
En el gobierno están convencidos de que Argentina se encuentra en vías de reinsertarse en el mercado global del cobre. EconoJournal accedió a un informe reciente elaborado por la Secretaría de Minería donde se detalla que el país ya cuenta con nueve proyectos avanzados en las regiones Cuyo y Noroeste por un CAPEX (gastos de capital) superior a los US$ 28.000 millones. El supuesto con el que trabaja el equipo económico, y que expondrá el lunes en la PDAC, es que un escenario de precios sostenidos con una demanda internacional creciente, y una serie de incentivos locales, posibilitará alcanzar una producción de al menos un millón de toneladas anuales de cobre durante las próximas dos décadas.
Argentina no produce cobre a gran escala desde 2018, cuando cerró la mina Bajo de la Alumbrera en Catamarca. Desde entonces ha habido varias promesas de impulsar nuevos proyectos para reactivar la producción, pero ninguna se concretó. La construcción de una mina de cobre en la alta montaña demanda varios miles de millones de dólares y hasta ahora las grandes multinacionales del sector no terminaron de dar ese paso por una combinación de factores, entre los cuales sobresalen la incertidumbre política y la falta de reglas de juego claras. De hecho, ninguna de las compañías que impulsan los nueve grandes proyectos de cobre tomó una Decisión Final de Inversión (FID, según la sigla en inglés)
El gobierno de Milei ha venido haciendo todo lo posible para revertir esta situación. A mediados de 2024 aprobó el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y ahora está a punto de concretar la reforma de la Ley de Glaciares, en línea con lo que reclamaban las empresas.
Los beneficios locales se combinan con un crecimiento sostenido de la demanda de cobre a nivel global. Este mineral ya no sólo se utiliza en la construcción, la industria, el transporte y el sistema eléctrico sino también para el desarrollo de las energías renovables, la electromovilidad y la inteligencia artificial. A su vez, el precio de la libra de cobre pasó de US$ 2,5 a 4,3 entre 2015 y 2025. Según Standard & Poors, se espera que siga en aumento, con un precio promedio de US$ 4,8 por libra durante el periodo 2025-2035, bajo una proyección conservadora, que no contempla metas de cero emisiones para 2050
En este nuevo escenario, pareciera que la puesta en construcción de una mina de cobre en Argentina está cada vez más cerca y ya hay algunas cifras concretas que avalan el optimismo oficial. El presupuesto exploratorio de cobre en Argentina ascendió en 2024 a US$ 200 millones, lo que representó casi el doble del presupuesto de 2023 y el 6,3% del presupuesto global. De hecho, en 2024 Argentina se ubicó en el sexto lugar en el ranking de economías que destinan mayor presupuesto exploratorio al cobre, detrás de Chile, Estados Unidos, Canadá, Australia y Perú.
Los nueve proyectos de cobre que están avanzados
De los nueve proyectos en etapas avanzadas, más de la mitad se localizan en la región de cuyo, principalmente en la provincia de San Juan (y uno en Mendoza), mientras que el resto está en la región noroeste (NOA), puntualmente en Salta y Catamarca.
El listado incluye a Altar (Aldebaran y Sibanye Stillwater /San Juan), El Pachón (Glencore/San Juan), Filo del Sol (Lundin y BHP, San Juan), Josemaría (Lundin y BHP, San Juan), Los Azules (McEwen, Stellantis y otros/ San Juan), Mara (Glencore/Catamarca), PSJ Cobre Mendocino (Zonda Metals GmBH y Grupo Alberdi/ Mendoza), Taca Taca (First Quantum Minerals/Salta) y el reinicio de la planta Alumbrera (Glencore/Catamarca).
Todos los proyectos tienen previsto producir concentrado de cobre, con la excepción de Los Azules y Filo del Sol, que estiman producir cátodos de cobre.

