Los márgenes de refinación de los combustibles registraron una fuerte recuperación en abril de 2026, impulsados por el aumento de los precios de las naftas y el gasoil en es. Sin embargo, mientras las refinadoras muestran una mejora en sus resultados, especialistas advierten que la reciente caída del petróleo internacional abre un nuevo interrogante: si los combustibles subieron cuando el crudo aumentó, ¿bajarán ahora que el mercado internacional se retrae?

Según un informe elaborado por el ingeniero Alberto Fiandesio, el margen bruto de refinación de la nafta súper aumentó 30,8% respecto de marzo, mientras que el del gasoil grado 2 avanzó 40,4%. La mejora se explica principalmente por el incremento de los precios de los combustibles en es, que crecieron más que el valor del petróleo utilizado como referencia para el cálculo.

Durante abril, el precio promedio del crudo nacional subió 11,3% y acumuló un incremento cercano al 77% en los primeros cuatro meses del año. Sin embargo, la nafta aumentó 15,6% y el gasoil 20,2% en es por litro. A esto se sumó una caída del tipo de cambio del 1,1% respecto de marzo, lo que amplificó la valorización en es de los combustibles comercializados en el mercado local.

Como resultado, el margen de refinación alcanzó los US$ 33,1 por barril para la nafta súper y los US$ 55,6 por barril para el gasoil. Mientras el margen de la nafta quedó 9,3% por debajo del registrado un año atrás, el del gasoil se ubicó 18,9% por encima del nivel observado en abril de 2025.

Los precios sin impuestos en planta de despacho alcanzaron además máximos históricos dentro de la serie relevada desde 2006. La nafta promedió US$ 0,8338 por litro y el gasoil US$ 0,9749 por litro.

Fiandesio destaca que la principal explicación de esta recuperación fue que los precios de los combustibles crecieron por encima del aumento del crudo, favorecidos por la apreciación cambiaria. En particular, el gasoil mostró un desempeño sobresaliente, con márgenes que superan ampliamente los promedios históricos.

La otra cara del debate

Mientras los márgenes mejoran, el director del Instituto de Energía de la Universidad Austral, Roberto Carnicer, plantea que la discusión ya no debería centrarse en si los combustibles aumentaron cuando subió el petróleo, sino en qué ocurrirá ahora que el precio internacional comenzó a retroceder.

Si el surtidor se ajusta cuando sube el petróleo, el consumidor tiene derecho a esperar algún grado de simetría cuando el petróleo baja”, sostiene el especialista.

Según su análisis, el aumento de marzo trasladó sólo parcialmente el shock petrolero internacional. Entre febrero y marzo, el precio del WTI subió 41,7%, mientras que la nafta súper de YPF en la Ciudad de Buenos Aires aumentó 24,2%, lo que implica un traslado cercano al 58% de la suba del crudo.

Se trasladó algo más de la mitad del shock internacional”, explica Carnicer, quien remarca que ese ajuste se concentró casi exclusivamente en marzo. Posteriormente, los precios locales permanecieron relativamente estables, pese a que el petróleo continuó operando en niveles elevados durante abril y mayo.

La caída del petróleo y las expectativas

El especialista subraya que la reciente baja del WTI se produjo principalmente después del 12 de junio y se concentró en apenas tres jornadas de negociación, cuando el mercado comenzó a descontar una eventual normalización de la oferta petrolera internacional.

Desde los US$ 84,88 por barril registrados el 12 de junio hasta los US$ 76,54 del 17 de junio, el petróleo cayó cerca de 9,8%.

Si se aplicara la misma relación observada durante el aumento de marzo, Carnicer estima que existiría un margen teórico para una reducción de alrededor de $117 por litro en la nafta súper. En un escenario de traslado pleno de la baja del crudo, la reducción podría acercarse a los $201 por litro. No obstante, aclara que estos cálculos son sólo una referencia, ya que el precio final depende también de impuestos, costos logísticos, márgenes comerciales y decisiones empresariales.

Márgenes récord y una discusión abierta

La coexistencia de márgenes de refinación en recuperación y una baja reciente del petróleo internacional instala un nuevo eje de discusión en el sector energético.

Por un lado, los datos de Fiandesio muestran que las refinadoras lograron recomponer significativamente su rentabilidad durante abril gracias al fuerte aumento de los combustibles en es. Por otro, Carnicer sostiene que la reciente corrección del mercado petrolero internacional justifica revisar la evolución futura de los precios locales.

“La pregunta ya no es si se justificaba el aumento de marzo, sino qué parte de la baja internacional puede llegar al consumidor y en qué plazo”, concluye el especialista.

Así, mientras los márgenes de refinación alcanzan niveles históricamente elevados, el foco del debate comienza a desplazarse hacia la transparencia y la simetría en la formación de los precios que pagan los consumidores en los surtidores argentinos.