Brasil evalúa tres alternativas logísticas para incorporar gas argentino a su matriz energética. La definición final depende de la disponibilidad de infraestructura, los costos de transporte, la necesidad de contratos de respaldo y la gestión de riesgos geopolíticos.

Las autoridades del Instituto Brasileiro de Petróleo, Gás e Biocombustíveis (IBP) confirmaron que la solución no será única y que las tres vías se encuentran bajo análisis técnico y económico.

La primera opción es la ruta norte vía Bolivia. Esta alternativa utiliza el sistema troncal del Gasbol, cuya capacidad de 30 millones de metros cúbicos diarios se encuentra subutilizada en el tramo brasileño. La infraestructura existente permite una entrada inmediata sin inversiones adicionales en Brasil.

Sin embargo, el tránsito por Bolivia incorpora costos fijos en el peaje de transporte, con valores preliminares entre 1,50 y 2 dólares por millón de BTU. A esto se suma la necesidad de establecer cláusulas de seguridad de suministro para mitigar el riesgo político asociado al tránsito internacional.

La segunda vía consiste en un gasoducto directo entre Argentina y Brasil, tomando como base el trazado de Transportadora de Gas del Mercosur (TGM) o el sistema de Transportadora Sulbrasileira de Gás (TSB). Esta alternativa requiere completar un tramo faltante de 565 kilómetros y ampliar la capacidad de compresión aguas arriba para permitir el flujo ascendente hacia los centros industriales brasileños.

La viabilidad económica depende de contratos de compra firme de largo plazo que garanticen el uso futuro del ducto. Sin estos acuerdos, los organismos financieros no habilitan el financiamiento de obras de gran escala.

.
10 Opnj

La tercera opción es la exportación de Gas Natural Licuado (GNL). Aunque los procesos de licuefacción y transporte marítimo presentan costos fijos superiores a los de un gasoducto convencional, esta vía ofrece flexibilidad comercial total. Los cargamentos pueden destinarse tanto a las terminales de regasificación de Brasil como a otros mercados globales, lo que permite adaptar las entregas a la demanda brasileña.

A diferencia del perfil argentino, que registra picos elevados en invierno, Brasil mantiene una demanda mayormente plana, con incrementos extraordinarios de hasta 80 millones de metros cúbicos diarios durante sequías prolongadas que obligan a activar generación térmica.

Las tres alternativas presentan condiciones técnicas y económicas diferenciadas. La ruta Bolivia ofrece disponibilidad inmediata, pero incorpora costos y riesgos geopolíticos.

.

El gasoducto directo constituye una solución estructural, aunque depende de contratos de respaldo y financiamiento internacional. El GNL aporta flexibilidad comercial, pero requiere inversiones en plantas de licuefacción y contratos de abastecimiento.

La complementariedad energética entre Argentina y Brasil se sostiene en la capacidad de Vaca Muerta para ofrecer volúmenes crecientes y en la necesidad brasileña de diversificar su abastecimiento.

La definición de la vía logística final dependerá de la combinación entre infraestructura disponible, costos de transporte, contratos de largo plazo y gestión de riesgos. Brasil analiza las tres rutas en paralelo y considera que la integración energética regional requerirá un esquema multivía para asegurar continuidad y flexibilidad en el suministro.

The post GAS: LAS TRES RUTAS QUE BRASIL ANALIZA PARA IMPORTAR GAS DE VACA MUERTA first appeared on Runrun energético.