La operación demandó la apertura de válvulas a ambos lados de la frontera.

Una empresa comercializadora concretó la primera importación de gas natural por parte de un privado a través del Gasoducto Norandino, desde el norte de Chile hacia la Argentina. Se trata de una operatoria que estaba reservada para la estatal Energía Argentina (Enarsa) durante las últimas dos décadas, desde su creación en 2004.

El procedimiento realizado por la comercializadora argentina Cinergia, durante el 11 y 12 de marzo, consistió en el despacho de un volumen de hasta dos millones de metros cúbicos. La maniobra involucró la coordinación de equipos técnicos y operativos de ambos países y no se contó con la intervencion de Enarsa.

El núcleo de la transacción se centró en la regasificación y compresión del hidrocarburo desde la planta de Mejillones, ubicada en la costa del Pacífico, unos 65 kilómetros al norte de la ciudad de Antofagasta. Esta logística permitió inyectar el recurso en el sistema de transporte de 1.060 kilómetros que conecta el norte de Argentina, a la altura de la planta instalada en la localidad de Pichanal, provincia de Salta.

En la práctica también se trata de la primera operación de importación en la historia de ese ducto inaugurado en 1999, ya que el gasoducto fue construido para uso exportador. Recién en 2010, Chile por el default gasífero argentino contó con una terminal con capacidad de revertir el flujo para eventuales exportaciones, las cuales comenzaron en 2016 de forma muy esporádica.

La Argentina terminó con la importación regular de gas desde Bolivia tras la puesta en marcha de la Reversión del Gasoducto Norte, lo que permite abastecer a las siete provincias de la región con la producción de Vaca Muerta. Sin embargo, la demora en las obras de cuatro plantas compresoras impide el transporte del volumen necesario para cubrir los picos de demanda invernal en el NOA.

La terminal regasificadora de Mejillones en la costa chilena del Pacífico

Ante esta limitación logística y la politica de desregulación del mercado energético, el sector privado está en condiciones de buscar alternativas de suministro directo desde Bolivia o desde el Pacífico para garantizar la operación de las centrales térmicas y las industrias regionales, sin la intervención de Enarsa.

Gas natural para generación eléctrica

La concreción de esta operación requirió el desbloqueo de las válvulas en la frontera internacional, donde el caño suele permanecer cerrado. El uso de esta infraestructura existente busca optimizar los recursos energéticos disponibles en la región mediante la capacidad de transporte instalada, estimada en unos 7 millones de metros cúbicos día.

Esta iniciativa se alinea con el esquema de desregulación del mercado energético que impulsa el Gobierno, el cual habilita a las empresas generadoras a gestionar su propio abastecimiento de combustible a través de acuerdos entre privados.

El marco normativo actual permite que los actores del sistema busquen soluciones directas de suministro, diversificando las fuentes de importación y flexibilizando la operación del sistema interconectado. En 2025 se registraron varias operaciones entre privados que concretaron importaciones desde Bolivia.

En esta oportunidad, el gas importado tuvo como consumidor final al sector de generación eléctrica, que representa el único segmento con demanda potencial firme en el norte durante la temporada de verano. La operatoria sirvió como prueba de capacidad técnica para evaluar la viabilidad de un suministro en firme.

Una alternativa para la demanda invernal

La intención de los privados es transformar esta modalidad de envío en una operación de carácter regular para el próximo invierno. El objetivo es que el GNL proveniente del Pacífico, regasoficado en Mejillones, pueda destinarse tanto a la generación de energía como al sector industrial, los más afectados en los picos de consumo estacionales.

Julieta Dell Oro, Gerente General de la Cienrgia en la Argentina señaló que «la ejecución de este hito técnico demandó la intervención de la Aduana, los despachantes y los operadores de los gasoductos en ambos lados de la cordillera«. La coordinación permtió garantizar la seguridad del proceso y la correcta medición de los volúmenes transferidos, sentando un precedente operativo para la utilización del Norandino.

Hacia adelante, el dinamismo de este mercado dependerá de la consolidación de estos acuerdos de importación. La integración de los sistemas energéticos permite mitigar riesgos de escasez y brinda herramientas de gestión más eficientes para atender la demanda del sistema argentino cuando comience el período invernal.

Por su parte, Simón Collao, Gerente Comercial de Combustibles de Cinergia con base en Santiago de Chile, señaló que la empresa es «un actor relevante en la importación de Gas Natural desde la Argentina desde que se retomaron las importaciones por 2021, y esta operación inversa ratifica el aporte para un mercado de gas natural más dinámico».

, Ignacio Ortiz