El Ministerio de Economía volvió a colocar a la energía en el centro del debate público.

Durante la apertura de Expo EFI, Luis Caputo presentó un escenario de largo plazo en el que el complejo hidrocarburífero, con Vaca Muerta como referencia principal, se convierte en el sostén del perfil exportador que el Gobierno busca consolidar. El ministro afirmó que, hacia 2035, el país podría alcanzar un superávit comercial energético acumulado de USD 350.000 millones. La cifra forma parte del mensaje político con el que la administración libertaria intenta reforzar expectativas sobre la próxima década.

Caputo enmarcó esa proyección dentro de una estrategia que combina recursos naturales y apertura externa. Sostuvo que la minería aportaría USD 162.000 millones adicionales y que ambos sectores permitirían construir una estructura de crecimiento menos dependiente del mercado interno. El planteo oficial apunta a instalar que la economía argentina debe apoyarse en exportaciones de mayor escala y en sectores con capacidad de generar divisas de manera sostenida.

El ministro vinculó ese horizonte con señales que, según él, muestran un cambio de tendencia en la actividad. Mencionó que la recaudación comenzó a recuperarse y que algunos sectores, como industria y construcción, registran variaciones positivas en la serie desestacionalizada del EMAE. Caputo buscó presentar esos datos como evidencia de que la estabilización macroeconómica empieza a reflejarse en indicadores concretos.

.

En su exposición, también se refirió al comportamiento de los precios. Aseguró que la demanda de dinero muestra una recuperación y que la combinación de tasa de interés y tipo de cambio anticipa una desaceleración de la inflación en los próximos meses. El mensaje se inscribe en la estrategia oficial de sostener que el proceso de desinflación continúa, pese a la volatilidad reciente.

Caputo describió los últimos meses como un período de tensión excepcional para el programa económico. Enumeró episodios de dolarización de portafolios, suba del riesgo país, caída en la demanda de dinero y un shock externo por el aumento del combustible. Señaló que, en otro momento, ese conjunto de factores hubiera puesto en riesgo la continuidad del Gobierno. La intención fue reforzar la idea de que el programa resistió un contexto adverso sin alterar su rumbo.

.
8 Tkqx

El ministro dedicó un tramo de su presentación a la infraestructura. Afirmó que para julio estarán licitados y en obra 9.000 kilómetros de corredores viales bajo esquemas concesionados y que ese movimiento tendrá impacto en la construcción y en la actividad asociada. También anticipó que el Gobierno espera avanzar este año con la privatización de AySA, Intercargo y los ferrocarriles de carga, con un ingreso estimado de USD 2.000 millones.

En materia laboral, Caputo sostuvo que el empleo total no cayó y que se crearon 100.000 puestos informales, aunque reconoció que ese fenómeno no es deseable. Utilizó esa afirmación para insistir en la necesidad de reformas estructurales que, según el oficialismo, deberían corregir distorsiones del mercado de trabajo.

El cierre de su intervención estuvo dedicado a la validación internacional del programa. Caputo afirmó que en la reunión de ministros del G20 Argentina fue presentada como ejemplo y mencionó elogios del FMI y del Tesoro de Estados Unidos. El mensaje buscó reforzar la idea de que el rumbo económico cuenta con respaldo externo y que la energía y la minería serán los ejes del nuevo ciclo exportador que el Gobierno intenta instalar como narrativa dominante.

The post El Gobierno instala a la energía como eje del próximo ciclo económico y Caputo proyecta un superávit de USD 350.000 millones hacia 2035 first appeared on Runrun energético.