República Dominicana marcó un doble hito al alcanzar los 1554 MW de generación renovable en paralelo con una demanda máxima que superó los 3923 MW. Esta coincidencia de picos energéticos representó un paso significativo hacia la transición energética, pero también encendió alertas sobre la necesidad de acelerar las decisiones estructurales que requiere el sistema. Desde A&A Business Intelligence Group (AABI Group), su gerente general, Augusto Bello, remarcó a Energía Estratégica que la actual licitación de 600 MW, aunque valorable, no será suficiente para alcanzar los objetivos renovables al 2030.

“La licitación de 600 MW fue un gran paso, pero resultó insuficiente”, planteó el ejecutivo, al tiempo que señaló que más de 2000 MW ya contaban con concesiones definitivas, por lo que el sistema debería estar habilitando más capacidad de manera inmediata. En su análisis, el récord simultáneo de demanda y generación renovable demostró que el SENI tiene capacidad técnica para integrar más energías limpias, pero también expuso cuán vulnerable sigue siendo su estructura frente a los desafíos operativos de un sistema moderno.

AABI proyectó que la demanda energética del país aumentará más de un 45% en los próximos cinco años. Esta aceleración respondería al crecimiento económico sostenido, la expansión del turismo que ya supera los 11 millones de visitantes al año, el aumento de la población, el desarrollo de zonas francas y el incremento sostenido de la temperatura media.

“La tasa de crecimiento de la demanda de energía en los últimos 10 años fue de un 5,97% en promedio”, detalló Bello.

Este contexto, explicó, exige una planificación energética que combine mayor participación renovable con respaldo flexible y soluciones de almacenamiento que aseguren la estabilidad operativa.

El crecimiento acelerado de la demanda no es el único factor que presiona al sistema. La falta de almacenamiento adecuado está provocando pérdidas crecientes de energía renovable. Entre enero y junio de 2025, se vertieron más de 77 GWh de generación limpia que no pudieron ser utilizados ni almacenados.

“El almacenamiento habría evitado ese vertimiento y también habría disminuido drásticamente los cortes de suministro”, afirmó Bello.

Estos cortes se debieron en parte a la activación del sistema de Desconexión Automática de Carga (EDAC), disparado por caídas abruptas en la generación fotovoltaica ante condiciones atmosféricas adversas.

Frente a esto, AABI propuso la incorporación de tecnologías avanzadas como baterías grid forming, que permitan almacenar energía solar durante el día y liberarla en horarios de mayor consumo, además de regular la frecuencia del sistema. Bello sostuvo que estas herramientas no solo aportarían eficiencia operativa, sino que también reducirían la necesidad de activar generación térmica costosa para cubrir picos.

El ejecutivo también consideró necesario que las próximas licitaciones se enfoquen desde un punto de vista técnico, promoviendo una matriz energética diversificada entre fuentes solares y eólicas, que incluya soluciones de respaldo como almacenamiento y generación térmica flexible.

Las licitaciones futuras debían garantizar diversidad tecnológica, complementariedad operativa y soluciones de respaldo que permitan absorber picos de demanda”, sostuvo.

Bajo esta visión, el mix energético dominicano no podrá avanzar sin una transformación profunda que combine renovables, tecnología y planificación.

“El mix debía evolucionar hacia una mayor participación de renovables, complementada con térmica moderna y almacenamiento”, concluyó Bello. Para el gerente general de AABI, solo así se podrá cumplir con los compromisos de participación renovable al 2030 sin poner en riesgo la seguridad energética ni el dinamismo económico del país.

La entrada AABI proyectó un alza del 45% en la demanda energética y llamó a una mayor planificación con almacenamiento se publicó primero en Energía Estratégica.