PDVSA, la petrolera estatal de Venezuela creada en 1976, confirmó la venta de crudo a Estados Unidos.

En un comunicado emitido en las últimas horas del miércoles 7/1, la petrolera venezolana anunció que “cursa una negociación con Estados Unidos para la venta de volúmenes de petróleo, en el marco de las relaciones comerciales que existen entre ambos países”.

“Este proceso se desarrolla bajo esquemas similares a los vigentes con empresas internacionales, como Chevron, y está basado en una transacción estrictamente comercial, con criterios de legalidad, transparencia y beneficio para ambas partes”, añadió.

El anuncio oficial ocurrió luego de que el secretario de Energía de los EE.UU., Chris Wright, afirmara que su país controlará la venta de crudo venezolano “indefinidamente”.

El martes, el presidente Donald Trump había anunciado que el gobierno de la “presidenta encargada” Delcy Rodríguez entregará hasta 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos y que los ingresos serán “controlados” por él.

La “Presidenta encargada” de Venezuela, Delcy Rodríguez, negó que Estados Unidos esté al mando del Gobierno venezolano, cuyo Presidente, Nicolás Maduro, fuera secuestrado en la madrugada del sábado en una incursión militar estadounidense en Caracas, con bombardeos que dejaron un saldo provisorio de al menos 100 muertos, entre civiles, y militares venezolanos y cubanos.

Delcy Rodriguez reclamó por la vida y la liberación de Maduro y su esposa, también secuestrada en el operativo militar. Y afirmó por cadena nacional que “No hay ningún agente externo que gobierne Venezuela… Tenemos un Gobierno Constitucional, con un poder popular consolidado”, explicó.

Esas declaraciones ocurrieron pocas horas después de que Trump hablara al periodismo y asegurara que tiene a personas administrando Venezuela y que Rodríguez debe acatar órdenes, además de detallar que la Presidenta (E) “estaba cooperando”.

En las úlltimas horas del miércoles la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt contrarrestó las declaraciones de Delcy Rodriguez señalando que “Tenemos la máxima capacidad de presión sobre las autoridades interinas”, y ratificó que la Administración Trump aspira a recibir de 30 a 50 millones de barriles de crudo venezolano, y que el viernes recibirá a representantes de las petroleras estadounidenses que podrían intentar desembarcar en Venezuela, donde sí está operando Chevron hace meses, en acuerdo con PDVSA.

En los últimos días la petrolera Chevron envió al menos once buques cisterna a Venezuela los cuales se espera que arriben a dos puertos venezolanos.

Los buques fletados por la única petrolera con licencia de exportación ante las sanciones de EE.UU. a la industria venezolana, llegarán a los puertos de José y Bajo Grande para cargar crudo.

“Chevron sigue centrada en la seguridad y bienestar de nuestros empleados, así como la integridad de nuestros activos. Seguimos operando en total cumplimiento con las leyes y regulaciones relevantes”, indicó un vocer de la compañía.

El gobierno de Trump pretende mantener el embargo al petróleo venezolano, cargarlo con destino a los Estados Unidos, comercializarlo en el mercado internacional. Con parte de lo que obtenga por dichas operaciones financiar a Venezuela la compra de productos e insumos que este país necesita. Y pretende que sean productos e insumos de origen estadounidense.

Mientras tanto, la mayoría de los países representados en la ONU cuestiona el accionar de la Administración Trump, cuya actitud amenaza expandirse a otros países de la región, según sus propias declaraciones, bajo el argumento de una supuesta “lucha contra el narcoterrorismo”.