
Pampa Energía emitió una nueva serie de Obligaciones Negociables por US$200 millones a tres años con el objetivo de avanzar en sus desarrollos en Vaca Muerta. La compañía está enfocada en incrementar su producción de gas natural y consolidarse como uno de los mayores productores del país pero, además encara un desarrollo en la ventana del shale oil que le demandará la mayor inversión comprometida.
La empresa había lanzado la operación por US$100 millones, ampliable al doble de volumen, pero recibió ofertas por más de US$425 millones, es decir más de cuatro veces el monto inicial y más del doble del finalmente emitido. El factor de prorrateo fue de 87,7279%.
Gustavo Mariani, CEO de Pampa Energía, afirmó: “Se trata de una colocación destacada en el mercado local por el monto alcanzado, el plazo obtenido y la tasa lograda. Refleja la confianza del mercado en Pampa y nos permite seguir mejorando nuestra estructura de financiamiento para acompañar nuestros planes de inversión»
El capital de las Obligaciones Negociables Clase 27 será amortizado en un único pago en la fecha de vencimiento del 1 de abril de 2029. Además, la emisión recibió de FIX la calificación “AAA(arg)” con perspectiva Estable, que representa la máxima calificación crediticia en la escala local.
Esta colocación se da en un contexto de alta actividad para las energéticas en el mercado de deuda, sumándose a emisiones recientes de otras firmas del sector que buscan aprovechar la ventana de financiamiento local para infraestructura. La capacidad de la empresa para «estirar» plazos hasta 2029 con una tasa inferior al 6% se interpretó como una muestra de confianza de los inversores en la sostenibilidad del plan de negocios de la operadora.
A fines de 2025, la empresa colocó un bono internacional por US$ 450 millones con un cupón de 7,75% y un rendimiento de 8,125 por ciento. La operación, que recibió una demanda tres veces superior al monto ofrecido, tuvo como dato destacado el plazo de 12 años que convalidó el mercado.
El objetivo shale oil de Pampa
La totalidad de los fondos se destinará a financiar el plan de inversiones en el segmento de shale oil, específicamente para acelerar el desarrollo del yacimiento Rincón de Aranda. Para este bloque en Vaca Muerta, Pampa Energía formalizó la solicitud de ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con un desembolso estimado de US$ 4.500 millones, lo que representa la mayor asignación de capital en un solo activo en la historia de la compañía.
Esta decisión estratégica de presentarse al RIGI se consolidó tras la reciente adecuación normativa que habilitó la inclusión de actividades de upstream al régimen de incentivos, permitiendo a la operadora unificar la inversión inicial en infraestructura con el plan de perforación y completación de más de 100 pozos en el área.
Con el objetivo de alcanzar una meseta de producción de 45.000 barriles diarios hacia 2027, la firma que preside Marcelo Mindlin proyecta para este año una inversión de US$ 770 millones destinada a la construcción de una Planta Central de Tratamiento (CPF) y la extensión de ductos de evacuación que conectarán el yacimiento con los sistemas troncales, incluyendo el futuro oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS).
Actualmente, el yacimiento ya opera con una planta temporal que permitió elevar la producción desde niveles marginales a principios de 2025 hasta los 19.000 barriles diarios registrados en el primer trimestre de este año.
, Ignacio Ortiz





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