La producción de cobre proyectada para la próxima década
El informe de la Secretaría de Minería sostiene que los proyectos mencionados tienen un potencial para llegar a producir 1,1 millón de toneladas en 2032 y escalar a 1,5 millones en 2035, su punto más alto. La proyección se basa en información publicada por las empresas controlantes de los proyectos de cobre en etapas avanzadas, tanto en informes de factibilidad como otros estudios técnicos.
Dado el ciclo de vida útil de estos proyectos, se estima que durante la década de 2030 y la siguiente, la producción de cobre promedio alcanzaría alrededor de 1,1 millón de toneladas y en 2050 casi 580 mil toneladas. “Durante 30 años, el piso de la producción de cobre en Argentina podría bordear las 1,0 M de TM, sin considerar las ampliaciones no incluidas en los proyectos actuales (por ejemplo, las dos ampliaciones que podrían llegar a realizarse en el Pachón, por no encontrarse confirmadas), ni el ingreso de nuevos proyectos de cobre en operación”, destaca el informe oficial titulado “Mercado del cobre. Panorama internacional y perspectivas productivas para Argentina”, coordinado por Gabriel Ríos, economista de la Secretaría de Energía.

Otro dato clave es que al menos cinco de estos nueve proyectos podrían aportar entre 3 y 7,5 millones de toneladas de cobre cada uno a lo largo de toda su vida útil. A modo de referencia, se podría llegar a contar con cinco proyectos que superen el aporte en toneladas de cobre que realizó Bajo de La Alumbrera durante toda su vida útil.
La secretaría de Minería remarca que estos nueve proyectos podrían llegar a representar casi el 2% de la producción global de cobre en 2030, cerca del 4% en 2032, y el 6,1% en 2035, su pico más alto. Es decir, la participación del país en la producción global de cobre podría triplicarse en sólo cinco años, superando, incluso, la producción estimada de cobre para ese mismo año, de países como EE.UU., Indonesia y Zambia.
Un dato relevante que se advierte en el informe está relacionado con los desafíos que supondrá este desarrollo minero en materia de infraestructura de rutas y caminos, transporte ferroviario, y aseguramiento del suministro energético (líneas de alta tensión y gasoductos). Por poner solo un ejemplo referenciado en el trabajo, la cantidad total de mineral extraído y roca estéril promedio removida para producir una tonelada de cobre refinado es de 510 toneladas de material, de las cuales, unas 255 toneladas corresponden a mineral de cobre, que es el volumen aproximado efectivamente trasladado a las concentradoras.
La totalidad del cobre se va a exportar
La gran minería del cobre es una actividad intensiva en capital y orientada en general al comercio exterior. Por tanto, se espera que prácticamente la totalidad de la producción de cobre del país se destine a la exportación. La proyección oficial indica que para 2030 las ventas al exterior de este mineral podrían alcanzar los US$ 5.269 millones, quedando aún tres proyectos por iniciar operación.
En 2032, asumiendo el ingreso en operación de los proyectos Mara y Altar, las exportaciones de cobre podrían duplicarse llegando a los US$ 11.406 millones, para alcanzar su punto más alto en 2035, con exportaciones por US$ 17.757 millones, con la totalidad de los proyectos en operación, con la excepción del proyecto de reinicio de Alumbrera cuya vida útil concluiría en 2031.
Desde ya, es un supuesto optimista que los nueve grandes proyectos, que hoy tienen distintos grados de avance, entren en operación, pero aún si solo se concretan alguno de esos nueve ya constituiría un avance significativo.
El informe detalla también que las inversiones en CAPEX que implica este volumen de exportaciones se aceleraría a partir de 2027, con un promedio para el periodo 2027-2030 de US$ 4.546 millones. Durante este periodo, las inversiones de capital estarían lideradas por Josemaría (US$ 4.061 millones), Mara (US$ 4.000 millones), Taca-Taca (US$ 3.583 millones) y Los Azules (US$ 3.168). A partir de 2031, los gastos en CAPEX se sostendrían por la inversión en El Pachón, en torno a un promedio de US$ 3.153 millones durante los siguientes tres años. Si bien el informe es oficial, los datos de inversión citados provienen de las empresas controlantes de los distintos proyectos.

Reservas probables y probadas que suma Argentina
El informe de la Secretaría de Minería detalla que los recursos de cobre ascienden a 115,7 millones de toneladas en el país, mientras que las reservas probables y probadas suman unos 17,1 millones de toneladas, las que representan aproximadamente un 1,8% de las reservas globales de cobre en 2024.
A nivel regional, las reservas de cobre de Argentina representan el 9,2% de las reservas de cobre de Chile y el 17,5% de las de Perú, dos países líderes en la producción global del cobre. De todas maneras, el informe destaca que siguen existiendo zonas del territorio nacional aún sin explorar, que podrían modificar estas estimaciones en el mediano plazo.

, Fernando Krakowiak





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