Queda sólo una semana para la presentación de ofertas de la Licitación de Suministro 2025/01 de Chile. El próximo viernes 14 de noviembre se entregarán las propuestas del proceso que subastará 1680 GWh para abastecer las necesidades de los clientes regulados a partir de 2027 y solamente por un período de sólo cuatro años (hasta el 31 de diciembre de 2030 inclusive).
La convocatoria está segmentada en cuatro bloques zonales, y cada uno se subdivide en tres bloques horarios: el Bloque A cubre de 00:00 a 07:59 horas y de 23:00 a 23:59; el Bloque B, de 08:00 a 17:59; y el Bloque C, de 18:00 a 22:59.
Sin embargo, una de las claves es que se trata de una licitación de corto plazo, por lo que desde el sector se anticipa que los PPAs no estarán apalancados en nueva infraestructura, sino en excedentes de energía o energía des-contratada de portafolios existentes.
“Los players naturales serán comercializadoras y proyectos utilities de gran escala, habituadas a operar contratos de mediano plazo y que tienen portafolios que colocan contratos de 4, 6 u 8 años de horizonte”, aseguraron fuentes cercanas a Energía Estratégica.
Y si bien en esta oportunidad no hay estímulo económico para las ofertas que tuvieran respaldadas parcial o totalmente con almacenamiento o generación renovable no variable, la industria energética no descarta que haya proyectos BESS que compitan por los 1680 MWh, especialmente en el caso de empresas que buscan securitizar ingresos futuros mediante contratos PPA o que disponen de portafolios de proyectos listos para materializar.
“Son dos tipos de jugadores participarán ahora, sobre todo considerando que el riesgo de una sobre instalación de batería está a la vuelta de la esquina”, apuntaron.
Todas estas orientaciones convierten al costo marginal en el principal punto de referencia para estructurar las ofertas, reemplazando al CAPEX (gastos de capital) como señal de precio.
“Dependerá de la perspectiva de riesgo que tenga un jugador, de lo que espera del precio mayorista del mercado, que ha tendido a estabilizarse en los últimos meses”, analizaron desde la industria eléctrica.
El antecedente más directo de precios en el mercado regulado es el resultado de la licitación de suministro 2023, en la que Enel se adjudicó la los 3600 GWh/año subastados (1500 GWh en el bloque N°1 y 2100 GWh en el bloque N°2 – la totalidad de la convocatoria) en los tres sistemas zonales contemplados y en todos los sub-bloques horarios, a un precio de USD 56,679 MWh.
A partir de esa cifra, el mercado proyecta precios iguales o superiores a ese umbral de casi USD 56 MWh. Si bien no se descarta que surjan ofertas más agresivas, las condiciones actuales reducen el espacio para maniobras arriesgadas.
“Puede haber precios más bajos, pero es complicado porque la licitación cuenta con poco volumen a subastar, sumado a que se deben considerar los indicadores del precio medio de oferta y el de adjudicación”, plantearon desde el sector.
“En los últimos procesos hubo players que hicieron una jugada arriesgada fuera del mercado, con precios muy agresivos e insostenibles, y quedaron después del mercado con precios promedios, aunque fuera de la adjudicación. Eso podría pasar acá si alguien toma mucho riesgo”, agregaron con este portal de noticias.
En paralelo, el escenario regulatorio añade un factor de incertidumbre difícil de ignorar. Tras el error en el cálculo de tarifa por parte de la CNE, se activó un “frenesí legislativo” que incluye propuestas con poco respaldo parlamentario pero potencial de impacto, como eventuales mecanismos de Precios Estabilizados al Cliente (PEC).
A esto se suma la incertidumbre por la definición del Decreto Supremo 125, considerado la última pieza pendiente para establecer las reglas operativas del almacenamiento, lo que también podría repercutir en la cantidad de oferentes como en que el mercado traspase esos riesgos de manera implícita con un precio más elevado
Es decir que el escenario competitivo de la Licitación de Suministro 2025/01 se diferencia claramente de los años más activos del mercado eléctrico chileno (hubo ciclos con decenas de oferentes y hasta precios récord) pero que también podría marcar una referencia clave para las renegociaciones previstas hacia 2026.
“El próximo viene con renovación de contratos de los jugadores restantes, que mirarán el precio de esta licitación como señal de precio”, proyectan. Por eso, más allá del volumen adjudicado, el llamado actual funcionará como un termómetro de apetito inversor y de posicionamiento estratégico.
“Las convocatorias de la CNE siempre son una buena señal para medir el interés del mercado”, concluyen desde el sector, que observan con atención lo que ocurra el próximo viernes. En juego no solo está la adjudicación de energía, sino también el rumbo que tomará el mercado eléctrico chileno en los próximos años.
La entrada Cuenta regresiva para la licitación de suministro 2025/01 de Chile: ¿Cuáles son las claves y qué precios esperar? se publicó primero en Energía Estratégica.




