de los precios de las naftas y gasoils en las bocas de expendio, a granel, y en las estaciones de servicio.

La semana pasada, cuando los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán arreciaron, y hubo réplicas de ese país en la región del Medio Oriente, Estrecho de Ormuz incluído, el precio del barril de crudo Brent llegó a tocar U$S 119, el precio del GNL se triplicó hasta los U$S 20 el MBTU.

Cuando promedia esta semana el Barril del Brent ronda los U$S 101, y el crudo WTI los 90 dólares. El GNL no aflojará habida cuenta de los daños provocados a infraestructuras de producción en la zona del Golfo Pérsico.

Si bien en esta semana esas cotizaciones se morigeraron al compás de la guerra y las declaraciones políticas, muchos países dispusieron medidas para contener parcialmente los precios internos de los combustibles, que incluyen una menor carga fiscal, que en la Argentina representa cerca del 40 por ciento del precio final, considerando todos los impuestos aplicados.

“Nosotros no intervenimos en el mercado”, fue la respuesta de Tettamanti ante la consulta periodística, luego de una exponer en la apertura del Congreso de la Asociación Iberoamericana de Gas Licuado de Petróleo (AIGLP), en el hotel Hilton de Puerto Madero. El encuentro es coordinado por la Cámara de Empresas Argentinas de Gas Licuado (CEGLA).

Acerca de la posibilidad de una revisión impositiva para con los combustibles, la funcionaria señaló que tal cuestión no depende de la cartera a su cargo, aunque Energía esta en la órbita del ministerio de Economía.

Sobre el mismo tema de morigerar los precios internos de las naftas y gasoils ante la escalada internacional, del conflicto bélico y de los precios del crudo y del gas ante una menor producción y abasto, Tettamanti fue consultada si acaso la Secretaría estaría considerando modificar la actual proporción de mezcla de los hidrocarburos con los biocombustibles.

Afirmó que “la ley (de biocombustibles) habla de mínimos y no de máximos (porcentajes de mezcla), y afirmó que el tema “lo está analizando la Subsecretaría de Combustibles”.

En tanto, en las estaciones de servicio se observan nuevas actualizaciones de precios, que están ocurriendo “sin cimbronazos”, como anticipó Horacio Marín (YPF), pero con pausas demasiado breves.

En bocas de expendio ubicadas en CABA de la marca YPF ( la de mayor participación en el mercado interno) el miércoles 25/3 el litro de Nafta Súper llegó a $ 1.947; la Infinia Nafta a $ 2.141; la Infinia Diesel a $ 2.203, y el Diesel500 (común) a $ 2.005.

Podría ocurrir que un posible cambio de las proporciones de mezcla con biocombustibles quede a criterio de las petroleras productoras-refinadoras-comercializadoras según sus propias ecuaciones de precios.

En base a la Ley 27.640 (Biocombustibles) en la actualidad las naftas deben contener un porcentaje obligatorio de bioetanol (de maíz y de caña de azúcar en proporciones iguales) de 12 % en volumen sobre la cantidad final del producto, ampliable hasta el 15 por ciento.
En cuanto al gasoil, la actual proporción de mezcla con biodiesel es de 7,5 por ciento, y podría ampliarse hasta el 20 por ciento.

Energía podría alentar una suba del porcentaje obligatorio de mezcla de biodiésel en función del abastecimiento, la balanza comercial, la promoción de inversiones, o razones ambientales, o bien impulsar su reducción hasta el 3 % si fuera el caso que un incremento en los precios de los insumos básicos para la elaboración del biodiésel (por caso la soja) pudiera distorsionar el precio del combustible fósil en el surtidor.

Cabe referir en cuanto a precios de los biocombustibles que la ley 27.640 indica que la autoridad de aplicación (Energía) establecerá el precio de adquisición del biodiésel y del bioetanol destinado a la mezcla obligatoria de acuerdo con metodologías de cálculo que aplica periódicamente para cada uno de estos productos.

En su presentación en el Congreso de la AIGLP, la Secretaria de Energía Tettamanti destacó principales aspectos de la política del Gobierno en la materia, remarcando que “el objetivo es aprovechar al máximo el potencial energético que tiene la Argentina”.

Acerca de la forma de lograrlo, sostuvo que “el camino del estatismo no funcionó”, y remarcó que “el rol del Estado en el sector es configurar y definir un ordenamiento macroeconómico para que el sector privado vea como invierte y comercializa”. “Lo mejor es el libre funcionamiento del mercado y la libertad de precios en los mercados mayoristas de la energía”.

“Se trata de impulsar un mercado energético eficiente, en competencia, para producir al menor costo final para el consumidor doméstico y también para acceder al mercado del exterior”, con el Estado regulando en materia de seguridad del servicio”, añadió.

Tettamanti hizo hincapié a modo de antecedente positivo a la política sectorial encarada en la década del 90, “ya que la desarrollada en los siguientes veinte años, de exceso de regulaciones, fue una política inadecuada”.

“Por suerte las leyes de los 90 estaban”, señaló en alusión a los marcos regulatorios del Gas (24076), y de la energía eléctrica (24065), y “estamos volviendo a su aplicación”.

Tettamanti destacó medidas dispuestas por la actual gestión gubernamental en el sector. “La libre exportación de petróleo y gas permitieron lograr una balanza energética positiva de casi 8 mil millones de dólares en el 2025, será mayor este año”, enfatizó ante el auditorio empresario.

“En el sector eléctrico mayorista estamos atravesando un período de transición, también hacia la libertad de mercado”, remarcó.