El ministro de Economía, Luis ‘Toto’ Caputo, firmó la resolución 364, que se publicó este viernes en el Boletín Oficial e introdujo modificaciones en el pliego licitatorio para privatizar el 50% de Citelec, la sociedad controlante de Transener que hoy está en manos de la estatal Enarsa.

Transener es la principal transportista de energía eléctrica de la Argentina, a cargo de la red de alta tensión que vincula los principales centros de generación con los nodos de consumo. Se trata de un activo estratégico del sistema eléctrico.

En los últimos años la empresa mostró resultados positivos y en 2025 registró una utilidad neta del orden de los US$ 180 millones (estimada en base a resultados informados al mercado), impulsada por la recomposición tarifaria y la normalización regulatoria. Ese desempeño, sumado a un horizonte tarifario más despejado tras la última revisión quinquenal tarifaria (RQT) que se aprobó en 2025, la convierte en un activo atractivo tanto para compañías energéticas como para inversores financieros.

Cambios en el pliego y nuevos requisitos

En lo formal, la resolución publicada hoy introduce algunas modificaciones menores al pliego elaborado por la Secretaría de Energía y reprograma el cronograma de la licitación. El Gobierno decidió postergar por casi 20 días la presentación de las ofertas económicas para adquirir la participación de Enarsa en Citelec. La nueva fecha fue fijada para el 14 de abril, en reemplazo del 26 de marzo previsto originalmente.

La resolución está acompañada por dos anexos. El primero responde consultas realizadas por empresas interesadas a través de circulares aclaratorias. El segundo incorpora los cambios más relevantes: la inclusión de algunos requisitos técnicos como condición necesaria para que los interesados puedan presentar ofertas.

No obstante, la redacción del texto establece condiciones laxas y flexibles para que los interesados puedan cumplimentar las nuevas exigencias. Según indicaron allegados al Gobierno, el objetivo fue que la incorporación de estos cambios apunte principalmente a acreditar la solvencia técnico-económica de los oferentes y su capacidad de gestionar una compañía como Transener en términos financieros, sin que eso funcione como un obstáculo para la participación de empresas interesadas.

La incorporación de ese capítulo no respondió a una consulta específica del mercado, sino a una decisión interna del Gobierno. El impulso inicial surgió del área de Legales de Presidencia, que interpretó que el proceso debía mantener el espíritu de la normativa original de privatizaciones del sector eléctrico de fines de los ’80, en el marco de la Ley de Reforma del Estado (Ley 23.696) y su decreto reglamentario 11.051/05 del ’89, que contemplaba exigencias técnicas para los operadores.

Esa postura generó intercambios con otras áreas del Gobierno, en particular con la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, que encabeza Diego Chaher, un funcionario que responde al asesor presidencial Santiago Caputo, y con la Secretaría de Energía, que buscaron evitar que esas condiciones funcionaran como una barrera de entrada que limitara la competencia.

La versión final publicada este viernes no generó estridencias dentro del sector privado.

Interés del mercado

La combinación de una empresa con buenos indicadores económicos, un marco regulatorio más previsible y la decisión oficial de avanzar con la privatización despertó interés en distintos tipos de inversores.

Además de compañías del sector eléctrico —tanto locales como internacionales— en las últimas semanas también analizaron el proceso fondos de inversión y actores del sector financiero, que ven en Transener un activo con ingresos relativamente estables y bajo riesgo operativo.

Ese atractivo se potencia por el hecho de que el management actual de la compañía —controlada a través de Citelec por Pampa Energía y Enarsa— está integrado por cuadros técnicos con larga trayectoria en la empresa.

Nombres propios

Entre los grupos que participarán de la compulsa figuran Edison Energía, un holding creado el año pasado y liderado por los hermanos Juan y Patricio Neuss, que reúne a un conjunto de empresarios locales Guillermo Stanley, Federico Salvay y Carlos Giovanelli, accionistas a su vez del grupo Inverlat, Rubén Cherñajovsky y Luis Galli.

También están explorando la posibilidad de participar Genneia, la principal generadora de energías renovables del país, presidida por Jorge Brito;

Y Central Puerto, el mayor generador eléctrico del país. Otro grupo que analiza el proceso es el de los accionistas de Edenor —una de las principales distribuidoras del Área Metropolitana de Buenos Aires— integrado por José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti.

Además, no se descarta la participación de otros actores del ámbito financiero y de infraestructura, incluso sin presencia directa en el negocio eléctrico, que ven en Transener un activo con ingresos estables y bajo riesgo operativo.

Transener en números

Transener opera más de 15.000 kilómetros de líneas de alta tensión, lo que la convierte en la columna vertebral del sistema eléctrico argentino.

Dentro del portafolio de activos que controla Enarsa —que incluye desde centrales térmicas hasta la importación de GNL y la construcción de las represas hidroeléctricas de Santa Cruz, altamente demoradas—, la participación en Transener aparece hoy como el negocio más rentable de la compañía estatal.

Esa condición explica en buena medida la expectativa de una alta participación en el proceso licitatorio, en un contexto en el que el Gobierno busca avanzar con la desinversión en activos energéticos considerados no estratégicos bajo su nueva visión de política económica.

, Nicolas Gandini