El sistema eléctrico argentino atraviesa una transformación profunda. Con la entrada en vigencia de la Resolución SE N° 400, el país inaugura un nuevo esquema en el que las distribuidoras de energía deben avanzar hacia la contractualización directa del 75% de la demanda eléctrica

Esto implica un cambio de paradigma respecto al modelo vigente, donde CAMMESA concentraba la compra de energía y la vendía a las distribuidoras bajo un régimen regulado y subsidiado.

Claudio Bulacio, gerente de la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina (ADEERA), analizó las condiciones necesarias que supone el nuevo marco de cara a la reconfiguración del vínculo entre empresas generadoras y distribuidoras. 

“Estamos avanzando hacia la contractualización del 75% de la demanda, aunque por un tiempo la demanda estará cubierta por la generación asignada”, manifestó el directivo en diálogo con Energía Estratégica

En esta etapa de transición, los contratos ya firmados por CAMMESA seguirán vigentes, pero las distribuidoras comienzan a negociar acuerdos propios con los generadores, que marcarán el rumbo futuro del mercado.

Uno de los puntos más críticos para que esta contractualización se materialice se requiere el reconocimiento de costos, el posterior el traslado de los precios a los clientes (considerando que a tarifa que le corresponde a las distribuidoras es el valor agregado de distribución con los contratos) y la validación de los entes reguladores, responsables de autorizar que esos contratos formen parte de la tarifa final que paga el usuario. 

“Ningún distribuidor hará  ningún contrato con un generador si no tiene el aval del regulador para poder trasladar el precio a la tarifa final. Cuanto más competencia haya entendemos que los precios van a ser mejores y eso daría lugar a una tarifa menor, pero en definitiva todos los distribuidores necesitarán el aval del ente”, señaló Bulacio. 

“El mecanismo todavía no está previsto, pero los distribuidores podrían tener una carta de oferta del generador, presentarla al regulador para asegurar que sea un precio razonable y, una vez aprobado, se firmarán los contratos y entrarán en vigencia”, agregó.

¿A qué plazos se podrían esperar los PPA? Si bien el actual abanico de contratos bajo el Mercado a Término de Energías Renovables (MATER) es muy amplio, entre 3 a 10 años aproximadamente, el gerente de ADEERA estimó que la primera etapa podría ser menor hasta consolidar PPAs a largo plazo una vez se consolide la normativa y el modelo de contractualización.

“Primeramente, alguien podrá optar por un contrato de 3-9-12 meses para ver cómo funciona, tener la gimnasia de la contratación. Pero cuando el mercado madure, los contratos casi necesariamente serán a largo plazo”, indicó. 

“Los contratos cuando a más largo plazo sean, habrá mejores ofertas de los generadores y precios. Pero la verdad es que no hay plazos definidos, y está bien que sea así, porque las partes encontrarán el mejor plazo para avanzar”, continuó.

Con lo cual, las inversiones en nuestro sector son a largo plazo, entonces puede haber alguna cuestión de oportunidad.

A esta transformación contractual se suma la necesidad de modernizar la infraestructura de red, de dejar atrás el paradigma unidireccional y analógico del siglo pasado, para dar paso a redes inteligentes, seguras, resilientes y bidireccionales, capaces de operar en un sistema descentralizado e interconectado, donde distribuidores podrán actuar como la plataforma física y comercial para el proceso de la transición.

Para ello, ADEERA viene trabajando en iniciativas concretas para viabilizar este nuevo esquema. Entre ellas, se destaca la propuesta de implementar sandboxes regulatorios, entornos de experimentación controlada donde empresas y reguladores pueden probar esquemas tarifarios o tecnológicos innovadores, fuera del marco regulatorio tradicional. 

“Planteamos un mecanismo Sandbox Alpha y hemos tenido reuniones con entes reguladores para hacer una prueba voluntaria para los usuarios”, indicó Bulacio, quien confía en que estos ensayos permitirán validar soluciones replicables para todo el país.

Durante 2025, la Empresa Distribuidora de Electricidad de Salta (Edesa) presentó formalmente la propuesta del primer sandbox institucionalizado de Argentina en la audiencia pública convocada por el Ente Regulador de los Servicios Públicos de Salta (Enresp), a fin de convertirse en pionera en el uso de esta herramienta.

En este caso, el sandbox no se limitó al aspecto tarifario, sino que abarcó aspectos vinculados a la resiliencia del sistema, desarrollo de redes y soluciones adaptadas a la realidad local, marcando un precedente regulatorio para otras jurisdicciones.

CIDEL 2026: el punto de encuentro del futuro eléctrico

Todas estas transformaciones y desafíos confluirán en el Congreso Latinoamericano de Distribución Eléctrica (CIDEL) Argentina 2026, que se celebrará del 14 al 16 de octubre en la ciudad de Buenos Aires, y que es organizado por ADEERA y CACIER como espacio estratégico para que especialistas de distribuidoras, generadores, universidades, consultoras y entes de regulación intercambien visiones y experiencias sobre el futuro del sistema de distribución en la región.

“La idea es que los especialistas puedan presentar un trabajo técnico, que será evaluado por un comité, y los mejores serán expuestos en sesiones técnicas”, anticipa el gerente de la entidad, quien invita a todos los actores del sector a sumarse al debate y aportar soluciones técnicas para acelerar la transición energética.

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