Pedro Turqueto, CEO de Copa Energía, la mayor distribuidora de GLP en Brasil y la región.

Argentina es el socio más directo para que el mercado del gas licuado de petróleo (GLP) en Brasil siga creciendo. Sin embargo, la falta de infraestructura necesaria para una importación más eficiente sigue siendo un impedimento a la hora de pensar a largo plazo: El concepto corrió por cuenta de Pedro Turqueto, CEO de Copa Energía, la mayor empresa distribuidora de GLP en Brasil y Latinoamérica.

En efecto, la empresa tiene el 24% del mercado de distribución de GLP en Brasil y al igual que otras distribuidoras en el país vecino, ve desde primera fila la transformación que Vaca Muerta está generando en la región. De hecho, el año pasado, prácticamente la mitad de las importaciones de GLP en Brasil provino de la Argentina, desplazando a Estados Unidos al segundo lugar por primera vez en mucho tiempo.

En diálogo con EconoJournal en el marco del 39° Congreso de la Asociación Iberoamericana de Gas Licuado de Petróleo (AIGLP) celebrado en Buenos Aires, Turqueto analizó el contexto internacional y el rol estratégico de Argentina.

-Brasil importó el año pasado prácticamente la mitad del GLP desde Argentina, gracias a la creciente producción en Vaca Muerta. ¿Cómo ve la industria de GLP en Brasil a la Argentina en este momento?

-Nosotros estamos muy entusiasmados con lo que pasa ahora acá. Se habla de Vaca Muerta desde hace ya 20 años, que va a desarrollar, que va a tener mucho gas, pero las inversiones no llegan porque la infraestructura no está lo suficientemente madura para poder tener el producto. Nosotros importamos desde hace más o menos 5 años y se ve que las cosas están mejorando a partir de reglas de mercado claras y la inversión de agentes locales.

Copa Energía vio cómo Argentina cambió muy rápido hacia reglas de mercado, pero para el resto de los brasileros es un poco difícil mirar a largo plazo en este país. De la misma forma que se cambió muy rápido, se puede volver atrás muy rápido. Sabemos que acá por mucho tiempo fue difícil sacar el dinero de las inversiones, entonces no es trivial hacer inversiones. Ahora en upstream y en minería están teniendo mucha inversión, pero para nosotros que hablamos de midstream, downstream, no es un tema muy obvio hacer una inversión, por mucho que ahora parezca una oportunidad única.

-Si se desarrollara en la Argentina la infraestructura necesaria, ¿están viendo la posibilidad de firmar contratos de suministro de GLP de largo plazo con empresas argentinas?

-Nosotros tenemos un contrato de largo plazo de hace mucho tiempo con TGS, pero estamos todo el tiempo mirando el mercado, hablando y viendo las oportunidades, evaluando las inversiones que podemos hacer acá o las relaciones comerciales que se pueden afianzar. Lo más obvio hoy es hablar con los agentes argentinos para tener el producto en Brasil.

-¿Están viendo actualmente una diferencia de precios considerable entre el GLP argentino y el GLP que proviene de Estados Unidos?

-Como Copa Energía nuestro terminal de importación esta en el sur del país. Entonces es mucho más cerca de acá que de Estados Unidos. Hicimos una o dos importaciones de allá, pero cuando hablamos de importación miramos básicamente a la Argentina.

-¿Cómo está impactando la guerra en Medio Oriente en lo que es el mercado de GLP en Brasil?

-La Guerra en Medio Oriente está teniendo algún impacto. Petrobras es una gran proveedora de producto local pero también hace mucha importación. Lo que están haciendo hoy son subastas para todos los productores para empezar a comprar el producto. Esta subasta empieza con un premio muy grande, mucho más que el precio del producto que vende normalmente. Esto va a impactar el precio del producto final.

Al mismo tiempo que la presión de costos sube, hay una presión de precio que, por ser un producto muy demandado, impacta en la inflación y en la percepción popular de los costos básicos. Entonces, es un momento muy difícil. Pero yo creo que en Brasil, como en Argentina y toda América del Sur, el problema es menor que en otras regiones del mundo.

-Considerando este contexto global, los cambios geopolíticos, cadenas de suministro que son cada vez más cortas, ¿qué significa tener un suministro tan cercano como el argentino para un mercado tan grande como el brasileño?

-Para mí es muy importante que en Sudamérica tenemos una relación muy cercana. Que las potencialidades de Brasil ayuden al desarrollo de Argentina y las potencialidades de Argentina ayuden al desarrollo de Brasil y de toda Sudamérica. Entonces, tener un país productor cercano a nosotros, con una relación estrecha comercial, con reglas claras para hacer la inversión, es muy importante para que nuestro mercado allá se desarrolle de la mejor manera posible.

-Le diste importancia a la cuestión del Mercosur. ¿Qué hace falta en materia de integración regional?

-Te doy un ejemplo. Estuve hace tres meses en Mato Grosso do Sul, muy cerca de Paraguay. Estaba el presidente de Paraguay. Estuve hablando con empresarios que hacen importación del Brasil al Paraguay o exportación de Paraguay al Brasil. No hay una sinergia aduanera, se pierde mucho tiempo con reglas diferentes. No se puede ni entrar con camión brasileño en Paraguay, tiene que cambiar de camión. Hicimos el Mercosur pero no hicimos una integración aduanera. Esta, para mí, es la cosa más importante. Tenemos que conseguir hacer el comercio de una forma mucho más simple que la actual.

Copa Energía y su rol como distribuidora de GLP en Brasil

El programa «Gas del Pueblo» en Brasil, entrega una garrafa para las familias que no tienen condiciones de pagar por el producto.

