Ampace, empresa innovadora mundialmente reconocida en nuevas tecnologías energéticas, se dedica a ofrecer soluciones de energía verde que combinan un alto rendimiento con una experiencia de usuario excepcional. Aprovechando su liderazgo mundial en almacenamiento avanzado de energía y tecnologías de simulación patentadas que mejoran la resiliencia ante los desafíos sísmicos, Ampace ofrece soluciones de energía limpia a medida y confiables, adaptadas a los diversos y exigentes entornos de Sudamérica. Hasta la fecha, la compañía ha abordado con éxito diversos desafíos energéticos en varios continentes, ejecutando proyectos emblemáticos en China, Japón, Estados Unidos, Alemania, Italia, Francia, etc.

Ampace ha llevado un trabajo pionero en la región andina de Chile, donde el proyecto proporciona electricidad estable y confiable a más de 200.000 habitantes, ofreciendo un modelo replicable para la implementación de energía limpia en todo el continente.

Como empresa innovadora global en tecnologías de baterías de iones de litio, Ampace presta servicio a más de 50 millones de usuarios en 30 países. Conocida por ofrecer soluciones de almacenamiento de energía ultra confiables y rentables, Ampace se especializa en afrontar condiciones extremas, desde sitios remotos sin conexión a la red eléctrica hasta complejas demandas energéticas comerciales e industriales.

En 2024, Ampace alcanzó un hito clave con la exitosa implementación de la primera subestación de almacenamiento de energía conectada a la red eléctrica de Chile en Nuevo Imperial. Ubicado en una zona sísmicamente activa y cada vez más dependiente de las energías renovables, este proyecto marca un punto de inflexión para las soluciones de almacenamiento de energía localizadas y de alta confiabilidad en Sudamérica.

Chile ostenta el récord del terremoto más potente del mundo y experimenta más de 1000 terremotos de magnitud 2,5 o superior al año. Sumado a su compleja geografía, que provoca pérdidas de transmisión a larga distancia y desequilibrios en la red eléctrica regional, estos desafíos ejercen una enorme presión sobre la resiliencia, la confiabilidad y la rentabilidad de la infraestructura eléctrica del país.

Reconociendo la urgente demanda energética y las condiciones únicas, los ingenieros de Ampace han aplicado tecnologías avanzadas y un profundo conocimiento para desarrollar soluciones personalizadas específicamente para Nuevo Imperial.

Diseñado para Resistencia Sísmica

Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (2010), el 27 de febrero de 2010, la zona centro-sur de Chile experimentó el sexto terremoto más grande jamás registrado, con una potencia de 8,8 MW. El desastre dañó gravemente el Sistema Interconectado Central (SIC) chileno, que suministra electricidad a más del 93% de la población, provocando apagones generalizados en varias ciudades. En total, 4,5 millones de clientes se quedaron sin electricidad inmediatamente después del terremoto. Este evento puso de relieve el grave impacto que los desastres naturales pueden tener en la funcionalidad del sistema eléctrico, lo que convierte la resistencia sísmica en una prioridad crítica de diseño para los sistemas de almacenamiento de energía.

En respuesta, Ampace diseñó el UniC DG500 con resiliencia sísmica como base. Mediante análisis cuantitativo, el equipo de diseño optimizó cada componente para soportar los temblores típicos de la región. Tras analizar 20 años de datos sísmicos en un radio de 300 kilómetros del sitio de instalación, el equipo desarrolló espectros sísmicos detallados para simular y predecir la confiabilidad mecánica de los gabinetes durante terremotos. El UniC DG500 emplea un diseño de módulo presurizado y una estructura de gabinete con amortiguación de impactos para soportar réplicas continuas.

Para resistir los impactos sísmicos, Ampace implementó un extenso programa de pruebas que incluyó simulaciones de tormentas, venteo de explosiones, simulaciones de condiciones estacionales, pruebas de caída, pruebas de vibración y más de 2000 pruebas funcionales, 200 de confiabilidad y 150 de seguridad. Estos rigurosos ensayos validaron la integridad operativa del sistema en condiciones extremas. Como resultado, Ampace ha ayudado a reducir los cortes de energía debidos a las fluctuaciones de la red en aproximadamente un 80%, otorgando a 200.000 residentes de la región de los Andes acceso a un suministro de electricidad mucho más estable.

