Varias empresas multinacionales del sector energético que operan en la Argentina comenzaron durante junio a girar dividendos al exterior, según indicaron a EconoJournal fuentes privadas de distintas compañías sin contacto entre sí. Se trata de un movimiento relevante para la industria petrolera porque marca, por primera vez desde el restablecimiento del cepo cambiario en 2019, que compañías internacionales vuelven a acceder al Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) para repatriar parte de las utilidades generadas en el país.

La novedad alcanza especialmente a petroleras con presencia en Vaca Muerta y en otros activos energéticos locales. Empresas como Shell, TotalEnergies, Chevron y Harbour Energy (ex Wintershall Dea), entre otras, se habían visto restringidas durante años en la posibilidad de enviar dividendos a sus casas matrices. Es una limitación que condicionó la planificación financiera de sus operaciones locales y obligó, en muchos casos, a reinvertir utilidades dentro del país o mantener fondos inmovilizados en la Argentina.

La imposibilidad de repatriar dividendos fue, además, uno de los factores que incidieron en la decisión de algunas compañías internacionales de desacelerar o discontinuar planes de inversión en el país. Es el caso, por ejemplo, de ExxonMobil, cuya salida de la Argentina estuvo asociada, entre otros factores, a las restricciones para recuperar capital y utilidades generadas por sus activos locales.

Flexibilización cambiaria

En rigor, lo que empezó a observarse en junio es la materialización de la flexibilización cambiaria aprobada por el Banco Central a través de la Comunicación “A” 8226, dictada el 11 de abril de 2025 y vigente desde el 14 de abril de ese año. Esa norma estableció que las entidades financieras pueden dar acceso al mercado de cambios para girar divisas al exterior en concepto de utilidades y dividendos correspondientes a ganancias realizadas en estados contables de ejercicios anuales iniciados a partir del 1° de enero de 2025.

La autorización no alcanza al stock histórico de dividendos acumulados durante los años de cepo, sino únicamente a los nuevos flujos generados a partir del año pasado. Es decir, permite girar dividendos de utilidades recientes, pero no libera automáticamente las ganancias retenidas correspondientes a ejercicios anteriores. Sobre ese punto, fuentes privadas consultadas por EconoJournal indicaron que se trata de una discusión que continúa abierta y sobre la cual todavía no hubo anuncios oficiales.

El cepo cambiario se restableció el 1° de septiembre de 2019, después de la derrota electoral que sufrió Cambiemos en las PASO de ese año. A través del Decreto 609/2019 y de la Comunicación “A” 6770 del Banco Central, la autoridad monetaria reinstaló controles sobre el mercado cambiario. Desde entonces, el giro de utilidades y dividendos al exterior quedó sujeto a autorizaciones especiales que, en la práctica, bloquearon durante años la repatriación regular de ganancias por parte de empresas multinacionales.

Para la industria energética, el cambio tiene una lectura más amplia que la estrictamente normativa. El regreso del giro de dividendos funciona como una señal hacia las casas matrices de que la Argentina empieza a recomponer una condición básica para atraer inversión extranjera directa: la posibilidad de obtener ganancias, convertirlas en dólares a través del mercado oficial y enviarlas a los accionistas en el exterior.

En el caso de las petroleras, esa señal es especialmente sensible. Vaca Muerta concentra buena parte de las expectativas de crecimiento exportador de la Argentina para los próximos años, pero el desarrollo masivo de shale oil, shale gas, infraestructura de evacuación, proyectos de midstream y terminales de exportación requiere decisiones de inversión intensivas y de largo plazo. Para los comités globales de inversión, la posibilidad de repatriar dividendos constituye una variable central al momento de evaluar el atractivo de la Argentina frente a otros destinos.

, Nicolas Gandini