La decisión de extender el plazo para la presentación de propuestas en la convocatoria por 1500 MW abre una nueva fase en el proceso eléctrico hondureño, ya que, más allá del ajuste en el cronograma, el Ejecutivo revisa el modelo bajo el cual se estructuró la licitación.
Fuentes del sector hondureño indicaron que la cancelación del esquema Build, Operate and Transfer (BOT) es prácticamente un hecho, por lo que este cambio implicaría una actualización de las condiciones contractuales y financieras contempladas en el diseño original.
«La revisión se enmarca en una etapa de análisis técnico por parte de las nuevas autoridades, que actualmente profundizan en los detalles del proceso antes de consolidar definiciones finales. La intención sería adecuar el mecanismo a la estrategia energética vigente», explicaron en diálogo con Energía Estratégica.
En paralelo, el Gobierno analiza la posible incorporación de subastas inversas como herramienta competitiva.
Las fuentes consultadas señalaron que esa decisión dependerá en gran medida de cómo se configuren los equilibrios internos dentro del sector eléctrico, en tanto que la definición permitirá observar qué formato se adoptará finalmente para la adjudicación de capacidad.
Más allá del esquema contractual, el volumen originalmente anunciado también estaría bajo evaluación. De acuerdo con fuentes del sector hondureño, es probable que los 1500 MW previstos inicialmente no se mantengan en su totalidad.
En su lugar, se estudia una contratación escalonada: entre 250 y 450 MW en una primera etapa y posteriormente un bloque adicional de 500 MW. Esta reorganización permitiría incorporar capacidad de forma progresiva, en función de la planificación del sistema y las condiciones del mercado.
El escenario regional forma parte del análisis estratégico. Guatemala obtuvo resultados destacados en su reciente proceso licitatorio, dinamizando el interés inversor en Centroamérica. En ese contexto, Honduras busca consolidar un esquema que mantenga competitividad y previsibilidad.
Desde la óptica del mercado, la claridad regulatoria y la estabilidad contractual son variables determinantes para estructurar proyectos de generación de largo plazo. Las fuentes señalaron que la actual etapa responde a un proceso de ajuste y revisión antes de avanzar con definiciones estructurales.
Asimismo, indicaron que existen instrumentos normativos e incentivos que podrían actualizarse para fortalecer el marco de inversión. Estos elementos formarían parte de la evaluación integral del proceso.
En cuanto al corto plazo operativo, la cobertura de la demanda estacional seguirá siendo un punto relevante. Las fuentes advirtieron que la capacidad disponible podría resultar ajustada frente a los picos de consumo registrados en veranos anteriores, lo que obligaría a mantener ciertos contratos de arrendamiento heredados mientras se concreta la nueva incorporación de capacidad.
De este modo, la prórroga hasta junio representa una fase de revisión estratégica dentro de una convocatoria que inicialmente contemplaba 1500 MW. La redefinición del esquema contractual, la posible implementación de subastas inversas y la reorganización del volumen a adjudicar configurarán el rumbo del proceso eléctrico hondureño en los próximos meses.
La entrada Honduras redefine su licitación eléctrica y analiza ajustar los 1500 MW previstos se publicó primero en Energía Estratégica.





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