
YPF dio un nuevo paso en el proyecto Argentina LNG tras formalizar la ingeniería que le permitirá avanzar con la construcción de una mega planta de separación de gases en Vaca Muerta para la licuefacción y exportación a través de las costas rionegrinas. Las instalaciones se emplazarán 25 kilómetros al norte de la comuna petrolera de Cutral Có y Plaza Huincul, en cercanías a la Ruta Provincial 17, y demandarán una inversión de US$ 7.000 millones. La iniciativa apunta a convertir al país en un exportador relevante de gas natural licuado durante la próxima década.
La compañía presentó esta semana a la provincia de Neuquén el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de la Planta Integrada de Tratamiento de Gas y Facilidades Asociadas (IGTP, por sus siglas en inglés) del proyecto Argentina LNG, ubicada en el bloque Meseta Buena Esperanza, una de las áreas donde YPF planea el desembarco de la italiana ENI y de la estatal de Emiratos Árabes, ADNOC.
Los documentos, a los que accedió EconoJournal, confirman que la mega inversión, que permitirá la construcción de una de las mayores obras industriales de gas natural en la historia argentina, tendrá como destino a la histórica comarca petrolera de Neuquén.
Su ejecución está prevista que comience en 2027 y que dure tres años, período en el que se espera que genere más de 4.500 puestos de empleo. Debido a la magnitud de la inversión, el proyecto podría adherirse a los beneficios del Súper RIGI, la iniciativa que cuenta con media sanción en el Congreso.
El proyecto constituye el eslabón clave del upstream para la recolección, separación y acondicionamiento del fluido proveniente de tres bloques no convencionales estratégicos: Las Tacanas, Meseta Buena Esperanza y Aguada Villanueva. Este desarrollo se complementa con el plan que presentó la petrolera la semana pasada, que contempla la ejecución inicial de doce pozos, cinco ductos y dos instalaciones concentradas en Meseta Buena Esperanza.

La planta está diseñada para exportar un total de 12 millones de toneladas anuales (MTPA) de GNL. Su desarrollo industrial está proyectado en dos fases de capacidad operacional, vinculadas a la entrada en funcionamiento de las dos plantas flotantes de licuefacción (FLNG) que estarán en Sierra Grande, Río Negro. La Fase A le permitirá operar al 50% de su capacidad, alineada con la puesta en marcha del primer FLNG, para un volumen de 6 MTPA de GNL. En tanto, la Fase B llevará a la planta al 100% de capacidad, completando el potencial total del complejo para alimentar el segundo FLNG y alcanzando una capacidad final de 12 MTPA de GNL.
Para abastecer esta infraestructura durante los 25 años previstos de operación, la planta recibirá el gas crudo proveniente de aproximadamente 1.416 pozos no convencionales agrupados en cerca de 330 PADs de perforación. La producción llegará a la planta a través de unos 300 kilómetros de líneas troncales de recolección denominados trunklines.
Posteriormente, un gasoducto dedicado de 48″ de diámetro y aproximadamente 520 kilómetros (km) de longitud evacuará el gas metano separado y comprimido en la IGTP hasta las Unidades Flotantes de Licuefacción (FLNG) en el Golfo San Matías. De manera paralela, se hará el tendido de un poliducto de 24″ de diámetro y la misma longitud que transportará los líquidos y condensados derivados del proceso de separación hacia la costa rionegrina.
En cuanto a la mano de obra, el proyecto prevé en el pico de su construcción en 2028 la creación de más de 4.500 puestos de empleo, es decir, el equivalente al 10% de la población actual de Cutral Có. Para su operación continua, contemplada a partir de 2030, se estima una plantilla fija de 110 operarios.

El predio y el abastecimiento hídrico
El proyecto contempla la intervención de un predio delimitado de 525 hectáreas (5,25 km²). Sin embargo, la infraestructura operativa acondicionada abarcará una superficie de 174,9 hectáreas, donde se destaca el sector de la Planta IGTP de 54,9 hectáreas, organizado en dos bloques operativos (uno para la recepción, separación primaria e inyección de agua de producción, y otro para el tratamiento de gas y edificios de servicios). La distribución se completará con un predio de antorchas emplazado en 15,4 hectáreas, Facilidades Temporales de Construcción (TCF) de 120 hectáreas destinadas a obrador y campamento de montaje, y un nuevo tramo de 2,3 km de caminos para conectar la planta con la Ruta Provincial 17.
Para cubrir la demanda hídrica de los procesos industriales, sistemas de refrigeración y combate contra incendios, se construirá un sistema de captación de agua sobre la margen sur del río Neuquén. El esquema contempla una obra de toma de 4 hectáreas y un acueducto subterráneo de 20 pulgadas de diámetro que se extenderá a lo largo de 15,8 km hasta la planta. En el trayecto se instalará una planta de derivación para enviar agua tanto a la IGTP como a las operaciones de fractura hidráulica.
SACDE y Tecnimont, las ganadoras de la licitación para construir la planta
La UTE integrada por la argentina SACDE y la italiana Tecnimont fue la adjudicataria de la licitación realizada por YPF y la italiana ENI para desarrollar la planta de tratamiento y separación de gas natural.
La UTE fue elegida como front runner del proyecto, según la terminología utilizada habitualmente en este tipo de desarrollos de infraestructura. En la práctica, esto implica que el consorcio quedó posicionado para liderar la ingeniería de detalle, el diseño ejecutivo y la definición técnica de una obra considerada crítica dentro de la cadena de valor de Argentina LNG.
Una de las novedades que dejó la compulsa es que el proceso fue liderado técnicamente por especialistas de ENI desde Italia, quienes evaluaron las distintas propuestas presentadas para desarrollar una de las obras más relevantes contempladas dentro del proyecto.
, Laura Hevia





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