Donald Trump, afirmó en la red social Truth Social, que no permitirá proyectos eólicos ni el uso de energía solar en el país, alegando que estas tecnologías “destruyen a los agricultores”. “¡Se acabaron los días de la estupidez en Estados Unidos!”, escribió luego de cancelar a principios de mes el programa “Solar para todos” de la administración de Joe Biden.

Según Trump, los estados que invirtieron en la generación de energía solar y eólica se enfrentaban a “aumentos récord en los costos de energía y electricidad”. También calificó estas fuentes de energía limpia como la “estafa del siglo”.

La postura crítica de Trump se suma a otras medidas recientes que ha tomado contra el sector. El programa proporcionó subsidios por 7 mil millones de dólares para la instalación de sistemas solares en techos de comunidades de bajos ingresos y áreas desfavorecidas de Estados Unidos.

Actualmente, la energía solar y eólica se encuentran entre las de más rápido crecimiento en EE.UU, representando aproximadamente el 17% de la electricidad generada en 2024, según datos de la EIA (Administración de Información de Energía).

 Las empresas de energías renovables temen que los proyectos ya no reciban los permisos que antes eran el curso normal de negocios.

Trump culpó a las energías renovables por el aumento de los precios de la electricidad en Estados Unidos. Los precios han subido en la red eléctrica más grande del país, PJM Interconnection, debido a la demanda creciente de centros de datos y otras industrias, que enfrenta una oferta limitada a medida que se cierran recursos como las plantas de carbón.
En una subasta realizada el mes pasado, PJM Interconnection detectó un aumento del 22% en los precios para nueva capacidad de energía comparado con el año pasado. PJM cubre 13 estados en la región del Atlántico Medio y partes del Medio Oeste y el Sur.

Pero la energía solar y el almacenamiento en baterías son las fuentes que pueden cerrar la brecha entre oferta y demanda más rápido, ya que constituyen una abrumadora mayoría de los proyectos en espera de conexión a la red, según datos del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley.

Trump ha lanzado un ataque a gran escala contra las energías renovables desde que asumió el cargo. Su ley denominada One Big Beautiful Bill Act elimina los créditos fiscales de inversión y producción para eólica y solar para finales de 2027. Esos créditos han sido clave para la expansión de las energías renovables en Estados Unidos.