La nueva infraestructura de Edenor ya está en funcionamiento y beneficia directamente a más de 70.000 clientes de Moreno y Paso del Rey. Su puesta en servicio es el resultado de más de tres años de planificación, construcción y trabajo especializado que permite fortalecer la red y acompañar el desarrollo de la zona

La construcción de una subestación es el resultado de un proceso que comienza mucho antes de su habilitación. Este recorrido comprende distintas etapas, desde la disponibilidad del terreno y la obtención de los permisos necesarios hasta la planificación y el desarrollo del proyecto.

A partir de allí, se avanza con la construcción, el montaje de los equipos, las vinculaciones con la red y la realización de las pruebas correspondientes. Estas instancias permiten garantizar el correcto funcionamiento de la instalación de manera confiable y segura.

En el caso de la nueva subestación de Edenor, ese recorrido incluyó distintas etapas, desde el proyecto ejecutivo y la construcción civil hasta el montaje y conexionado de los equipos de alta tensión, los transformadores de potencia y las celdas de media tensión. A esto se sumaron las obras necesarias para integrar la instalación a la red, las pruebas y verificaciones previas a su puesta en servicio.

La obra incorporó equipamiento de alta tensión de 132 kV, dos transformadores de potencia de 80 MVA y celdas primarias de media tensión con tecnología IEC 61850, además de los sistemas auxiliares, de protección, detección de incendios y telecontrol necesarios para su operación.

La incorporación de esta nueva infraestructura permite aliviar las redes de las subestaciones Paso del Rey, Merlo, Catonas y La Reja, fortaleciendo la capacidad del sistema para responder a la demanda.

Hoy, ese trabajo se traduce en un impacto concreto para más de 70.000 clientes residenciales, comerciales e industriales de Moreno y Paso del Rey y contribuye, además, a mejorar el servicio en Merlo.

En términos de calidad de servicio, la subestación construida por Edenor fortalece la red y mejora los indicadores que miden la continuidad y calidad del suministro eléctrico.

Pero el alcance de la obra va más allá de su puesta en funcionamiento. La nueva capacidad incorporada a la red permitirá acompañar la expansión residencial, comercial e industrial de la zona y generar las condiciones para el desarrollo de nuevas redes de distribución en media y baja tensión.

Más de tres años de trabajo se traducen hoy en la capacidad para acompañar las necesidades actuales y futuras de la comunidad, con una inversión que repercute tanto en la red eléctrica como en la vida cotidiana de miles de ciudadanos de la zona oeste.