Un panel sobre Refinación realizado en el marco de la Conferencia de ARPEL 2026 en Buenos Aires analizó la importancia de sostener la inversión en infraestructura de Refinación con una visión de largo plazo.
En el panel sobre Dowstream se reveló que los actores de la industria están apostando al desarrollo de conocimiento técnico, la capacitación de sus cuadros profesionales y la adecuación tecnológica de sus activos físicos para abastecer el salto de demanda energética que el país requerirá.
En este foro regional se destacó que con la producción No Convencional en niveles históricos el downstream argentino enfrenta su mayor desafío en décadas: procesar más, pero también mejor.
Diego Mouriño, vicepresidente de Ingeniería y Construcciones de AXION energy, destacó que “en los últimos años, AXION energy lideró la carrera con millonarias inversiones en su refinería de Campana para convertir la abundancia de Vaca Muerta en una ventaja competitiva real”.
El sector de los combustibles atraviesa entonces una transformación histórica, de la mano del crecimiento exponencial de la producción en Vaca Muerta, que se convirtió en el vector que redefine las reglas del juego de la refinación y la logística local.
La industria del downstream, que comprende el procesamiento de petróleo crudo y la distribución y venta de combustibles, es una de las más complejas y exigentes del mapa industrial global. Su operación no solo demanda tecnologías de altísima sofisticación para transformar la materia prima, sino que también requiere rigurosos estándares de seguridad de procesos y confiabilidad donde no existe margen de error.
Mouriño señaló que “el negocio tradicional ha cambiado mucho y de manera progresiva en los últimos 10 años, mejorando sustancialmente la confiabilidad y utilización de la capacidad de las refinerías. Los eventos no planeados pasaron a ser una cosa rara, cuando hace veinte años atrás en las refinerías era normal y hasta se planificaba tener eventos de pérdida de capacidad no planeada”.
La disminución de estas paradas imprevistas llevó al parque de refinación local a batir récords históricos de procesamiento y producción. Sin embargo, en el escenario competitivo actual, garantizar que la planta no se detenga es apenas el punto de partida. La consolidación de Vaca Muerta obliga a pasar de la era de la confiabilidad a la era de la optimización del valor de los recursos, describió Mouriño.
Este cambio de paradigma técnico y comercial centró los debates del panel “Nuevas tendencias en Refinación”.
Del encuentro participaron ejecutivos clave del sector como Mauricio Martin, vicepresidente ejecutivo Midstream y Downstream de YPF, Felipe Trujillo, vicepresidente Downstream en Ecopetrol, y Diego Mouriño, quien se refirió a la transformación de AXION energy con la modernización de su refinería de Campana, terminales de almacenamiento y redes de despacho.
Vaca Muerta y el rediseño de las dietas de crudo
El principal reto técnico que afrontan los complejos refinadores del país es la adaptación de sus instalaciones a la nueva “dieta” de materia prima. La infraestructura de refinación nacional fue proyectada y optimizada durante décadas para procesar crudos convencionales, como el tipo Escalante, procedente de la Cuenca del Golfo San Jorge.
En contraste, el crudo Medanito de Vaca Muerta es un petróleo sustancialmente más liviano, con un comportamiento físico-químico distinto que altera el balance de productos en las torres de destilación y exige las planificaciones de las refinerías del país.
“La dieta de la refinería Campana estuvo históricamente atada a la producción de Cerro Dragón, que hoy por hoy es un yacimiento maduro y, si bien hay tecnología para seguir produciendo por muchos años más, los volúmenes cambiaron. Sin embargo, el hecho de que estemos integrados nos permite adaptarnos a esos volúmenes en un período de tiempo más largo”, puntualizó Mouriño.
Esta integración es la que permite a la compañía decidir estratégicamente el destino del crudo pesado, asegurando que el viraje definitivo hacia el procesamiento mayoritario de crudo Medanito sea resultado de una ingeniería programada y no de una reacción imprevista ante las condiciones del mercado.
La competitividad de la refinación argentina dependerá directamente de su capacidad para lograr el máximo rendimiento económico de cada barril procesado. En un entorno de márgenes internacionales variables y fluctuaciones de la demanda interna, la eficiencia se vuelve el pilar de la sustentabilidad del negocio.
“Creo que ahora el siguiente paso es mejorar la eficiencia, sacar el mayor rendimiento a las moléculas disponibles, que cada una salga por donde tiene que salir y que ninguna se nos escape en productos que no maximicen el valor”, resaltó Mouriño.
En este sentido, incrementar la participación de crudo Medanito para maximizar el aprovechamiento del recurso No Convencional se ha convertido en una prioridad, y hacia ese objetivo apuntan los proyectos de ingeniería que está desarrollando AXION energy, se indicó.
Además, esta compañía viene trabajando en la eficiencia de costos, con la integración energética de la refinería, que permite capturar y reutilizar el calor residual de las unidades de proceso, minimizando así la utilización de fuentes externas.
De la misma manera, se avanzó en la digitalización y automatización de sistemas de control para garantizar una separación óptima de las corrientes de hidrocarburos, se describió.





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