La Superintendencia de Electricidad de República Dominicana, a través de la entrada en vigor de la Resolución SIE-007-2026-REG, formalizó por primera vez un esquema integral para que usuarios – generadores conecten sus sistemas —principalmente de origen renovable— a las redes de distribución en media y baja tensión.
El reglamento, de cumplimiento obligatorio, redefine procedimientos, criterios técnicos y compensaciones económicas, en línea con las exigencias de un sistema eléctrico más participativo y eficiente.
A partir de ahora, todas las solicitudes deberán tramitarse a través de una plataforma digital, que cada distribuidora tendrá que habilitar en un plazo máximo de 30 días laborables. El proceso incluye dos etapas claras: una certificación de factibilidad —que no podrá demorar más de 10 días hábiles— y una inspección final tras la cual se instalará un medidor bidireccional digital y se firmará el acta de interconexión.
La potencia máxima permitida estará limitada por el consumo histórico del usuario, con un 10% adicional en baja tensión (hasta 10 kW) y 5% en media tensión; sumado a que se introducen exigencias de calidad como control de distorsión armónica, límites de parpadeo (flicker) y obligación de integrar protecciones anti-isla, interruptores de acoplamiento y sistemas bajo norma IEEE 1547.
Uno de los puntos más relevantes es la estructura de facturación bajo el modelo de medición neta, ya que el balance de energía se realizará mes a mes y, si el usuario inyecta más de lo que consume y los créditos se trasladarán al siguiente periodo.
Además, el reglamento dispone que al 31 de enero de cada año, los excedentes no utilizados se pagarán al 100% del precio promedio de referencia publicado por la CNE. El esquema incluye también un cargo fijo y, en algunos casos, un 25% del cargo por uso de red aplicado sobre la energía inyectada.
Un contexto de expansión renovable
La normativa llega en un momento clave para el sector energético dominicano con más de 30 empresas que compiten por adjudicarse 600 MW renovables, con propuestas que en total suman casi 3000 MW. Esto confirma que la existencia de reglas claras moviliza capital y acelera la inversión en infraestructura energética descentralizada.
En paralelo, la SIE publicó un marco técnico obligatorio para sistemas de almacenamiento BESS, que exige funcionalidades como control de frecuencia, rampas, regulación de tensión sin referencia externa y capacidad de operar en modo «grid forming». Asimismo, los sistemas deberán reportar en tiempo real su estado de carga y parámetros operativos al Centro de Control de Energía y al Organismo Coordinador.
«La resolución no es aislada, sino un pilar técnico en la construcción de un marco regulatorio integral”, habría declarado en exclusiva el superintendente de Electricidad, Andrés Astacio.
La resolución también contempla un período de transición de cinco años para que los usuarios con contratos anteriores de medición neta puedan adaptarse a las nuevas condiciones sin afectar derechos adquiridos. Las empresas distribuidoras, por su parte, deberán informar mensualmente a la SIE sobre nuevos proyectos conectados, fortaleciendo el control regulatorio y la trazabilidad del parque distribuido.
Con esta medida, República Dominicana se alinea con las mejores prácticas internacionales, asegurando calidad técnica, seguridad operativa y una señal económica directa para los usuarios generadores. La resolución no solo moderniza el vínculo entre quienes producen energía y la red, sino que crea condiciones concretas para que la autogeneración renovable siga creciendo con respaldo normativo, previsibilidad y retorno económico.
La entrada República Dominicana lanza una nueva normativa para ordenar la generación distribuida: ¿Qué plantea? se publicó primero en Energía Estratégica.





0 comments
Write a comment