Pemex iniciará un plan de diez años para la producción de hidrocarburos no convencionales para elevar la producción de crudo y gas en el país
Petróleos Mexicanos ( Pemex), la empresa energética más endeudada del mundo, ha registrado caídas en su producción en los últimos años a medida que los campos convencionales maduros en aguas someras se agotan.
A finales de la década de 2010, el entonces presidente Enrique Peña Nieto buscó abrir cuencas de esquisto, incluida la Cuenca de Burgos, una cuenca rica en gas de esquisto en el noreste de México, para la exploración y desarrollo de gas natural por parte de empresas privadas.
Andrés Manuel Lopez Obrador acabó con las licitaciones de contratos petroleros con privados y extranjeros y desechó la posibilidad de explotación a través del fracking, Sin embargo y ante el importante endeudamiento de la petrolera estatal, su director ejecutivo, Víctor Rodríguez, comentó que el plan contempla una contribución “modesta” de no convencionales entre 2026 y 2028 a la producción nacional de hidrocarburos, pero “volúmenes significativos” a partir de 2029.
Pemex ha estado realizando fracking en campos terrestres cercanos a la costa del Golfo de México, pero no reporta la producción de esquisto por separado y no está claro cuánto ha contribuido el fracking a la producción. Lo que sí es claro es que la mayor parte de la producción de petróleo y gas proviene de recursos convencionales en plataformas marinas antiguas en aguas someras.
La constante disminución en la producción de Pemex y las tensas relaciones comerciales y arancelarias con Estados Unidos aparentemente han llevado a México a expandir el fracking doméstico en un intento por reducir su alta dependencia de las importaciones de gas natural desde Estados Unidos.
En la última década, las importaciones mexicanas de gas natural estadounidense, principalmente a través de tuberías, han aumentado gracias a los nuevos gasoductos construidos entre ambos países.
México tiene un estimado de 545 Tcf (billones de pies cúbicos) de recursos técnicamente recuperables de gas de esquisto, el sexto más grande del mundo, según datos del gobierno estadounidens




