YPF logró un EBITDA ajustado de US$5.009 millones en el ejercicio 2025, pero la decisión oficial de no autorizar la actualización de inflación de los quebrantos contables registrados en los años de alta inflación terminó afectando su balance y eso se evidenció en una pérdida de US$ 799 millones, según los resultados informados el jueves por la noche.

En particular, el impuesto a las ganancias representó un cargo negativo de US$1.709 millones durante el año, vinculado a la adhesión de la firma a un plan de facilidades de pago para resolver una contingencia histórica por la revaluación de quebrantos impositivos, además de una disminución en el valor fiscal de sus activos.

La mayoría de las grandes empresas energéticas y de otros rubros intentaron durante meses buscar alternativas y soluciones menos costosas para sus balances, junto con el Gobierno, y en particular con la Secretaría de Hacienda y el ARCA.

El ex titular de ese organismo Juan Paso estaba de acuerdo en permitir actualizar por inflación los quebrantos o buscar una solución parcial, pero prevaleció en el Ministerio de Economía el temor a que permitir esta media incidiera en la situación fiscal del Estado.

Si bien es un pasivo que afectó la utilidad neta del cierre de 2025, YPF resolvió una contingencia fiscal relevante al ingresar a un plan por alrededor de US$1.000 millones, en 120 cuotas mensuales en pesos para cancelar obligaciones derivadas de la revaluación de quebrantos impositivos acumulados.

A la carga impositiva se sumaron resultados financieros netos negativos por US$952 millones, impulsados por la menor valuación a precio de mercado de los bonos soberanos que integran la liquidez de la firma en comparación con el año anterior. Asimismo, el balance absorbió el impacto contable de la estrategia de desinversión en campos maduros y la venta de activos como Manantiales Behr, factores que, junto con el aumento de las depreciaciones por la mayor actividad en Vaca Muerta, terminaron por neutralizar la generación operativa de caja.

Un Ebitda 2025 histórico para YPF

El Ebitda ajustado presentado por la compañía fue US$5.009 millones (+8% a/a), a pesar de la caída del precio del Brent, principalmente por la mayor producción de petróleo shale (+35% a/a) y menores costos de extracción (-26% a/a), derivado de la estrategia combinada de salida de campos maduros y expansión de la producción shale, además de niveles récord de procesamiento en las refinerías y sólidos crack spreads.

En el 4T25, el Ebitda fue US$1.283 millones (-5% t/t), reflejando menores ventas estacionales de gas y mayores costos en términos reales, en parte compensado por mejores precios locales de combustibles y niveles récord de procesamiento.

En Upstream los ingresos totalizaron US$7.575 millones en 2025 (-8% a/a), principalmente por una reducción del 12% en el precio del crudo

Las inversiones fueron de US$4.477 millones en 2025 (-11% a/a), un 10% por debajo de las estimaciones originales, principalmente debido a nuevas mejoras operativas y menores costos medidos en dólares, de las cuales el 72% fue alocado al negocio no convencional. En el 4T25, las inversiones siguieron esta tendencia, alcanzando US$1.086 millones (+7% t/t y 73% alocado al negocio no convencional).

La producción de petróleo shale promedió 165 kbbl/d en 2025 (+35% a/a, en línea con el target), compensando completamente la desinversión del convencional. En el 4T25, la producción promedió 196 kbbl/d (+42% a/a y +15% t/t). En diciembre, se firmó un contrato de exportación de petróleo shale con ENAP, por alrededor de 32 kbbl/d hasta jun-33.

Las reservas P1 de shale en Vaca Muerta crecieron a 1.128 Mboe en 2025 (+32% a/a y 88% del total de reservas P1), con un sólido índice de reemplazo de reservas de 3,2x y vida promedio de 9.0 años: 54% petróleo, 40% gas y 6% NGL.

Los resultados del downstream

En downstream, los niveles de procesamiento en las refinerías alcanzaron récord de 335 kbbl/d en el 4T25, con una tasa de utilización del 99%, generando excedente de nafta y gasoil que permitió sustituir importaciones tanto de otros operadores locales como del mercado externo.

Los ingresos alcanzaron US$15.338 millones en 2025 (-4% a/a), principalmente debido a menores precios locales y de exportación, en línea con la tendencia bajista en el precio internacional de petróleo, y una reducción de las exportaciones de jet fuel (dado el cese de la actividad de aviación en YPF Chile).

En Downstream los ingresos alcanzaron US$15.338 millones en 2025 (-4% a/a), principalmente debido a menores precios locales y de exportación.

Estos efectos fueron parcialmente mitigados por una mayor demanda de granos y harinas en el mercado externo, y por el incremento de los volúmenes despachados de nafta, gasoil, jet fuel y otros productos refinados y mayores volúmenes de exportación de petróleo.

En el 4T25, los ingresos subieron 5% t/t, impulsados por mayores precios locales de combustibles, en línea a las paridades internacionales, y por mayor demanda de nafta y gasoil, también impulsada por estacionalidad de nafta. Esto se vio parcialmente compensado por una caída del 7% en el precio del Brent, afectando a los precios locales y de exportación de otros productos refinados y petroquímicos.

Finalmente, la petrolera repasó sus actividades de M&A, en lo cual en diciembre vendió la participación del 50% en Profertil por US$635 millones de los cuales dos tercios fueron cobrados a enero último. Además, adquirió el 4,9% del bloque Bandurria Sur y el 15% de los bloques Bajo del Toro por US$163 millones, sujeto al cierre.

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, Redacción EconoJournal