La licitación AlmaGBA, destinada a incorporar 500 MW de almacenamiento de energía mediante baterías en la red de distribución del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), tuvo una convocatoria récord que, para opinión del sector público, fue menor de lo esperada. 

«Lamentablemente tuvo menos trascendencia que la que debió tener», manifestó el secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, al referirse a una convocatoria que marca un antes y un después para el diseño del mercado eléctrico argentino.

Si bien el interés que generó en el sector fue contundente: 14 empresas presentaron 27 ofertas que totalizan exactamente 1346,9 MW de potencia, más del doble de lo previsto en el pliego, desde el gobierno consideraron que no tuvo la suficiente magnitud. 

“Se le ha dado poca relevancia, a pesar que es la primera vez en décadas donde la distribución contrata directamente con la generación (en este caso con quienes instalen y operen los sistemas BESS) que no estaban acostumbrados porque todos contrataban a través de CAMMESA”, agregó González durante un evento de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina.

Y cabe recordar que las compañías participantes fueron BAESA, Grupo Alberdi, Central Térmica Almirante Brown, Sullair, Coral Energía, Aluar, Central Dock Sud, Rowing, MSU Green Energy, Genneia, Pampa Energía, Talde Construcciones, Central Puerto, y la sociedad entre Everyray LATAM y Alupar, estas últimas las únicas firmas de origen internacional.

Los proyectos van desde 10 MW hasta 150 MW, con una potencia mínima solicitada de 1182,5 MW y una máxima de 1346,9 MW. Las condiciones técnicas exigen que cada sistema de almacenamiento tenga capacidad de realizar al menos 180 ciclos al año y de sostener cargas de hasta 8 horas.

En el caso de Edenor, se recibieron 17 propuestas que totalizan 900 MW, mientras que para Edesur se presentaron 10 sistemas por 447 MW.

El cambio de paradigma generó tensiones en su implementación, de modo que el proceso sufrió diversos vaivenes desde su lanzamiento y contó con muchas dudas y consultas durante distintas etapas, hecho que hizo que la licitación se prorrogara en tres oportunidades. 

“Ambas partes tenían desconfianza. El generador consideraba que estaba siendo obligado a contratar con las distribuidoras y planteaba que éstas no eran sujetos de crédito”, reconoció González.

A pesar de esas dudas iniciales, el proceso logró avanzar y generar señales claras para el sector. Uno de los factores determinantes fue la decisión de permitir el pass through tarifario, es decir, la posibilidad de trasladar el costo del almacenamiento directamente a la tarifa eléctrica. “Lo que fue exitoso fue que se pasara el pass through a la tarifa y que, por primera vez, se contre mediante las distribuidoras”, valoró el funcionario.

Próximos pasos de la convocatoria

Aunque la apertura de ofertas ya se concretó, el proceso AlmaGBA continúa en análisis técnico y económico. Una vez analizadas las ofertas administrativas y técnicas, CAMMESA publicará la calificación de las mismas el día 12 de agosto y una semana más tarde, el 19/8, se llevará a cabo la apertura de ofertas económicas (sobres B). Mientras que la adjudicación llegará el viernes 29 de dicho mes.

Y los sistemas BESS que resulten ganadores deberán entrar en operación el 1 de enero de 2027, aunque habrá un plazo máximo de habilitación comercial fijado para el 31 de diciembre de 2028, bajo un contrato de 15 años a partir de COD.

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