-Copa Energía es la mayor empresa distribuidora de GLP en Brasil y la región. ¿Su alcance dentro de Brasil es total o están en determinados Estados?

Copa Energía es una empresa que tiene setenta años de historia. Es la fusión de dos empresas, Copagas, que compró Liquigas hace más o menos cinco años. Las dos empresas tenían operación nacional. Nosotros operamos en veinticinco estados de Brasil. Solamente no operamos en Amazonas y Acre. Entonces, tenemos una cobertura nacional, con cerca del 24% del mercado de gas licuado. Somos líderes en distribución de envasado y segundos en la distribución empresarial, que es de bulk.

En concreto contamos con veinticuatro plantas que hacen el envase del producto, más de veinticinco centros de distribución, y 13.000 distribuidores, que nosotros en Brasil llamamos revendedores. Llegamos a más de treinta millones de casas y más de treinta mil empresas en todo Brasil.

-¿Cuáles son los mercados en Brasil en donde están viendo un potencial de crecimiento o una demanda reprimida de GLP?

-Primero, hay un programa nuevo que se está desarrollando en Brasil que se llama Gas del Pueblo, que va regalar una garrafa para las familias que hoy no tienen condiciones de pagar por el producto. Estimamos que con eso se va a tener una demanda mayor, de cerca de 4% del consumo de cilindros de gas licuado en Brasil. Esas personas hoy utilizan leña u otro tipo de forma para cocinar van a empezar a utilizar gas licuado, que es más limpio, mejor para la salud, para la seguridad y más. Entonces, este es un mercado que se va a desarrollar en los próximos años.

Del punto de vista del mercado empresarial, en la actualidad tenemos restricciones para utilizar gas licuado para generar energía eléctrica, utilizar en las piscinas, las saunas. Esta es una oportunidad de mercado que si cambia la regulación implicará un aumento de consumo también.

-Desde el punto de vista geográfico, ¿cuáles son los estados en donde están viendo un mayor crecimiento?

-Cuando hablamos del envasado, vemos más crecimiento en el nordeste de Brasil, por dos motivos. Allá la población está en crecimiento y entonces se tiene más mercado consumidor. En el resto del mercado es un poco más estable, pero con, por ejemplo, la cuestión de la guerra, podemos empezar a reemplazar gas natural en algún mercado específico.

-En el nordeste precisamente están participando en un proyecto de terminal portuaria en Pernambuco. ¿Cuál es el objetivo con esta terminal?

-Hoy, en Brasil, tenemos una infraestructura que es un poco precaria para atender todo el nordeste brasileño. En el nordeste tenemos una refinería que está en el estado de Bahía, pero en el resto de los estados se importa el producto a través de un navío cisterna, que se queda en el mall del puerto de Suape. Este proceso es caro, que ocupa un espacio que podría destinarse a otro tipo de uso.

En la práctica, no es lo suficientemente grande para abastecer a todo el mercado consumidor del nordeste, a excepción de Bahía. Entonces, nuestra intención con esta inversión es tener más resiliencia, no tener falta de producto para las familias e industrias en esta región. Los costos logísticos van a bajar.

-Desde el punto de vista de la estrategia de la compañía, ¿cuál es la prioridad cuando ustedes salen a comprar suministro de GLP?

-La prioridad es no dejar a nuestro consumidor sin producto. Si no hay gas, no se puede calentar la comida, el agua, no se puede tener materia prima para las industrias. Entonces, la prioridad es siempre proveer el producto para el consumidor. Después vamos a mirar la cuestión del precio, pero la prioridad sin duda alguna son nuestros clientes.

-¿Qué necesitan las compañías distribuidoras en Brasil en este momento para poder llegar con más oferta a estos mercados?

-Necesitamos de una regulación más clara. Que se pueda hacer inversiones con certeza, porque son inversiones muy grandes, de retorno de largo plazo, en donde necesitamos tener estabilidad regulatoria. Eso para nosotros es lo más importante hoy, para poder invertir y saber que va a tener el retorno, que el retorno depende de su competencia.

-En el panel mencionó a Petrobras como un actor que sigue siendo central en la formación del precio del GLP en Brasil. ¿Cómo afecta al resto de las compañías distribuidoras?

-Este es un tema bastante específico de Brasil. Para los distribuidores fue muy cómodo por muchos años tener a Petrobras haciendo toda la importación y precificación del producto. Al mismo tiempo, tenemos a Petrobras como un agente muy fuerte, que no necesariamente hace las cosas de la forma más racional desde el punto de vista de los negocios. Era una empresa de control del estado. Entonces, lo que vemos es que el precio del producto en Brasil no cambia con la misma velocidad que se cambia fuera.

Como agentes privados, para importar, por ejemplo, necesitamos de tiempo, necesitamos tener el navío, necesitamos tener el producto. Entonces, es muy difícil planificar. Es un costo muy grande para nosotros, que somos totalmente dependientes de la voluntad política o comercial de Petrobras.

-Otro punto que mencionaste en la presentación es la importancia de la logística. ¿Cuál es la forma de importación más competitiva para que el mercado del GLP se siga desarrollando en Brasil?

-Con navíos grandes. Hoy no hay cómo hacer esa importación sin pasar por el sistema Petrobras. Nosotros no tenemos puertos con calados muy grandes en Brasil. Entonces, cuando miramos la importación, por ejemplo, de Argentina, tenemos que tener más de una región para poner el producto. Se puede traer para la región sur por camión. No hay tren, pero quizás en el futuro se puede hacer por tren también. Pero la opción más obvia, sin duda alguna, es hacerlo con navíos grandes.

, Nicolás Deza