
NEUQUÉN.- La gestión de Rolando Figueroa en Neuquén obtuvo un respiro para sus finanzas en abril, apalancado en una fuerte suba de las regalías de petróleo, el principal recurso de la provincia que concentra la actividad de Vaca Muerta.
El incremento se explica, principalmente, por la suba del precio del barril de petróleo que generó la guerra en Medio Oriente, con picos que se mantienen desde hace dos semanas por encima de los 100 dólares. No así por las otras dos variables que componen las regalías, producción y tipo de cambio, que se mantuvieron estables en el mes.
La mejora, sin embargo, es seguida con prudencia por el gobierno: asegura que no alcanza para compensar el desequilibrio que hubo el año pasado cuando, a la inversa, los precios cayeron, y que tampoco empata con la inflación en pesos que empuja el gasto.
El principal, destinado al pago de salarios de empleados públicos, se ajusta trimestralmente con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) por el acuerdo que firmó la gestión de Figueroa con los gremios estatales a principios de año.
Regalías, al tope de los ingresos
Según los datos que publicó el ministerio de Economía de la provincia, Neuquén embolsó el mes pasado 577.754 millones de pesos de los cuales el 53% correspondió a regalías. Más de 252.000 millones fueron de petróleo, que experimentaron un aumento del 50% respecto de marzo.
Desde el inicio del 2026, se habían mantenido en un promedio de 170.000 millones de pesos mensuales y en el Ejecutivo ya habían anticipado que el efecto de los vaivenes de la guerra recién se vería en el segundo trimestre: las petroleras finalmente liquidaron a un precio por encima de los 90 dólares, lo que tuvo impacto para la Provincia también en Ingresos Brutos.
Las de gas también crecieron, pero en una medida mucho más modesta. El gobierno tiene hoy a las regalías petrolíferas que deja la producción en Vaca Muerta como su principal fuente de recursos corrientes, seguida por la recaudación de Ingresos Brutos, que también va de la mano de la actividad.
Esa suerte de pirámide invertida se completa, en orden descendente, por la coparticipación nacional, las regalías de gas, los regímenes especiales federales, el impuesto a los Sellos, los recursos provenientes del canon extraordinario de producción que aportan las operadoras y el Impuesto Inmobiliario.
Gastos que suben, municipios que demandan
Neuquén viene sosteniendo su fórmula de equilibrio fiscal con obra pública, que busca diferenciarse de la aplicada por la gestión de Javier Milei, aunque cada vez con márgenes más ajustados.
“Ahora todos ven el aumento de las regalías, pero nadie dijo nada cuando el barril cayó a 55 dólares”, plantearon desde la gobernación para matizar el impacto de este salto extraordinario de abril.
Es que Figueroa sigue viendo un escenario delicado en tanto el gobierno nacional no pueda contener la inflación y mantenga un dólar “flat”.
La Provincia destina más del 60% de sus ingresos totales al pago de sueldos, por encima del billón de pesos por trimestre, y el grueso del resto lo reparte entre las transferencias a municipios de la provincia y el plan de infraestructura, que es ambicioso y se convertirá en el plafón político del 2027.
Los intendentes recibieron con alivio el dato de abril tras meses de caída real y nominal en los envíos de coparticipación provincial. En abril, Figueroa repartió fondos automáticos por 83.744 millones de pesos, el número más alto desde enero.
La baja de los primeros meses del año llegó a afectar incluso a Neuquén capital, pese a ser la única ciudad con independencia económica del gobierno provincial, y fue aún más pronunciada en municipios del interior que dependen de esos recursos para el pago de sueldos.
, Andrea Durán





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