El informe de la CEPH proyecta tres escenarios posibles para la próxima década.

La Cámara de Explotación y Producción de Hidrocarburos (CEPH) publicó un informe donde destaca que el saldo comercial del sector energético podría llegar casi a quintuplicarse en los próximos cinco años. En el escenario más optimista el superávit escalaría hasta los US$ 36.768 millones en 2030 por el incremento acelerado de la producción de crudo y gas en un modelo orientado a la exportación.

El informe elaborado por la CEP, con el asesoramiento de la consultora Economía y Energía, proyecta tres escenarios para los próximos años: moderado, expansivo y acelerado.

Escenario moderado

En el escenario moderado la producción de petróleo podría llegar al millón de barriles diarios en 2030 con un ritmo de enganche de pozos en Vaca Muerta del 5% anual, mientras que la producción de gas escalaría de 142 a 213 millones de m3 diarios de la mano de la exportación de GNL, un 50%.

Ese crecimiento está apuntalado por una inversión anual que oscilaría entre US$ 10.000 Y US$ 15.000 millones hasta 2030. En el caso de gas y petróleo, ese cálculo contempla las inversiones en perforación y reparación de pozos y un 15% adicional destinado al desarrollo de instalaciones de superficie. A su vez, en infraestructura se incluye:

  • ampliación de la capacidad de transporte desde cuenca Neuquina por el ingreso de Vaca Muerta Sur en diciembre 2026 con una capacidad de 550 kbbl/d adicionales
  • ampliación de TGS de la capacidad de transporte desde cuenca neuquina (+14 MMm3/día en julio de 2027)
  • ampliación Tratayén – La Carlota en enero de 2030 (+20 MMm3/d desde cuenca Neuquina);
  • gasoducto dedicado al abastecimiento de las terminales licuefactoras en el Golfo San Matías en julio de 2028 (27 MMm3/día).

Lo que no está contemplado en ese cálculo son los costos asociados al alquiler de los buques licuefactores del proyecto de Southern Energy.

Todas esas inversiones, impactan en el nivel de producción y también en las exportaciones con el consiguiente beneficio en la balanza comercial sectorial. Según la proyección de la CEPH, Argentina podría exportar 2,45 MTPA de GNL a partir de septiembre de 2027 y 5,95 MTPA a partir de septiembre de 2028. Eso supone que las exportaciones crecerían de US$ 11.100 a US$ 17.741 millones entre 2025 y 2030, un 60,8%, y el saldo comercial aumentaría de US$7829 a US$14.548 millones en el mismo plazo, un 85,8%.

Escenario expansivo

En el escenario expansivo la producción de petróleo llegaría a 1.140.000 barriles diarios en 2030 con un ritmo de enganche de pozos del 11% anual acumulativo. En gas la producción podría subir de 142 a 281 millones de m3 diarios, un 97,8%.

En este caso, la inversión anual se ubicaría entre US$13.000 y US$21.000 millones.  Adicionalmente a lo contemplado en el escenario moderado, se prevé que el oleoducto Vaca Muerta Sur incrementé su capacidad hasta 700 kbbl/d a inicios de 2028. A su vez, en gas, a la ampliación de TGS se le suma:

  • la ampliación Tratayén – La Carlota que en este escenario se adelanta a enero de 2028 (+20 MMm3/d desde cuenca Neuquina);
  • desarrollo de capacidad de transporte por parte de los gasoductos dedicados a fin de abastecer la mayor capacidad de licuefacción.

En lo que respecta a la exportación, al escenario moderado se le suma 12 MTPA de GNL desde julio 2029 y 6 MTPA adicionales desde julio 2030. Esas mayores ventas de GNL suponen que las exportaciones trepan entre 2025 y 2030 de US$11.100 a US$27.945 millones, un 151% y el saldo comercial pasa en igual período de US$7819 a US$24.639 millones, un 215%.

Escenario acelerado

Por último, en el escenario acelerado la producción de petróleo podría llegar a US$1.676.000 millones en 2030, lo que representa una suba 107% en cinco años. A su vez, la producción de gas pasaría de 142 a 281 millones de m3 diarios, el mismo crecimiento que en el escenario expansivo, aunque se requerirían menos pozos de gas natural ante el incremento del gas asociado al petróleo.

La inversión anual se ubicaría aquí entre US$13.000 y US$27.000 millones. La principal diferencia con el escenario expansivo es que en este caso se prevé que el oleoducto Vaca Muerta Sur incrementa su capacidad hasta 700 kbbl/d a inicios de 2028.

En materia de exportaciones, entre 2025 y 2030 pasarían de US$11.100 a US$40.074 millones, un 261%, mientras que el saldo comercial crecería de US$7819 a US$36.768 millones, un 370%.

¿Qué escenario ve más factible el sector?

La CEPH aclara que la probabilidad de ocurrencia de cada uno de esos escenarios “se encuentra asociada a la evolución que presenten los precios internacionales, pero centralmente a las condiciones que imperarán en la economía argentina”.

“Acceder a un sendero de crecimiento económico sustentable en el mediano y largo plazo será determinante a fin de alcanzar una disminución en los costos de financiamiento y, con ello, una expansión sustantiva en los niveles de inversión. A la vez, un escenario macroeconómico estable -y en expansión- permitirá potenciar el ingreso de inversión extranjera directa para expandir aún más el desarrollo de nuestros recursos hidrocarburíferos”, agrega el informe.

La CEPH también destacó que el inicio de los primeros proyectos de licuefacción en el país no hubiera ocurrido sin la instrumentación del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, cuya extensión al conjunto de la producción hidrocarburífera seguramente permitirá potenciar aún más los niveles de inversión en los próximos años. “ En síntesis, sólo la conformación de un horizonte macroeconómico y regulatorio estable, en un entorno fiscal competitivo a nivel internacional, permitirá incrementar sustantivamente los niveles de inversión y, con ello, de la producción hidrocarburífera en la próxima década”, concluye el informe.  

, Redaccion EconoJournal