
HOUSTON. -El CEO de ADNOC y ministro de Industrias de los Emiratos Árabes Unidos, Sultan Al Jaber, denunció en el CERAWeek 2026 el uso del Estrecho de Ormuz como herramienta de presión geopolítica. El directivo calificó la situación actual como un conflicto «errático, injustificado y completamente no provocado» que puso a prueba la resiliencia de la infraestructura energética global, y advirtió que la solución a la volatilidad de mercado «no es un problema de oferta. Es un problema de seguridad«.
Durante su intervención en el evento realizado en Houston, Estados Unidos, Al Jaber advirtió que la presión sobre esta vía navegable, por la que circula casi una quinta parte del petróleo y gas del mundo, disparó el precio del crudo un 50% en solo tres semanas. «Gran parte del oxígeno de la economía global pasa por una sola garganta«, graficó el ejecutivo para explicar la vulnerabilidad del sistema ante intentos de bloqueo.
Con una postura firme frente a la inestabilidad en la región, el titular de la petrolera emiratí aseguró que la crisis no respondió a una falta de recursos, sino a una amenaza directa a la libre circulación. «Convertir al Estrecho de Ormuz en un arma no es un acto de agresión contra un solo país. Es terrorismo económico contra todos los países«, sentenció.
Y en esa misma línea expresó que «ningún país debería poder tomar Ormuz como rehén. Ni ahora ni nunca. Y aunque valoramos los esfuerzos por estabilizar los mercados y reducir los precios, seamos claros: este no es un problema de oferta. Es un problema de seguridad«.
Adnoc, es socia de YPF y de la italiana ENI en el proyecto Argentina LNG, por el cual se busca convertir a Vaca Muerta en un nuevo polo exportador de gas. El proyecto que demandará una inversión estimada en US$30.000 millones prevé la producción de unas 12 millones de toneladas a través de dos buques licuefactores que se instalarán frente a las costas de Río Negro, no antes de 2029.

La guerra y la inflación global
Al Jaber remarcó que «el impacto de esta crisis golpeó con mayor dureza a los sectores más vulnerables al elevar los costos de vida de forma acelerada«. Para el ejecutivo, la estabilidad de los mercados energéticos fue la base de la economía mundial: «La seguridad energética no es solo un eslogan: es la diferencia entre tener luz o no tenerla».
Respecto a la operación de ADNOC, el CEO destacó que la compañía aplicó medidas extraordinarias para garantizar el suministro a pesar de los ataques recibidos. «Recibimos golpes que ninguna empresa civil debería tener que enfrentar«, señaló, subrayando que la resiliencia de la firma se basó en inversiones previas y no en reacciones improvisadas.
El discurso también sirvió para ratificar el modelo de «progreso pragmático» que impulsaron los Emiratos Árabes Unidos, el cual, según Al Jaber, estuvo basado en el realismo y no en la ideología. Este enfoque permitió a la nación consolidar una red de alianzas estratégicas para fortalecer la seguridad del sector a escala internacional.
«Estas últimas semanas nos han recordado lo fundamental. La estabilidad en los mercados energéticos sostiene la estabilidad en todos los mercados. La seguridad energética no es solo un eslogan: es la diferencia entre tener luz o no tenerla. Y se basa en una verdad simple: las arterias críticas del mundo deben permanecer abiertas», asevero el sultán en uno de los tramos principales de su presentación.
La alianza con Occidente
En relación a su presencia en Occidente, Al Jaber destacó que las relaciones con sus socios siguen creciendo. «A través de ADNOC, XRG y Masdar, ya hemos invertido más de US$85.000 millones en activos energéticos en Estados Unidos, apoyando generación eléctrica, químicos avanzados y empleo en 19 estados», reseñó.
«Estados Unidos ofrece una combinación única de abundancia de recursos y estabilidad para la inversión. Estamos explorando activamente oportunidades a lo largo de toda la cadena de valor energética y queremos expandir nuestras inversiones en infraestructura crítica: desde almacenamiento hasta licuefacción y plantas de regasificación», agregó reafirmando la alianza estratégica.
Asimismo, hizo hincapié en que la tecnología y la inteligencia artificial funcionaron como el «multiplicador de fuerza» que define la nueva era energética. Al Jaber explicó que la integración de estos sistemas resultó fundamental para construir una red global capaz de resistir la volatilidad y promover la prosperidad sobre la inestabilidad.
Hacia el final de su intervención, el directivo trazó una línea divisoria a leer como resultado del conflicto armado. «Podemos elegir ser arquitectos de estabilidad o espectadores de la volatilidad», afirmó ante la audiencia de líderes industriales, convocando a una sesión de trabajo colectiva para el próximo encuentro de ADIPEC en noviembre.
, Nicolás Gandini (enviado especial)





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