¿Qué escenario se plantea a partir de la ampliación del RIGI a los proyectos de upstream?

Desde el 19 de febrero pasado, y a partir del decreto 105/2026, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) incluyó a los nuevos desarrollos de petróleo o upstream. La letra fijó un mínimo de inversión de USD 600 millones en activos computables y extendió el plazo de adhesión hasta julio de 2027. Sin embargo, la medida se anclaba en un contexto en el que el barril de petróleo Brent rondaba los USD 66,60 mientras que hoy, supera los USD 101. Seis meses después, el escenario plantea nuevos interrogantes. 

“Creo que el RIGI adelanta la normalidad, es decir, adelanta un país deseable con  estabilidad fiscal, estabilidad cambiaria, con un régimen de impuestos a las ganancias reducido”, sostuvo Juan José Aranguren, ex ministro de Energía de la Nación, durante el Capítulo 6 de Dínamo Stream, el ciclo de streaming de EconoJournal. El panel, integrado además por la ex secretaria de Energía de la Nación, Flavia Royón, el consultor en energía, Nicolás Gadano y el Vice Presidente de Rystad Energy, Ernesto Díaz, profundizó tanto en el escenario actual como en el futuro que plantea el régimen.

El RIGI inicial estuvo motivado por el afán de ampliar la infraestructura para evacuar la producción, tanto de petróleo como de gas natural de Vaca Muerta, aunque esté habilitado para cualquier lugar del país. Ahora, para poder usar esa infraestructura que ya está siendo invertida en función de ese inicial RIGI, hay que llenarla, hay que ponerle adentro hidrocarburos, moléculas de gas y de petróleo”, continuó Aranguren. 

Para Royón, en tanto, la ampliación de RIGI a los proyectos de upstream genera un problema de “doble standard o competencia desleal” en la medida en que habrá algunos alcanzados por la medida y otros no y sin embargo, coexistirán en un futuro cercano. 

RIGI al Upstream: ¿qué escenario se perfila en el futuro? 

Para la ex secretaria de Energía, la extensión de RIGI no contempló una mirada integral que analice las necesidades de cada sector de la economía. “Así como claramente el sector de energía quiere previsibilidad y  menos impuestos, todos los sectores buscan lo mismo. Si vamos a bajar los impuestos, es necesario plantear la discusión de cómo vamos a bajar el gasto. Y esa discusión es la que no se está dando”, detalló. 

“Al RIGI hay que evaluarlo en el futuro”, sostuvo por su parte Nicolás Gadano. “Las reglas que no podemos darles a todos ahora -por restricciones fiscales, cambiarias, etc- se las estamos dando a algunos sectores para que catalicen la inversión. Dentro de un tiempo, esas reglas deben ser generales efectivamente. Si dentro de 5 años el impuesto al cheque -hoy dentro del RIGI- hay sectores que no lo pagan y otros que sí, estamos claramente frente a un problema”, explicó.

Y continuó: “El objetivo final es que lentamente, en la medida en que la economía se estabilice, tenga un poco más de margen fiscal, la propia credibilidad del sistema  elimine la idea de que necesitás un tribunal arbitral y de que la justicia argentina es un desastre. Que esto para las empresas se vuelva indiferente y que con el paso del tiempo el crudo RIGI sea similar al crudo no RIGI”, explicó. 

Esa posible distorsión plantea un escenario complejo:  ¿es correcto que en el diseño regulatorio convivan dos tipos de regímenes dentro de un mismo sector y para una misma actividad?. “Si fracasa la administración del RIGI, no solamente para esta industria, para otras también, va a ser un problema, porque efectivamente va a haber distorsiones”, cerró. 

RIGI  y la atracción de capitales internacionales

Ernesto Díaz, Flavia Royón, Nicolás Gadano y Juan José Aranguren junto a Nicolás Gandini, durante el último programa de Dínamo.

Ahora bien: el RIGI en la actualidad ha probado ser una herramienta indispensable para la atracción de capitales internacionales. Para Ernesto Díaz, si bien es cierto que faltó un debate más profundo para implementarlo de la manera más justa, el tiempo fue un apremio ineludible. La cuestión temporal exigía, desde su perspectiva, acelerar los procesos para de esa manera captar cuanto antes inversiones extranjeras. 

“Yo estoy en contacto con fondos de inversión y compañías del exterior que, si no fuera por el RIGI no hubieran venido a la Argentina. Si bien los anuncios estaban -como las inversiones en litio- no se materializaban, y la realidad es que la aceleración de Vaca Muerta que se está dando ahora se da gracias al RIGI y la posibilidad de que esos capitales llegaran al país”, sostuvo. 

En ese sentido, Díaz también aseguró que incluso la expansión hacia bloques más marginales en Vaca Muerta tiene que ver con el impacto que produce el RIGI para capitales internacionales.”Yo creo que se están desbloqueando áreas que sin el RIGI no hubieran sido posible y ni hablar de los proyectos de litio, de cobre, que sin un RIGI y sin capitales internacionales de miles de millones de dólares, hubiera sido imposible”, concluyó. 

, Redaccion EconoJournal