Avanza el acuerdo entre Moscú y Pekín sobre Fuerza Siberia 2, el gasoducto de 2.600 kilómetros que debe suministrar gas al gigante asiático a través de Mongolia.

De esta manera Rusia redirige una vez más los flujos de energía que durante 50 años fueron hacia Occidente.

Rusia, China y Mongolia firmaron un memorando jurídicamente vinculante para el gasoducto Fuerza Siberia 2: una línea de aproximadamente 2.600 kilómetros, con un costo estimado de unos 13.600 millones de dólares, que transportará 50.000 millones de metros cúbicos de gas natural cada año a través de Mongolia hasta el corazón industrial del norte de China.

Antes de la visita, del Xi Jinping, Putin había expresado esperanzas en dar un “importante paso” en la cooperación energética con China .

No obstante, China aún no aceptó la propuesta de precio , más aún cuando Turkmenistán también está dispuesto a incrementar sus suministros de gas, lo que va en línea con la política de diversificación de Pekín.

El líder ruso se limitó a garantizar en Pekín el “suministro fiable e ininterrumpido” de petróleo, gas, gas licuado y carbón, justo cuando el bloqueo del Estrecho de Ormuz ha prácticamente suspendido las importaciones chinas de Oriente Medio.

En septiembre del año pasado el gigante gasístico ruso Gazprom firmó un memorando jurídicamente vinculante sobre la construcción de ese gasoducto.

Rusia, incrementó sus exportaciones a Asia tras la suspensión de las importaciones europeas por la guerra en Ucrania, suministró a China 101 millones de toneladas de petróleo y 49.000 millones de metros cúbicos de gas el pasado año.

La ruta del trazado

El megagasoducto tendrá una extensión total de sus ramificaciones cercana a los 6.700 kilómetros (sumando los tramos en cada país): 
Tramo ruso: Nace en los ricos yacimientos de la península de Yamal, en el Ártico, y Siberia Occidental. El recorrido desciende cruzando el sur del lago Baikal hacia la República de Buriatia, hasta alcanzar la frontera con Mongolia en las inmediaciones de la localidad de Naushki / Kyakhta.

El gasoducto transitará todo el este de Mongolia —a través del proyecto conocido como Soyuz Vostok—, cruzando las estepas del país hasta llegar al límite territorial con China.

Tramo chino: El trazado ingresa por el norte de China y se conecta con la red de distribución nacional de gas del gigante asiático, lo que permitirá abastecer a importantes regiones industriales chinas e incluso extenderse hasta las cercanías de Shanghái. 

Esta ruta es fundamental para la reorientación de las exportaciones energéticas rusas hacia Asia, buscando compensar la pérdida del mercado europeo. Para China, representa una garantía de suministro diversificado a través de un contrato a 30 años.