
Con 42 votos a favor y 4 en contra, la Legislatura de Río Negro aprobó este viernes el proyecto de ley que establece un marco normativo y brinda estabilidad fiscal por 30 años al proyecto Argentina LNG. De esta forma, se ratificó el acuerdo firmado el 23 de enero pasado entre la provincia y las empresas Argentina LNG SAU e YPF.
La normativa apunta a reglamentar las condiciones para posicionar a la provincia como un hub exportador de energía a escala global y a funcionar de manera complementaria al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), blindando el desarrollo ante eventuales cambios en la matriz impositiva o normativa de la jurisdicción local. Además, declara de interés público al megaproyecto y a todas las obras que contemple y lo exime del pago del Impuesto de Sellos.
El gobernador Alberto Weretilneck celebró la aprobación en redes sociales y expresó que “estamos muy contentos. Son US$20.000 millones, 40.0000 puestos de trabajo. Ahora Río Negro tiene rumbo, va a ser otra para que nuestros jóvenes, comerciantes y empresaros tengan un futuro garantizado a partir de la llegada de inversores nacionales e internacionales”.
Por su parte, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, manifestó que “es una gran noticia para el futuro energético de la Argentina. Seguimos adelante con más inversión, más desarrollo y más oportunidades para el país”.
Proyecto Argentina LNG en el recinto
El diputado de Juntos Somos Río Negro, Lucas Pica, fue el encargado de informar los alcances del proyecto a sus pares que, por gran mayoría, coincidieron en aprobar el proyecto de ley. En oposición votaron los diputados de los bloques Vamos con Todos y PJ-Nuevo Encuentro.
En este contexto el legislador oficialista resaltó que el megaproyecto Argentina LNG creará 40.000 nuevos puestos de trabajo y denominó a la infraestructura que se montará en el Golfo San Matías como una victoria económica y como “una revancha política y territorial frente a la provincia de Buenos Aires”.
Recordó además, la disputa con Bahía Blanca para instalar el proyecto en sus aguas y afirmó que la decisión de ir a Río Negro es “un grito de la reparación histórica de la norpatagonia”. “Nosotros sobre el final de la carrera le arrebatamos esa planta a Bahía”, celebró.
El bloque de la UCR también acompañó el proyecto. Desde su banca, Ariel Bernatene aseguró que la obra “convertirá a Río Negro en un actor central del mapa energético” y manifestó que “negarse sistemáticamente a toda inversión estratégica no protege el medio ambiente, sino que condena a una provincia al estancamiento”.
Del lado opositor, la diputada Magdalena Odarda (Vamos Con Todos) cuestionó que los socios internacionales ADNOC- XRG de Emiratos Árabes Unidos y la italiana ENI no figuren en el acuerdo, “lo que impide a la Legislatura controlar sus antecedentes”. Además, expresó que “Río Negro no participa en el negocio energético. No somos socios, no hay una situación de paridad”.
En consonancia, el legislador Delgado Sempé, del mismo bloque, criticó la exención del Impuesto de Sellos concedida a las corporaciones y comparó los anuncios actuales con promesas del pasado: “Ya lo vivimos con la planta nuclear, ya lo vivimos con el hidrógeno verde y, como le dije hoy, la tercera es la vencida”.
Las obras de infraestructura que demandará el proyecto

La presentación incluyó detalles acerca de la infraestructura que demandará el megaproyecto con la instalación de dos unidades flotantes de licuefacción que estarán situadas a aproximadamente 7 kilómetros de las líneas de base de la costa, en una zona con una profundidad de agua de unos 40 metros.
Cada unidad tendrá una capacidad de producción de 6 millones de toneladas por año (MTPA), sumando un total de 12 MTPA en esta etapa y contarán con tres “trenes” de licuefacción de 2 MTPA cada uno.
La normativa precisó que el gas se transportará desde Neuquén mediante un gasoducto dedicado de 48 pulgadas y 520 kilómetros de longitud que se unirá a través de ductos submarinos a los buques licuefactores. Para esto, se prevé el desarrollo de instalaciones portuarias y bases de apoyo que incluirán talleres de mantenimiento, áreas de almacenamiento, instalaciones de respuesta ante emergencias y soporte logístico para las operaciones marítimas .
La comercialización del gas se realizará mediante la transferencia directa desde las unidades flotantes hacia los buques metaneros (con capacidades entre 140.000 m³ y 215.000 m³) utilizando una configuración “barco a barco” (side-by-side).
, Laura Hevia





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