
La adecuación de las plantas compresoras del Gasoducto Norte continúa virtualmente paralizada por un conflicto con la contratista Esuco. Por ahora, la demora no tiene consecuencias concretas porque no hay suficiente capacidad de transporte para incrementar los envíos de gas desde Vaca Muerta al norte del país, pero cuando TGS termine la ampliación del Gasoducto Perito Moreno quedará expuesto el cuello de botella que supone esta falta de avances.
El gobierno inauguró en noviembre de 2024 la reversión del Gasoducto Norte, la obra consistió en la construcción de un gasoducto de 122,8 km que interconectó los Gasoductos Centro-Oeste y Norte desde La Carlota hasta Tío Pujio. Además, se avanzó con la instalación de 62 km de loop al norte de la Planta Compresora Tío Pujio.
A partir de ese momento se pudo comenzar a transportar hasta 15 millones de metros cúbicos de gas por día de Vaca Muerta al norte del país. No obstante, para completar la obra hace falta concretar la adecuación de las plantas compresoras de Lavalle, Lumbreras, Deán Funes y Ferreyra, lo que permitirá elevar la capacidad a 19 millones de metros cúbicos diarios.
Plantas compresoras pendientes
El contrato para avanzar con la adecuación de las cuatro plantas comprensoras pendientes se firmó el 11 de abril de 2024. Las obras tenían que estar listas entre marzo y junio de 2025. Sin embargo, en el segundo semestre del año pasado Esuco paralizó la actividad por falta de pago.
La contratista que comanda Carlos Wagner reclamaba a fines de octubre una deuda de 42.000 millones de pesos, no solo por el contrato para adecuar esas cuatro plantas compresoras sino también por la Planta Compresora Mercedes y la Planta Compresora Salliqueló, dos obras ya concluidas en 2024.
“Los pagos debidos a esta contratista en relación a los trabajos de obra efectivamente realizados y certificados, resultan ser la principal y natural fuente de financiación de las obras, de modo que los incumplimientos del comitente sobre el particular han obligado a la empresa a financiar la continuidad a tasas de mercado que superan ampliamente las previstas en la estructura de costos original. Esta situación ha generado un desequilibrio estructural que no puede ser absorbido indefinidamente por la contratista sin comprometer la calidad y oportunidad de las prestaciones”, denunció Esuco en octubre.
El reclamo de Esuco es contra Enarsa, que llevó adelante la licitación y tiene la responsabilidad principal de la obra. La compañía estatal es conducida por Tristán Socas, un directivo que llegó al cargo a fines de 2024 por su cercanía con el asesor presidencial Santiago Caputo.

Enarsa comenzó a liberar algunos pagos a comienzos de año para tratar de avanzar la adecuación de las plantas compresoras pendientes, pero giró los fondos directamente a subcontratistas de Esuco.
Fuentes oficiales señalaron a EconoJournal que, si se giraban los fondos a Esuco, los acreedores bancarios de la firma podrían trabar esos pagos, comprometiendo la continuidad de la obra, por lo que se optó por cancelar directamente trabajos y provisiones de subcontratistas. La intención de Enarsa es ir más allá y desplazar a Esuco, pero no está definido aún si se avanzará en esa dirección.
Deudas y parálisis
Esuco le envió al gobierno a fines de octubre una intimación donde detalla las deudas acumuladas por Enarsa y como esos incumplimientos impactaron en el avance de las obras. La compañía detalla allí que tiene tres contratos con Enarsa:
- LPN GPNK 07/22: Planta compresora Mercedes
- LPN GPNK 12/22: Planta compresora Salliqueló bajo la figura de Esuco-Contreras con el 50% de participación
- LPN GPNK 02/2024: Reversión Gasoducto Norte. Obras para lograr la operación bidireccional de las plantas compresoras de Ferreira, Deán Funes, Lavalle y Lumbreras.
El nivel de deuda acumulada en esos tres contratos llegaba en ese momento a los 42.857.690.230 pesos, siendo lo correspondiente a Esuco 30.859.94.731 pesos.
1) LPN GPNK 07/22: Planta compresora Mercedes
La planta compresora Mercedes ya está en funcionamiento. Según informó oficialmente Enarsa, su puesta en marcha fue en diciembre de 2024 y permitió agregar 6 millones de metros cúbicos por día al sistema Mercedes-Cardales, elevando la capacidad total de ese gasoducto a 15 millones de metros cúbicos diarios.
Pese a ello, Esuco le reclama a Enarsa una deuda de 11.419 millones de pesos por certificados de obra y de otros 2815 millones por trabajos complementarios. Todo eso sin tener en cuenta los intereses por mora.
2) LPN GPNK 12/22: Planta compresora Salliqueló
La planta de Salliqueló también fue terminada y Enarsa la inauguró en octubre de 2024. Sin embargo, Enarsa mantiene una deuda con la UTE que integran Esuco y Contreras de 5224 millones de pesos por facturas vencidas y de otros 18.771 millones por adecuaciones provisorias de precios según el decreto 490/23.
3) LPN GPNK 02/2024: Reversión Gasoducto Norte
La Reversión del Gasoducto Norte es la obra más complicada porque está lejos de ser concluida y las deudas llevaron a su virtual paralización. Según informó Esuco, en septiembre del año pasado el grado de avance de las cuatro plantas compresoras era el siguiente:
- Planta Compresora Lavalle: 75,1% (tenía que estar lista el 15/03/2025)
- Planta Compresora Lumbreras: 63,59% (tenía que estar el 15/03/2025)
- Planta Compresora Deán Funes: 27,53% (tenía que estar el 15/06/2025)
- Planta Compresora Ferreyra: 51,15% (tenía que estar el 15/06/2025)
En este caso la deuda por certificados de obra es de 6267 millones de pesos, aunque Esuco aclaró que ese monto no incluye intereses por mora ni otros trabajos realizados a solicitud del comitente y de TGS, “todos ellos, registrados, documentados y presentados en sucesivas notas contractuales a la espera de pronta respuesta”.
, Fernando Krakowiak





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