
El proyecto Vicuña, la alianza estratégica conformada formalmente hace un año entre la australiana BHP y la canadiense Lundin Mining, acelera la inversión en el proyecto de cobre, oro y plata en la provincia de San Juan y tiene previsto para este año desembolsar US$ 790 millones, duplicando la cifra de 2025. Más de 300 proveedores y unas 1.000 personas ya trabajan en el lugar, a unos 5.000 metros de altura.
Vicuña Corp presentará antes que termine el primer trimestre su Informe Técnico Integrado. Este documento unificará el desarrollo de los yacimientos Josemaría y Filo del Sol en un solo plan operativo, optimizando infraestructuras y procesos bajo un esquema de escala inédito en la Argentina.
El informe no solo ajustará los detalles de ingeniería minera, sino que validará las proyecciones sobre su vida útil que, dada la riqueza geológica de ambos depósitos, podría extenderse hasta los 70 años de explotación. Esta longevidad es lo que permitió al proyecto postularse al RIGI bajo la categoría de Proyectos de Exportación Estratégica de Largo Plazo (PEELP), la cual exige una visión de desarrollo que trasciende las tres décadas y garantiza estabilidad por 40 años.
En términos financieros, el informe podría superar los US$ 15.000 millones estimados inicialmente, situando la cifra final incluso cerca de los US$ 20.000 millones. Actualmente, Vicuña ya es considerado uno de los 10 proyectos de cobre más importantes del mundo, lo que explica la magnitud del desembolso que la convertiría en la mayor inversión extranjera directa.
Vicuña y la inversión 2026
Mientras se definen los números finales y su esquema de financiamiento, la actividad en la alta cordillera sanjuanina se acelera tal como se pudo constatar en una visita de la que participó EconoJournal. Para el presente ejercicio 2026, la empresa proyecta una inversión de US$ 790 millones, lo que representa casi duplicar los desembolsos operativos realizados durante 2024. Más de 300 proveedores y más de 1000 trabajadores participan de ese ecosistema en alta montaña.

El flujo de capital sostiene la actividad de nueve equipos de perforación -seis de ellos actualmente del lado chileno- y se está volcando a la construcción de tramos estratégicos del camino de acceso, estudios de suelo para la línea eléctrica y la expansión de la capacidad logística en los campamentos base, entre otras tareas.
Un punto crítico del informe integrado será la resolución de la logística de salida. Al tratarse de un sistema con continuidad geológica en el límite internacional, se evalúa la posibilidad de utilizar infraestructura portuaria en Chile, lo que otorgaría una ventaja competitiva en costos de transporte hacia los mercados asiáticos.
Asimismo, el informe detallará el plan de energización de los yacimientos, buscando la transición desde los actuales equipos diésel hacia una matriz de energía eléctrica de alta tensión y fuentes renovables. Por lo pronto se avanza en la ingeniería del tendido de más de 250 kilómetros de una línea de alta tensión que se vincule con la Estación Transformadora Rodeo, del sistema interconectado.

Integración Josemaría y Filo del Sol
La comparación de recursos minerales sitúa a Vicuña entre los diez activos mas importantes a nivel mundial y largamente por encima del portfolio dentro de San Juan. Entre Josemaría y Filo del Sol, el proyecto ya cuenta con más de 12 millones de toneladas de cobre, 32 millones de onzas de oro y 659 millones de onzas de plata.
Estos números representan un piso técnico, ya que Filo del Sol —considerado el descubrimiento de cobre más importante de los últimos 30 años— aún no encontró sus límites geológicos y continúa en etapa de exploración activa. El año pasado se realizaron 65.000 metros lineales de perforación, con un pozo record de mas de 2.000 metros de longitud.
El cronograma de hitos técnicos muestra realidades complementarias: Josemaría es el activo más avanzado, con Declaración de Impacto Ambiental (DIA) aprobada y en fase de preconstrucción tras dos décadas de inversión. Filo del Sol, en tanto, se encuentra en etapa de prefactibilidad, pero con leyes (concentración de metal en roca) que lo posicionan como un depósito de clase mundial, aportando la escala necesaria para justificar la integración.

Un dato que el Informe Integrado terminará de modelar es el potencial de Filo del Sol. Desde el hito del ‘Pozo 41’ —el pozo descubridor que reveló datos promisorios sobre la profundidad del yacimiento— la exploración no ha encontrado límites.
Los 20 geólogos que hoy perforan a más de 5.000 metros de altura trabajan sobre la premisa de que Filo del Sol es tres veces más grande que Josemaría, lo que otorga la flexibilidad necesaria para proyectar una explotación multigeneracional.
El aporte laboral a la provincia
En cuanto al impacto laboral, el incremento de la dotación será progresivo y masivo. La empresa ya está ejecutando programas de capacitación en comunidades como Iglesia y Jáchal, preparando mano de obra calificada en rubros que van desde la operación de perforadoras hasta servicios de hospitalidad. La demanda de empleo, tanto directo como indirecto, será uno de los motores más potentes para la provincia durante la fase de construcción que se avecina.
El manejo del recurso hídrico y el plan de gestión social también ocuparán capítulos centrales en el reporte de este trimestre. Bajo la lupa de los estándares internacionales de BHP y Lundin, el proyecto busca certificar procesos de alta eficiencia hídrica, contemplando incluso la posibilidad de incorporar agua desalinizada en etapas futuras del proceso industrial para minimizar el impacto en las cuencas locales.

Al formalizar su ingreso al RIGI a fines de 2025, Vicuña Corp. confirmó un compromiso de inversión inicial de US$ 2.000 millones para los primeros 24 meses. Esta cifra cumple con el requisito del 20% de inversión mínima que exige la ley para proyectos estratégicos, demostrando la intención de los accionistas de acelerar los plazos de ejecución apenas se obtengan las aprobaciones regulatorias finales.
Con la presentación del Informe Técnico Integrado, Vicuña cerrará su etapa de diseño para abrir paso a la ejecución definitiva. Lo que hoy es una expedición logística a 10 horas de San Juan y a 5.000 metros de altura, se encamina a ser el complejo minero más grande del Cono Sur.
La magnitud de Vicuña se dimensiona al contrastar sus recursos con los otros megaproyectos que hoy buscan el horizonte del RIGI. Mientras que Los Azules (McEwen Copper) reporta recursos por 10,2 millones de toneladas de cobre y el histórico yacimiento El Pachón (Glencore) se sitúa en torno a los 15 millones de toneladas, el ecosistema de Vicuña ya computa un piso de 12,4 millones de toneladas de cobre contenido.
La diferencia estratégica, sin embargo, radica en el potencial de expansión ya que mientras los otros depósitos tienen sus límites mayormente delineados, Filo del Sol aún no encontró el final de su mineralización. Esto permite proyectar que el inventario conjunto superará largamente a cualquier otro activo sanjuanino.
, Redacción EconoJournal





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