«La capacidad técnica nosotros la tenemos», aseguró Meding a EconoJournal luego de exponer a sala llena en el Argentina Mining en la PDAC.

Mike Meding, vicepresidente de McEwen Copper y CEO del proyecto de cobre Los Azules, expuso este domingo a sala llena en el Argentina Mining Day organizado en la convención anual de la Prospectors & Developers Association of Canada (PDAC). Los Azules, ubicado en la provincia de San Juan, es el primer proyecto de cobre aprobado bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), pero todavía no tiene garantizados los fondos para iniciar su construcción.

En diálogo con EconoJournal, Meding sostuvo que trabaja para conseguir ese financiamiento y aclaró que, si bien el CAPEX del proyecto es de 2700 millones de dólares, la aprobación del RIGI obliga a invertir en los dos años posteriores a su aprobación solo el 40% de la inversión mínima comprometida. “El mínimo son 200 millones de dólares. Por lo tanto, estamos obligados a invertir 80 millones de dólares”, remarcó.

–El año pasado recibieron la aprobación del RIGI para el proyecto Los Azules, ¿cuándo podría empezar su construcción?

Nosotros estamos haciendo en este momento la ingeniería para llegar a una decisión de construcción a fines de 2026. Espero para noviembre o diciembre poder tener la ingeniería de detalle a un nivel que nos permita recomendar al directorio la construcción. Dado que la factibilidad era bastante detallada, creo que en lo técnico estamos muy bien preparados. Al mismo tiempo estamos realizando los trabajos para obtener el financiamiento porque cuando uno recomienda la construcción tiene que tener los fondos para poder hacerlo y en eso estamos trabajando.

–Sin un socio grande como BHP o Río Tinto, ¿se puede avanzar igual o ese socio es indispensable?

La capacidad técnica nosotros la tenemos. Por ahí no estoy preocupado. Un socio como Río Tinto, que ya invirtió en nuestra empresa 100 millones de dólares, ayuda al balance sheet y a los completion guarantees, las garantías de terminar el proyecto para poder obtener el financiamiento. Eso es importante y habitualmente estos proyectos no se financian solo con un socio. Si bien nuestro proyecto es “relativamente económico”, igual son 4000 millones de dólares que tenemos que financiar. Es decir, un socio estratégico ayuda bastante. Es mucho más fácil con un socio grande, pero existen varios socios que podrían ser los indicados. Lo típico es un project finance con el apoyo de un trading house, los típicos grandes que transan los minerales que también inviertan y ahí estamos viendo cual es la mejor forma de asociarse. Ofertas hay, pero ahora resta ver quién es el mejor.

–Cuando aprueban el RIGI te dan dos años para desembolsar el 40% de la inversión comprometida. Entiendo que en el RIGI no comprometieron los 4000 millones que mencionó recién sino una cifra menor.

Nosotros hicimos la presentación con la información de la PEA que tuvimos en su momento. La PEA arrojó un CAPEX de 2700 millones de dólares, pero lo que hay que invertir en los primeros dos años es el 40% del mínimo y el mínimo son 200 millones de dólares. Por lo tanto, estamos obligados a invertir 80 millones de dólares en los primeros dos años.

–Eso podrían desembolsarlo incluso sin empezar la construcción

Sin problemas.

–¿Les cambia algo a ustedes si finalmente se reforma la ley de Glaciares como pareciera que va a ocurrir?

Creo que la reforma de la ley de Glaciares, tal como pasó por el Senado, da mucha más certidumbre al sector minero, mucha más certidumbre al sector de exploración. Es apta para atraer más inversiones porque da más tranquilidad a los inversores y al mismo tiempo sigue protegiendo lo que es el objetivo de la Ley de Glaciares: la protección de recursos estratégicos de agua. Creo que es un muy buen balance entre previsibilidad y protección.

–¿Y a ustedes en el proyecto Los Azules como les impacta?

Si el proyecto avanza y llega a 30, 40 o 50 años, la reforma de la Ley de Glaciares obviamente ayuda.

–Hay nueve grandes proyectos de producción de cobre en gateras, algo inédito en la historia argentina de los últimos años ya que desde 2018 Argentina no produce cobre en cantidades industriales, pero ninguno de esos nueve tiene la decisión final de inversión, ¿qué es lo que frena esa decisión? El gobierno primero sacó el RIGI, ahora va a reformar la ley de Glaciares, quiere generar cierta certidumbre político-económica, ¿alcanza con eso o qué falta?

Es un tema de tiempos porque para la decisión necesitas tener un cierto grado de información técnica. Eso es lo principal porque una mina no se construye en un año. Normalmente un proyecto minero necesita 15 o 20 años entre el descubrimiento y la entrada en producción, dependiendo de la jurisdicción. No es que, porque se sanciona una ley o se otorgan una serie de incentivos, mañana se hace una mina. Así no funciona el sector. Son inversiones de largo plazo y de mucha densidad de información técnica que hay que obtener, pero sin el marco regulatorio adecuado no se hacen las inversiones para llegar a ese punto. Yo veo con muy buenos ojos lo que ha pasado. Desde que fue elegido el presidente Javier Milei, ha mostrado una voluntad de desburocratización y de apoyo a la industria, de apoyo a las industrias, no solo a la minera, y ha mostrado gobernabilidad, que puede implementar y sostener reformas de forma muy importante. Y todas son buenas noticias.

–Las proyecciones oficiales marcan que en la próxima década va a despegar la producción de cobre y las exportaciones en el país, de la mano de un crecimiento de las inversiones y el supuesto que está detrás de eso es que el precio del cobre va a subir porque hay una demanda creciente y la oferta no alcanza a compensar a la demanda. ¿Comparte ese diagnóstico y cree que varios de esos proyectos pueden entrar en producción en la próxima década?

Sí, hay muchos proyectos que están bastante avanzados. Los cinco grandes proyectos están todos por desarrollarse pronto. Veo con muy buenos ojos el sector y la posibilidad de que Argentina pueda jugar un rol muy importante dentro de los próximos diez años en la producción de cobre.

–El CEO de BHP. Mike Henry, dijo el año pasado aquí en la PDAC que Argentina puede convertirse en uno de los cinco mayores productores de cobre a nivel mundial, ¿es muy optimista eso?

Yo tenía el dato de que podía ser top 10, pero dependerá de cómo vaya el crecimiento de los distintos proyectos. Cuando un proyecto avanza, automáticamente atrae más inversión. Hay un circuito virtuoso o, en otras palabras, la marea alta sube todos los barcos.

¿Entonces en la próxima década cuántos de estos proyectos grandes pueden entrar en producción?

En los próximos diez años por lo menos cinco.

–¿Y Los Azules está entre esos cinco?

Sí, obvio.

–Usted decía que la construcción de Los Azules puede empezar entre 2027 y 2029, ¿cuántos años hay que esperar para que ese proyecto comience a producir.

Nosotros tenemos un tiempo estimado de construcción previsto de 33 meses. Estimamos que se podría producir cobre a partir de 2029, pero la declaración de producción comercial con un cierto nivel de capacidad esperamos para 2030.    

, Fernando Krakowiak (enviado especial)