La generación distribuida consolida su expansión en México con cifras que evidencian su protagonismo en la transición energética descentralizada. De acuerdo con la Comisión Nacional de Energía (CNE), al cierre del primer semestre de 2025 se han presentado 558.617 solicitudes de interconexión de centrales eléctricas menores a 0.7 MW, que en conjunto suman una capacidad referida de 4.759,01 MW.
El 95% de esas solicitudes —equivalente a 529.051 conexiones— corresponde a esquemas de generación distribuida, lo que confirma la adopción masiva de este modelo a nivel nacional. En contraste, apenas el 5% se relaciona con solicitudes de pequeña y mediana escala (SIPyME), que representan solo 247,59 MW de la capacidad acumulada.
Desde 2007, año en que comienzan a recopilarse estos datos, las cifras muestran una curva ascendente constante. En los últimos cinco años, las solicitudes se duplicaron, pasando de 272.760 en 2020 a más de 558.000 en 2025, con un salto exponencial en capacidad solicitada, que creció más de 80% en ese mismo período.
A nivel territorial, Jalisco lidera con 90.004 solicitudes y una capacidad asociada de 665,58 MW, seguido por Nuevo León (60.658 solicitudes, 461,92 MW) y Chihuahua (44.634 solicitudes, 338,09 MW). Estas tres entidades explican juntas casi un tercio del total nacional, tanto en número de solicitudes como en megavatios vinculados.
Los datos también revelan que la capacidad promedio por solicitud es de 9,77 kW, lo que confirma el predominio de instalaciones residenciales y comerciales de baja escala. Este patrón se refuerza por la estructura de regímenes de contraprestación, donde la medición neta representa más del 93% de las solicitudes y de la capacidad acumulada, con 521.618 registros y 4.429,90 MW asociados. Los esquemas de facturación neta (6.380 solicitudes) y venta total (501) ocupan un lugar marginal, con 71,11 MW y 3,22 MW respectivamente.
Cabe recordar que, como parte de los ajustes normativos recientes, el Gobierno mexicano lanzó el llamado “esquema 0,7 MW”, que permite a instalaciones con capacidad igual o menor a 0,7 megavatios operar sin requerir un permiso de generación. Esta disposición representa una buena señal para el sector, que venía solicitando esta actualización desde hace años, y tiene como objetivo impulsar la participación de pequeños actores en la transición energética, aunque sin habilitación para acceder al mercado mayorista.
La CNE interpreta este crecimiento como una señal clara de la consolidación de un modelo descentralizado. En este contexto, el entorno regulatorio también ha sido clave. El Gobierno de México elevó el umbral de generación sin necesidad de permiso de 500 a 700 kilowatts, una medida que, según el sector, ha incentivado la inversión y acelerado los procesos de interconexión.
Gilberto Sánchez, vicepresidente de la Asociación Nacional de Energía Solar (ANES), asegura que “el país se encuentra frente a la antesala de la generación distribuida 2.0”, en alusión a una etapa más madura del modelo, marcada por la digitalización, el uso inteligente de la energía y la integración de nuevos esquemas de almacenamiento y gestión de demanda.
Este desarrollo se apalanca en una matriz tecnológica altamente concentrada. La solar fotovoltaica representa el 94% de todas las solicitudes de generación distribuida, con 528.234 conexiones y 4.480,90 MW asociados. Le siguen fuentes como biogás (18,22 MW), biomasa (2,76 MW), cogeneración (1,36 MW), eólica (0,86 MW), además de instalaciones menores basadas en turbinas hidráulicas, combustión interna y gas.
El capital movilizado para materializar este volumen es igualmente significativo. La inversión estimada total supera los 11.578 millones de dólares, con más del 99% vinculado al desarrollo fotovoltaico distribuido, según la metodología oficial basada en costos de CAPEX estandarizados por tecnología.
La entrada La CNE acumula 4,7 GW en solicitudes y consolida el avance de la generación distribuida en México se publicó primero en Energía Estratégica.




