OPINION

Comunicado de la Secretaría de Energía del Partido Justicialista

La decisión del Gobierno Nacional de poner en venta las represas del Comahue constituye la entrega ruinosa e inadmisible de un activo estratégico, que resulta fundamental para la provisión de energía asequible, limpia y segura para los argentinos.

Las centrales hidroeléctricas El Chocón, Alicurá, Piedra del Águila y Cerros Colorados aportan en su conjunto el 7 por ciento de la energía que se consume en Argentina y fueron construidas en mayor parte por el Estado Nacional y privatizadas en 1992.

Sin dudas, el vencimiento de las concesiones privadas era un marco propicio para volver a debatir el mejor modelo de gestión, defendiendo el interés nacional y dando participación a las provincias de Neuquén y Río Negro, propietarias de los recursos hídricos.

En lugar de eso, el Gobierno lleva un año y medio intentando su privatización, con marchas y contramarchas, emparchando prórrogas y cambiando una y otra vez las reglas del proceso para concretar una decisión a todas luces desafortunada: la entrega de patrimonio nacional y una menor presencia del Estado en la planificación del sector.

Asimismo, la energía hidroeléctrica es la más barata del sistema por lo que la privatización de las represas traerá un incremento en los costos de operación que hará la energía más cara para los hogares, los comercios y las industrias. Por lo tanto, la gestión de estos activos es fundamental para la competitividad de nuestra economía.

Es por ello que reclamamos que se desista de la entrega de estos activos estratégicos para el sistema energético y se convoque a debatir en forma pública, con la participación de los trabajadores, las universidades, el sector productivo y las provincias involucradas el mejor modelo para potenciar la energía hidroeléctrica, priorizando la soberanía nacional, el desarrollo económico y el bienestar del pueblo argentino.