Diseñado para una mayor vida útil y una mayor rentabilidad

A pesar de su resiliencia sísmica, Chile también se ve afectado por la demanda de los usuarios comerciales e industriales (C&I), incluyendo problemas como la corta vida útil de las baterías y sus altos costos.

«El almacenamiento en baterías es eficiente, pero a muy corto plazo», afirma Enzo Sauma, profesor de Ingeniería Industrial y de Sistemas de la Pontificia Universidad Católica de Chile. «Si se almacena energía en una batería durante un mes y se desea utilizar al siguiente, no habrá energía porque se disipa».

Por lo tanto, Ampace introdujo las primeras celdas de batería Kunlun de 15.000 ciclos del mundo, superando desafíos como la corta vida útil de las celdas y la autodescarga irregular. Esta innovación mejoró significativamente el rendimiento general del sistema y la experiencia del usuario. Junto con una estación transformadora de alta tensión capaz de almacenar a nivel de red, el UniC DG500 permite la reducción de picos de demanda, el balanceo de carga y la regulación de frecuencia.

Gracias a su larga vida útil, el proyecto de almacenamiento de energía de Ampace reduce la necesidad de reemplazos y mantenimiento frecuentes. Los datos muestran que los operadores de la red han reducido los costos de desconexión durante la demanda máxima en un 30 %, ahorrando aproximadamente USD 1,2 millones anuales, según estimaciones de gastos generales de la red.

Una alianza basada en la confianza y la excelencia

Antes del despliegue, el equipo de Ampace creó simulaciones operativas reales para optimizar la depuración y la integración conjuntas. En colaboración con su socio FASTEN, también construyeron casetas de prueba impermeables y sistemas de drenaje para garantizar las operaciones dentro de los ajustados plazos del proyecto.

El 27 de septiembre de 2024, el sistema de almacenamiento de energía de Nuevo Imperial se conectó con éxito a la red eléctrica, lo que marcó la finalización de la primera subestación de almacenamiento de energía conectada a la red de Ampace. Este proyecto encarna una búsqueda compartida de la excelencia: resolver los desafíos locales de la electricidad y fomentar una alianza profesional y de confianza.

Como dijo Pablo Neruda: «Hoy, precisamente hoy, carga con el peso de todo el pasado y despliega las alas que se convertirán en todo lo que será el mañana». Este hito no solo honra el patrimonio energético de Chile, sino que también sienta las bases para un futuro sostenible y resiliente. Innovación Localizada con Versión Global
Además de Chile, Ampace también ha lanzado una serie de soluciones integrales de ESS en otras regiones sísmicas, como China, California y Japón, abordando desafíos geográficos y ofreciendo tecnologías avanzadas de almacenamiento de energía.

La rápida adopción de energías renovables y tecnologías de almacenamiento de energía en Japón presenta desafíos únicos, desde mitigar los impactos de desastres naturales extremos como terremotos y tifones hasta satisfacer las demandas de los usuarios de menores costos de vida y mayor eficiencia energética. En respuesta, Ampace ha desarrollado soluciones a medida que integran seguridad a nivel de celda, protección a nivel de sistema, ciclo de vida ultralargo y amplia adaptabilidad térmica.

Además de proporcionar productos, Ampace se compromete a construir un ecosistema de servicios de «distancia cero», brindando soluciones de almacenamiento de energía seguras y confiables para acelerar los objetivos de neutralidad de carbono de Japón.

Mirando hacia el Futuro

Las iniciativas de Ampace en Chile, Japón, Alemania, Italia, Francia y Estados Unidos ejemplifican su misión de empoderar a las comunidades de todo el mundo con sistemas energéticos más seguros, inteligentes y sostenibles. Mediante la innovación continua y la colaboración estratégica, la empresa está redefiniendo la resiliencia energética del siglo XXI, ofreciendo soluciones que no solo son tecnológicamente avanzadas, sino también socialmente responsables y ambientalmente sostenibles. Al combinar un profundo conocimiento local con experiencia global, Ampace sienta las bases para un futuro energético más limpio y resiliente, que trasciende estas tres regiones y llega a comunidades de todo el mundo.

La entrada Impulsando el futuro energético de Sudamérica: Ampace lleva energía confiable a 200.000 personas en Chile se publicó primero en Energía Estratégica.