
La Cámara de Apelaciones de Nueva York ordenó este miércoles dejar en suspenso el proceso de búsqueda de activos (discovery) y la moción de desacato hasta que resuelva la apelación argentina contra la sentencia de fondo de la jueza Loreta Preska por la expropiación de YPF. La decisión le pone un freno a la estrategia de Burford destinada a forzar cuánto antes una negociación con Argentina. El presidente Javier Milei calificó la decisión como “histórica y sin precedentes”.

La cámara le puso un freno al plan de Burford
Burford tenía la expectativa de que Preska declare a Argentina en desacato en una audiencia prevista para los días 31 de marzo y 1 de abril, pero la decisión de la Cámara deja ahora sin efecto la audiencia convocada para analizar, justamente, los supuestos incumplimientos del país y decidir eventuales sanciones.
La declaración de desacato hubiera significado un golpe duro para el país complicando aún más la vuelta al mercado voluntario de deuda. Para los inversores una decisión de ese tipo significa que el país no cumple decisiones judiciales de tribunales clave, lo que impacta de modo directo en una reputación crediticia ya bastante frágil.
Incluso, como había advertido EconoJournal a fines de enero, podría llegar a complicarle el cobro los bonistas como ocurrió en 2014 cuando el juez Thomas Griesa dictó primero una orden que le impedía al agente de pago (BoNY Mellón) distribuir los fondos sin pagarle previamente a los holdouts y luego directamente declaró a la Argentina en desacato por no cumplir esa orden de pari passu.
Ahora eso no ocurrirá, al menos hasta que la cámara se expida sobre la apelación referida a la cuestión de fondo. Es decir, hasta que ratifique o rectifique el fallo dictado por Preska el 15 de septiembre de 2023 que obliga a Argentina a pagar 16.100 millones de dólares más intereses más intereses a los fondos Burford y Eton Park por la expropiación de YPF.

Cómo sigue la disputa
Si bien el gobierno argentino apeló el fallo de Preska de septiembre de 2023, la disputa judicial continuó y se fue ramificando porque, a diferencia de lo que ocurre en Argentina, donde un fallo no es ejecutable hasta que la sentencia esté firme, en Estados Unidos una resolución de primera instancia sí puede ser ejecutada inmediatamente, aunque se apele. Solo se frena si el demandado obtiene un stay. Normalmente, para ello debe presentar una garantía que asegure que podrá pagar si pierde la apelación.
La Argentina apeló, pero no puso ninguna garantía y en enero de 2024 la magistrada habilitó a Burford a avanzar con la ejecución del fallo. Es decir, permitir la búsqueda de activos del Estado argentino que pudieran ser embargables. De este modo, mientras la Cámara analiza el fallo de Preska –en octubre se realizó una audiencia que ilusionó al gobierno con la posibilidad de una resolución favorables—la jueza ha ido tomando distintas acciones para tratar de forzar a Argentina a pagar.
Ahora esas ramificaciones que se fueron derivando del fallo principal quedan en suspenso y supeditado, en principio, a lo que vaya a resolver la cámara de apelaciones.
Es la segunda vez que Cámara suspende una orden de Preska. Ya lo había hecho en julio de 2025 cuando frenó la orden de la jueza para que el Estado argentino transfiriera el 51% de YPF dentro de 14 días al Bank of New York Mellon, como pago parcial por el fallo de US$ 16.100 millones. Argentina apeló en aquel momento el fallo y obtuvo un stay por parte de la cámara, pero el proceso de discovery para demostrar que ciertas compañías son alter ego del Estado argentino siguió su curso.
“Desde luego, no significa que fallará a favor de la Argentina revocando la condena, pero sí sugiere que no dudará en hacerlo si concluye que Preska se equivocó cuando decidió retener el caso en Estados Unidos, en la manera que interpretó las leyes argentinas aplicables, o en el cálculo del monto de la indemnización”, advirtió en su cuenta de Twitter el experto en deuda, Sebastián Soler.
, Fernando Krakowiak





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