Genneia se prepara para alcanzar un nuevo hito: superar los 2 GW de capacidad renovable instalada en Argentina durante el primer semestre de 2026, a la par que se prepara para sumar proyectos de almacenamiento, obras de transmisión eléctrica y abastecimiento a grandes consumidores como data centers.

La compañía ya lidera el mercado con 1540 MW operativos y un pipeline equilibrado 50-50 entre solar y eólica, y el salto de escala viene acompañado de un entorno financiero inédito para el sector renovable argentino. 

“Los bancos se pelean por prestarnos dinero y nos prestan a muy buenas tasas. Hay un mercado ávido de invertir o de prestar dinero en Argentina, además hay compañías que cumplen con lo que dicen que harán”, destacó Gustavo Anbinder, director de Negocio y Desarrollo de Genneia, durante el encuentro Future Energy Summit (FES) Chile.

La solidez del negocio se realza al conocer que la compañía es la principal emisora de bonos verdes del país, con más de USD 1280 millones emitidos hasta la fecha, y su caso más reciente trata de un bono de USD 400 millones a un plazo de ocho años y una tasa de interés fija de 7.75% con pagos semestrales, además de un rendimiento del 8%. 

“Hay muy buen acceso al financiamiento, con un conjunto de reglas que costó que se consolidaran, pero que hoy se abre con privados en contratos bilaterales PPA y hoy es un mercado consolidado que compitiendo de igual a igual con otras tecnologías convencionales”, agregó Anbinder.

Anbinder destaca que el mercado argentino maduró tras el impulso inicial del programa RenovAr, que dejó como legado 7500 MW renovables operando y un marco regulatorio que hoy permite el crecimiento de iniciativas privadas. 

En este contexto, la tecnología solar recobra protagonismo gracias a la baja de costos, aunque el especialista vaticinó que volverán los proyectos eólicos en mayor escala, una vez se den las condiciones necesarias, como por ejemplo la ampliación del sistema de transmisión. 

“Los proyectos nuevos que estamos desarrollando, por la red saturada y el precio de energía, nos obliga a ir a escalas mayores de proyectos. Ya no es la escala menor, sino que son mayores a 150 – 200 MW de capacidad, pero no hay lugar en la red para conectarlos”, indicó el director de Negocio y Desarrollo de Genneia.

“Entonces, los desarrollos están empezando a incorporar obras de transmisión, aunque sea pequeñas, como ampliar subestaciones, pero eso ya es parte del capex de los proyectos”, añadió durante FES Chile. 

Bajo ese panorama, el gobierno nacional habilitó la ejecución de obras prioritarias mediante el régimen de concesión de obra, con participación de inversión privada, lo que representa un paso clave para el megaplan de 16 obras prioritarias, que implican más de 5600 kilómetros de líneas en 132 y 500 kV, diseñadas para aliviar cuellos de botella, evitar cortes y robustecer el Sistema Argentino de Interconexión (SADI).

El debate actual gira en torno a cómo se hará el repago de esas inversiones, ya que impactan en toda la demanda y su costo debería socializarse, aunque también existe la opción de líneas privadas con prioridad de uso.

A esto se suma que el almacenamiento con baterías, aunque incipiente, ya forma parte de la estrategia de la empresa: “No iniciamos construcción porque estamos esperando los permisos ambientales y de uso de suelo. Hubo que hacer escuela y recién estamos en un proceso avanzado de aprobaciones y vamos a empezar a construir. Así que este año 2026 estarán los proyectos”. 

Sin embargo, el especialista fue claro respecto a las barreras económicas que aún enfrenta el almacenamiento. “No creo que sea un sector que crecerá mucho, porque el precio de la energía debería ser el que suba, no el de la batería que baje, para que dé la ecuación”, plantea. 

La excepción ha sido la licitación AlmaGBA, que adjudicó más de 700 MW en proyectos BESS stand – alone y otorgó un esquema de pagos estables que permiten la bancabilidad. “Si uno va a vivir del trading, del arbitraje o de los servicios de red, hoy está muerto”, sentencia.

La demanda que viene

El ejecutivo proyectó que nuevas grandes demandas estructurales redefinirán el crecimiento del sector energético argentino, entre ellas la vinculación el sector de oil & gas y el crecimiento acelerado de la minería, especialmente hacia fines de la década; además que los grandes centros de datos ya están comenzando a desembarcar en el país. 

“Se asoman los data centers a Argentina, están viniendo los hiperescaladores de 500 a 1000 MW, y necesitan energía, que Genneia y otros generadores proveerán. Y al ser sumideros de energía, se los puede colocar donde están los activos de generación y no se necesita transmitir esa energía por las redes”, concluyó. 

La entrada Con los bancos «peleándose» por financiarlos, la mayor generadora renovable de Argentina ahora suma transmisión y storage a su pipeline se publicó primero en Energía Estratégica.