España consolidó durante 2025 su avance en energías limpias con la instalación de 8852,7 MW de nueva capacidad renovable, distribuidos entre 7896,3 MW solares y 956,4 MW eólicos, según datos oficiales de Red Eléctrica.
El crecimiento reafirma la tendencia del país como uno de los mercados más activos de Europa en generación limpia, aunque las tensiones en la red eléctrica comienzan a poner freno a nuevas incorporaciones.
Con estas incorporaciones, la potencia solar fotovoltaica total alcanzó los 48130,6 MW, mientras que la eólica cerró el año con 33150,3 MW.
El despliegue solar se concentró en cinco comunidades autónomas que, en conjunto, acumulan el 80% de la capacidad instalada: Andalucía lidera con 11350,7 MW (23,5%), seguida por Castilla-La Mancha con 9.160,2 MW (19%), Extremadura con 8732,1 MW (18,1%), Castilla y León con 5277,1 MW (10,9%) y Aragón con 3920,8 MW (8,15%).

En términos de crecimiento durante el año, Castilla y León fue la que más potencia solar sumó, con 2031,7 MW adicionales, seguida por Andalucía (+1961,2 MW) y Castilla-La Mancha (+1253,4 MW). También sobresalieron Aragón (+636,4 MW), Extremadura (+582,2 MW) y Murcia (+270 MW).
En el caso de la energía eólica, la concentración también es elevada. Castilla y León encabeza con 7708,1 MW (23,2%), seguida de Aragón con 5973,7 MW (18%), Castilla-La Mancha con 4978 MW (15%) y Galicia con 4028,7 MW (12,1%). Cabe recordar que el sector mantiene como objetivo alcanzar 76 GW solares hacia 2030, incluyendo 19 GW por autoconsumo, y 62 GW eólicos.
Más allá del volumen récord alcanzado, la capacidad de la red eléctrica para absorber nuevos proyectos es el principal reto para 2026. Según datos oficiales, durante 2025 se solicitaron 40 GW de acceso y conexión a la red, pero solo 4,5 GW obtuvieron el permiso, mientras que 25 GW fueron rechazados por falta de capacidad y otros 8,5 GW aún están en tramitación.
Estos números reflejan un nivel de saturación sin precedentes. La publicación de los nuevos mapas de capacidad por parte de Red Eléctrica evidenció que el 83,4% de los nudos de la red están saturados, lo que limita tanto la conexión de generación renovable como la de grandes consumidores industriales. Este cuello de botella genera preocupación entre los inversores y promotores del sector, que reclaman soluciones urgentes. Entre las medidas que propone el ecosistema renovable se destacan nuevos mecanismos de capacidad, la modernización de la infraestructura existente y una planificación más anticipada de ampliaciones de red.
Por su parte, el sector eólico en España reclama reglas claras, mayor seguridad jurídica y un entorno fiscal más competitivo para poder sostener su expansión. En Galicia, uno de los territorios clave para la generación eólica, más de 90 parques —que suman unos 2500 MW— se encuentran judicializados, lo que ha provocado paralizaciones prolongadas y un clima de incertidumbre para promotores e inversores. Varios de estos casos ya han escalado hasta el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, lo que refleja la complejidad legal y administrativa que enfrenta el desarrollo eólico terrestre.
A su vez, el sector también pone la mirada en la eólica marina como vector estratégico de crecimiento e industrialización, pero advierte que la falta de planificación concreta, altos costes y desafíos logísticos siguen siendo obstáculos para su despegue, por lo que demanda señales políticas claras y estabilidad normativa para activar su potencial a gran escala.
A pesar de las dificultades, el sector se mantiene dinámico. Según datos recopilados por Energía Estratégica, más de 5 GW solares ingresaron en tramitación ambiental en los primeros ocho meses del 2025, con Castilla-La Mancha como la comunidad más elegida, acumulando 1924 MW presentados. Entre los promotores, destacaron Zelestra, que lidera el ranking con el megaproyecto REINA, de 887 MW, Naturgy, Ignis, Iberdrola, entre otras. A esto se suman más de 33 GW en proyectos de pequeña escala ingresados ante administraciones autonómicas durante los últimos 12 meses.
Frente a la saturación de la red, el almacenamiento energético aparece como solución clave para aliviar la carga y mejorar la integración renovable. En esa línea, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) adjudicó 10 GWh de capacidad de almacenamiento, distribuidos en proyectos de comunidades como Andalucía, Castilla y León y Cataluña.
El año 2026 se presenta con un panorama dual para las renovables en España. Por un lado, existe una robusta cartera de proyectos en tramitación y un sector con metas claras a 2030. Por otro, las restricciones de red, el lento avance en permisos y la falta de señales regulatorias claras amenazan con frenar el ritmo de crecimiento alcanzado en 2025. El desafío ya no está solo en instalar más megavatios, sino en asegurar que puedan conectarse y operar dentro de un sistema que requiere adaptación urgente.
En este contexto, Future Energy Summit (FES) Iberia – Renewables & Storage 2026, reunirá a los principales actores del ecosistema energético el próximo 12 de febrero en Madrid, en una jornada clave para debatir el futuro del almacenamiento, la integración renovable y los desafíos de infraestructura.
El encuentro contará con una agenda de alto nivel y la participación confirmada de un representante del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), Manuel Larrasa Rodríguez, secretario general de Energía y Minas de la Junta de Andalucía; Rocío Sicre, directora general de EDP España; así como representantes de Wattkraft, Tera Batteries, Templus, y Zelestra, que dirá presente a través de Enrique de Ramón, su Global Head of Business Origination & BESS.
La entrada España instaló 8,8 GW renovables en 2025: ¿qué espera el sector para 2026? se publicó primero en Energía Estratégica.





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