El precio del crudo registró una fuerte caída este viernes 17 de abril, en un mercado que reaccionó de forma positiva a la confirmación de que el tránsito comercial del estrecho de Ormuz permanecerá abierto durante el período de alto al fuego.

El Brent cayó US$10,59, equivalente a 10,7 %, y se ubicó en US$88,80 por barril, luego de tocar un mínimo intradiario de US$87,71. En paralelo, el WTI retrocedió US$10,80, o 11,4 %, hasta US$83,89, tras operar en torno a los US$83. Ambos contratos alcanzaron sus niveles más bajos desde el 11 de marzo.

La baja se profundizó luego de que el canciller iraní confirmara que el paso para buques comerciales se mantendrá habilitado mientras dure el alto al fuego, una señal directa sobre uno de los principales puntos críticos para el suministro global.

Descompresión acelerada del riesgo geopolítico

El mercado reaccionó con ventas generalizadas tras varias semanas en las que el conflicto en Medio Oriente había tensionado los precios. La confirmación sobre Ormuz operó como un disparador concreto para el desarme de posiciones.

A ese factor se sumaron expectativas de nuevos contactos entre Estados Unidos e Irán durante el fin de semana, junto con un alto al fuego de diez días entre Israel y Líbano. El escenario conjunto reforzó la lectura de una posible desaceleración del conflicto en el corto plazo.

Desde el frente político, el presidente estadounidense, Donald Trump, sostuvo que las negociaciones con Teherán podrían estar cerca de un acuerdo y señaló que Irán habría ofrecido no desarrollar armas nucleares durante más de dos décadas, en uno de los puntos centrales de las conversaciones.

Un mercado que sigue atado a la geopolítica

La magnitud de la caída refleja hasta qué punto el precio del crudo sigue condicionado por la evolución del conflicto en Medio Oriente.

En las semanas previas, el mercado había incorporado un fuerte componente de riesgo ante la posibilidad de interrupciones en rutas clave. La señal sobre Ormuz funcionó como un catalizador para revertir parte de ese movimiento.

Aun así, el escenario permanece abierto. La continuidad del alto al fuego, el avance de las negociaciones y la evolución del despliegue militar en la región seguirán marcando la dirección de los precios en las próximas ruedas.