Transportadora de Gas del Sur (TGS) avanza con la mayor inversión energética de su historia: USD 3.000 millones para construir un corredor industrial completo entre Tratayén (Neuquén) y Bahía Blanca, destinado a procesar, transportar, fraccionar y exportar los líquidos del gas natural de Vaca Muerta.
No se trata solo de un ducto: el proyecto incluye dos plantas industriales nuevas, una en Neuquén y otra en Buenos Aires, además de una terminal marítima refrigerada para exportación.
La obra, que se encuentra en etapa final de decisión (FID), demandará 45 meses de ejecución, generará 4.000 empleos directos y 15.000 indirectos, y atravesará cuatro provincias. La traza del poliducto —de 573 a 700 kilómetros, según la configuración final de ramales— conectará la planta de procesamiento de Tratayén con el polo petroquímico bahiense, cruzando Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires.
En Tratayén, TGS construirá una planta de procesamiento de gas rico con capacidad para 40 a 43 millones de m³/día, diseñada para separar y estabilizar los líquidos (C3, C4 y C5+). La producción estimada es de 2,8 millones de toneladas anuales, que luego viajarán por el poliducto hacia el Atlántico.
.

En Bahía Blanca, el proyecto contempla una planta de fraccionamiento de 90.000 barriles diarios, capaz de producir 2,7 millones de toneladas anuales de propano, butano y gasolina natural. El complejo incluirá tanques refrigerados de 100.000 m³ para propano, 70.000 m³ para butano y dos tanques de 30.000 m³ para gasolina natural, además de una terminal marítima especializada para exportación en White–Galván.
La magnitud del proyecto anticipa una demanda inédita de proveedores. La construcción del ducto requerirá miles de toneladas de cañerías API de 20 pulgadas, soldadura automática y manual, sidebooms, retroexcavadoras, topadoras, estaciones de bombeo, válvulas de alta presión y sistemas SCADA.
Las plantas industriales demandarán obra civil pesada, estructuras metálicas, equipos rotantes, skids de bombeo, instrumentación y control, sistemas contra incendio, subestaciones eléctricas, líneas de media tensión y montaje electromecánico integral.
.
La logística será crítica: el proyecto movilizará miles de camiones durante casi cuatro años, exigirá permisos viales especiales, cruces de ríos y rutas, servidumbres de paso y campamentos industriales en cuatro provincias. También se requerirán servicios ambientales, consultoras de impacto social, seguridad industrial y equipamiento de protección personal en grandes volúmenes.
El impacto económico es directo. TGS proyecta exportaciones por USD 1.200 a 2.000 millones anuales y un movimiento adicional de 3 millones de toneladas por año en el complejo portuario White–Galván. Para Bahía Blanca, la obra consolida su rol como nodo energético y petroquímico del país; para Neuquén, asegura capacidad de procesamiento para sostener el crecimiento de Vaca Muerta.
La decisión final de inversión se espera para las próximas semanas. Si se confirma, la obra comenzará en 2026 y abrirá un ciclo de demanda sostenida para contratistas, metalúrgicas, ingenierías, transportistas y proveedores industriales de todo el país.
La visión de Runrún
El proyecto de TGS redefine la infraestructura energética argentina. No es un ducto: es un sistema industrial completo que transforma el gas rico de Vaca Muerta en productos exportables a escala global. La instalación de dos plantas nuevas, sumada a la terminal marítima y al poliducto, abre una ventana de oportunidades inédita para proveedores.
La obra marcará el ritmo de la cadena de valor energética durante los próximos cuatro años y posicionará a Argentina en una nueva liga logística y productiva.
The post La megaobra que cambiará la logística energética del país: qué va a necesitar el proyecto de TGS entre Vaca Muerta y Bahía Blanca first appeared on Runrun energético.





0 comments
Write a comment